Verano del 2014: acoso a la sanidad pública

Protestas ante el hospital de Sant Pau
Protestas ante el hospital de Sant Pau

M. Eugenia Ibáñez
Periodista

Lunes, 22 de septiembre. A las 4 de la tarde llega en ambulancia a Urgencias del hospital de Bellvitge un anciano de 88 años con insuficiencia respiratoria y cardíaca. Hasta las 10 de la noche no queda libre un box donde pueda ser atendido. Los médicos deciden su ingreso, pero no hay habitaciones disponibles. A las 4 de la madrugada del martes, 23, el anciano ingresa en el Hospital Duran i Reynals. Han pasado 12 horas.

El anterior podría ser un caso típico, por lo menos frecuente, de la situación de los ocho hospitales del Institut Catalá de la Salut (ICS) (*) durante el pasado verano. Las urgencias de centros comarcales cerradas pero los servicios de los grandes hospitales saturados con enfermos en espacios inadecuados. Más de dos mil camas cerradas en toda la red hospitalaria y pacientes en urgencias sin poder ingresar por falta de espacio. Cirugías pospuestas por falta de habitaciones libres. En definitiva, el retrato estival, o mejor la caricatura, de la sanidad pública catalana tras cuatro años de recortes que parecen no tener fin. El Hospital de Bellvitge perdió este verano 220 habitaciones y otro tanto el de Vall d’Hebron, porcentajes que suman precariedad asistencial al déficit crónico de los dos centros, que desde el 2010 han visto como cada año disminuía su presupuesto. Tres delegadas de Metges de Catalunya, sindicato mayoritario en el sector. Teresa Fuentelsaz, Rosa Boyé y Rosa Maria Gràcia, analizan lo ocurrido y cómo se ha llegado a esta situación.

Protestas ante el hospital de la Vall d’Hebron el pasado verano
Protestas ante el hospital de la Vall d’Hebron el pasado verano

Los recortes

Las tres médicos coinciden en que la saturación de las urgencias durante el verano es consecuencia de dos hechos muy concretos: la sucesión de recortes y una pésima planificación. Por lo que respecta al primer apartado, recuerdan que han disminuido las horas de los médicos de cabecera, que han cerrado centros de urgencia que prestaban servicio durante 24 horas para resolver patologías de poca importancia, y que el paciente, desasistido, se ha visto en la necesidad de dirigirse a los hospitales cuya función debe ser atender casos más graves. Fuentelsaz, anestesista en Bellvitge, vicepresidenta de Metges de Catalunya, considera que las medidas que se han tomado este verano “no han tenido en cuenta las necesidades de la población, sino cumplir los recortes impuestos para no acabar con déficit”. Los hospitales del ICS han visto rebajado su presupuesto entre el 16 y el 18%, según los centros, mientras para los concertados-privados y el resto el descenso ha sido del 7%.

Es cierto que estos últimos funcionan con presupuestos más cortos que no admiten muchas rebajas, pero también lo es que si tienen problemas a lo largo del año el CatSalut les puede adelantar el coste de algunos tratamientos, algo así como una “compra” simbólica de operaciones de cataratas, por ejemplo, que estadísticamente se harán, pero aún no se han hecho. Por lo contrario los presupuestos de los hospitales del ICS están aprobados por el Parlament de Catalunya y son fijos e inamovibles.

Los presupuestos del conseller de Economia, Andreu Mas Cullell, han castigado severamente al Departamento de Salud, con rebajas que necesariamente implican perjuicios al ciudadano. Se ha pasado de los 9.875 millones de euros en el 2010 a los 8.290 millones de este año, una disminución de 1.585 millones, el 16%. ¿”Qué busca la Generalitat con esta medida?” se pregunta Fuentelsaz, “a los políticos neoliberales no les interesa la sanidad pública y buscan su privatización; cuando los hospitales están colapsados y las listas de espera quirúrgicas aumentan el remedio consiste en desviar pacientes a centros privados, pero solo patologías sencillas porque las más graves se siguen atendiendo en los hospitales públicos, son caras y no interesan a la privada. Así de fácil”.

Vall d’Hebron

El hospital del Vall d’Hebron, entre el 2010 y el 2014, ha perdido el 20% de su presupuesto, de 650 a 525 millones de euros, y en un año, el 11% de la plantilla, básicamente de enfermería; la de médicos se mantiene, aunque con menos horas. A lo anterior debe sumarse un descenso del 11% de sus camas estructurales (las existentes con anterioridad al inicio de los recortes) unas convertidas en despachos y otras pendientes de reformas que aún no han empezado. Este verano cerró el 22% de las camas de no críticos, lo que agravó el déficit ya existente. Rosa Boyé, presidenta de la sección de hospitales del ICS de Metges de Catalunya, radióloga en el Vall d’Hebron y Rosa Maria Gràcia, secretaria de Acció Sindical, intensivista en el mismo centro, señalan que la diferencia con veranos anteriores ha sido el aumento de las intervenciones quirúrgicas, “pero con trampa” porque, añaden, “el objetivo ha sido disminuir las listas de espera a base de intervenciones de poca importancia, porque les da lo mismo una peca que una muela del juicio, lo primordial son los objetivos presupuestarios”.

La sala de urgencias del hospital Vall d’Hebron el pasado mes de julio. Foto: Laura Guerrero
La sala de urgencias del hospital Vall d’Hebron el pasado mes de julio. Foto: Laura Guerrero

Falta de planificación

Boyé y Gràcia consideran que a los problemas derivados de la reducción de camas se ha sumado la falta una planificación que permitiera paliar los problemas en Urgencias durante el verano. No ha habido un plan para preveer las camas para enfermos con cierta complejidad, por ejemplo los crónicos internos en centros de larga estancia que periódicamente sufren crisis y deben ser hospitalizados tres o cuatro días. “Al final, todos acabaron en Urgencias y ocuparon un box que se necesitaba para situaciones más graves. Y el médico que mantuvo a un paciente horas y horas a la espera de una habitación sabía que en su hospital había plantas cerradas, sabía que había habitaciones pero no podía recurrir a ella, y eso es muy duro”.

Protestas por los recortes ante el hospital de Bellvitge
Protestas por los recortes ante el hospital de Bellvitge

Bellvitge

Las Urgencias de Bellvitge han tenido durante el verano una media diaria de 35 pacientes pendientes de ingreso. Este hospital trata más enfermos quirúrgicos que médicos y concentra patologías graves. Boyé y Gràcia citan el 18 de agosto como ejemplo de falta de planificación: “Las urgencias estaba colapsadas, no había camas disponibles en intensivos ni en reanimación postquirúrgica; prácticamente durante toda la semana no se pudieron utilizar los quirófanos, las operaciones estaban previstas y también las camas para esos enfermos, pero se ocuparon con otras necesidades y no se pudo operar; los cirujanos estaban desesperados porque llegaban enfermos de cáncer con la fecha fijada para la operación y se les tenía que decir que no se les podía operar porque no había camas disponibles. ¿Por qué se cerraron habitaciones? Muy sencillo: no se contrataron médicos ni enfermeras por falta de presupuesto”.

¿Hospitales penalizados?

¿Han resultado más dañados los hospitales del ICS que otros centros sanitarios? Fuentelsaz afirma que así ha sido, que los hospitales públicos se descapitalizan de forma preconcebida para que la política sanitaria la dirija la iniciativa privada, ”porque el negocio ya no está en el ladrillo, sino en la sanidad”. La vicepresidenta de Metges de Catalunya considera que las decisiones de la Conselleria de Sanitat suponen beneficios seguros para los centros privados con ánimo de lucro: “No hay riesgos de ninguna clase porque asumen patologías poco complejas, varices, cataratas, hernias, etc. Se ha pedido a los hospitales públicos que seleccionen enfermos para derivarlos a algunos de estos centros privados. Los cirujanos se han pasado horas revisando historiales para completar esas listas, pero algunos de esos hospitales hasta se han permitido el lujo de rechazar pacientes con patologías complicas, como el Sagrat Cor, que ha devuelto más de un enfermo a Bellvitge. La privada que busca el beneficio económico solo acepta lo facilito, lo rentable”.

Hospital Clínic de Barcelona
Hospital Clínic de Barcelona

El Hospital Clínic

La privatización de la sanidad pública, que las tres delegadas de Metges de Catalunya califican de “sibilina”, alcanza la máxima notoriedad en el Hospital Clínic, una institución que funciona con presupuestos públicos pero con dos puertas de acceso, una para los enfermos de la sanidad pública y otra para los de la privada a través de Barnaclínic. “Este hospital, añaden, rompe de manera muy clara la equidad en el acceso a la sanidad. Un paciente con cáncer debe ajustarse a las listas de espera pero le pueden operar pasado mañana en Barnaclínic si está dispuesto a pagar las tarifas que le presenten”. Esta mezcla entre lo privado y lo público es utilizada de forma pretendidamente confusa en la web de Barnaclínic, que presenta su funcionamiento con las comodidades de un centro privado pero con la garantía de su vinculación a la “la docencia, la tecnología y el conocimiento que han situado al Clínic como el mejor hospital español y un referente europeo”. Barnaclínic dispone de presupuesto de la Generalitat y ocupa instalaciones y camas de cuidados intensivos a las que, en determinados casos, no podrá acceder un paciente de la Seguridad Social que lleva meses esperando. Esa utilización de lo público para fines privados ha sido incluso cuestionada por la patronal de la sanidad privada que ha presentado demanda por competencia desleal.

salud118¿La sanidad un negocio?

En contra de la creencia general, los costes de la sanidad no se cubren con las cotizaciones de la Seguridad Social sino que salen de los presupuestos generales del Estado y, en el caso de Catalunya, llegan a través de transferencias que los sindicatos han solicitado en repetidas ocasiones que sean finalistas, es decir, destinadas en exclusiva para la sanidad. ¿Cómo debe hacer frente Catalunya a la crisis y a su insuficiente financiación? El principio de solidaridad que piden las tres afiliadas a Metges de Catalunya exige una inversión a fondo perdido, sin esperar beneficios, “porque la sanidad nunca puede ser un negocio y es probable que, a lo largo de nuestra vida, todos necesitemos más de lo que hemos aportado”. Piden que se tengan en cuenta las necesidades de la población, que se lleve a cabo una planificación adecuada que aproveche al máximo los medios disponibles, que no se prioricen los intereses de las empresas privadas y que se aplique una reforma interior que suprima costos inútiles: “Todos los partidos han ido incorporando cargos a medida que pasaban por la Generalitat”, cargos que nunca han hecho nada pero que tienen despacho, secretaria y sueldos altos; los consejos de administración de los hospitales comarcales se ponen ellos mismos los sueldos sin que medie un estricto control parlamentario”. Gràcia y Boyé consideran que rl cambio continuo de altos cargos en los hospitales del ICS tampoco favorece un funcionamiento adecuado. Recuerdan que Vall d’Hebron, con 7.000 trabajadores, ha tenido tres gerentes en los últimos cuatro años y que detrás de cada cambio hay siempre una cadena de relevos de arriba hacia abajo. El ICS, con 40.000 trabajadores, ha tenido también tres gerentes en cuatro años: “Eso también es ineficacia”.

El futuro

Fuentelsaz cita un estudio encargado por la Conselleria de Sanitat que tenía como objetivo “más o menos escondido” la privatización de la sanidad y que con ese objetivo recomienda la creación de pequeñas empresas y consorcios. Esa conclusión es las que, al parecer, se ha aplicado en Lleida donde se acaba de constituir un consorcio que fragmentará el ICS y que aglutinará todos los centros sanitarios. Trabajadores, usuarios y sindicatos se han manifestado en contra y han denunciado la “opacidad” de funcionamiento del nuevo ente.

(*) Bellvitge (Barcelona), Vall d’Hebron (Barcelona), Can Ruti (Badalona), Arnau de Vilanova (Lleida), Josep Trueta (Girona), Joan XXIII (Tarragona), Verge de la Cinta (Tortosa), Viladecans

Datos y Cifras

  • Durante el verano se han suprimido 2091 camas en la red hospitalaria catalana, 1.322 de ellas en los ocho hospitales del ICS, más Clínic, Sant Pau y Hospital del Mar, los tres de Barcelona.
  • Las reducciones por centro son las siguientes: Bellvitge (220), Vall d’Hebron (225), Can Ruti (102), Arnau de Vilanova (90), Josep Trueta (60), Joan XXIII (54), Verge de la Cinta (70), Viladecans (27), Clínic ( 189), Sant Pau (88) y Hospital del Mar (197).
  • El gasto medio en sanidad por habitante en España es de 1.200 euros y el de Catalunya ha sido de 1.095 euros en el 2014.
  • Entre el 2010 y el 2014 el gasto por habitante en sanidad ha disminuido en Catalunya el 15,6%.
  • En los últimos cuatro, años el número de intervenciones en las 14 patologías con procedimientos garantizados ha disminuido el 7%.
  • El Grupo IDC (antiguo Capio Sanidad), propietario del Hospital General de Catalunya, el Sagrat Cor y la Clínica Sabadell, ha aumentado su facturación al CatSalut en un 78% desde el 2010.
  • Los centros del Grupo IDC reciben pacientes derivados tanto de los hospitales públicos como de los centros concertados.
  • En los primeros siete meses del año, los hospitales del ICS habían derivado 2.500 operaciones a centros privados.
  • Los seguros médicos privados son los únicos del sector que han crecido desde el inicio de la crisis.

2 pensaments a “Verano del 2014: acoso a la sanidad pública”

  1. Magnífic article propi d’un rigorós periodisme d’investigació. Ara bé, hi trobo a faltar un referència clara i explícita al tradicional (ve de l’època franquista) sub finançament de la sanitat catalana, que amb el pas dels anys ha acumulat, amb governs estatals de tots colors, un dèficit colossal.

    Estic, bàsicament, d’acord que la gestió és força millorable, però el tema de fons és si el redreçament del sistema sanitari català és qüestió d’un finançament just i adequat o és un tema d’ideologia. O de les dues coses.

    Pel que fa al finançament la qüestió és pot resoldre amb un estat propi que s’autofinanci i pugui aportar els recursos sanitaris que calen o amb un hipotètic pacte fiscal amb l’estat. Quant al tema ideològic el veig més pelut, perquè fins i tot “l’esquerra caviar” o el que els americans en diuen “limousina’s liberals” tenen ben interioritzat les bondats d’un sistema sanitari privat o semi-privat.

    També m’hagués agradat una comparativa, encara que succinta, amb el sistema sanitari d’alguna altra comunitat, més que res per a comprovar el tan repetit mantra que “España és uno de los paises más descentralizado del mundo”….. , quan resulta que Manhatan té un finançament diferent de la resta de la ciutat de New York, i cap estat nord-americà no té els mateixos ingressos estatals i anant al altre cantó del “charco” a Alemanya no existeix cap Ministeri de Sanitat o d’Educació, competències totals del “lands”.

  2. Es curioso que después de leer el demoledor artículo sobre la sanidad en Cataluña y que yo estoy padeciendo en estos momentos, la página web se beneficie de la publicidad de los seguros médicos, contradicciones del sistema.
    Por otra parte me gustaría manifestar que tras las muertes por legionella, nadie ha dimitido, ni se han depurado responsabilidades de las empresas que por una mal mantenimiento de camiones y torres de refrigeración son las
    causantes de estas muertes.

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