Susana Díaz se adjudica una victoria histórica

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Jesús Páez Narváez
Licenciado en Ciencias de la Empresa

La muy calculadora Susana Díaz –presidenta en funciones de la Junta– se ha quedado como estaba o un poco peor. El Psoe-A obtiene los mismos 47 diputados que tenía aunque menos de votos. Por poca atención que se haya prestado a la andadura del gobierno de coalición en Andalucía la falta de estabilidad que argumentó la Presidenta Susana Díaz no fue más que un numerito para dinamitar la legislatura. Las razones eran otras y -también hay coincidencia en esto- todas pasaban por el interés político-personal de la Sra. Díaz.

 

Llegada al mismo punto de donde partió, hecho un dispendio económico que no era necesario realizar y paralizando, como poco, cuatro meses la Junta de Andalucía, Susana Díaz se adjudica una victoria histórica y deja reservado con fecha abierta el billete hacia la Villa y Corte. Lo que no podrá hacer es convencer a nadie de que en esta legislatura va a tener más estabilidad de la que le proporcionaba IU en la anterior.

Entre otras cosas, aunque tendrá que esforzarse mucho, deberá pasar del sultanato a la negociación política en la que todas las partes ganen; deberá dejar, para su papel de Secretaria General mientras se lo aguanten sus compañeros, el susanismo leninismo como estilo de liderazgo presidencial; y deberá dejar de utilizar a Andalucía, como si la hubiese parido ella.

El candidato de Ciudadanos a la Presidencia de la Junta de Andalucia, Juan Marín, acompañado por el líder nacional, Albert Rivera,
El candidato de Ciudadanos a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Marín, celebra con el líder nacional del partido, Albert Rivera, los nueve escaños conseguidos

Hay una cosa bastante simple pero que, tal vez, no entienda bien la Sra. Díaz. Cuando muchos andaluces opinan que no ven correcto que se vaya a Madrid no es porque tengan puestas sus esperanzas y expectativas de futuro en su persona. Lo que muchos andaluces expresan es que están hartos de que se les tome, sea Susana Díaz o cualquier otro u otra, por el pito de un sereno. Lo que no quieren es que se pasen las legislaturas -como es el caso de la última- sacando un par o tres de leyes, haciendo recortes por imperativo legal y transfiriendo su responsabilidad al gobierno central. Para este viaje no hacen falta alforjas y menos si nos salen tan caras a la ciudadanía.

Me parece excesivo el resultado alcanzado por Doña Susana para los méritos que ha hecho como Presidenta de la Junta. Andalucía está, en términos generales, igual o peor que cuando la colocó el Sr. Griñán en el sillón presidencial de la Junta; ha caminado sobre las grandes manchas de corrupción como si ella hubiese llegado a la Junta ayer mismo y la extendida corrupción fuese cosa de marcianos. Corrupción que, bien es verdad, no es distinta ni mayor que la que hay en otras muchas comunidades autónomas pero que aquí, tal vez por lo descarado o burdo de los procedimientos, ha aflorado a la superficie en múltiples casos que han colocado a Andalucía, durante años, en las portadas y cabeceras de los telediarios, y los que quedan; el huracán Susana la marca nueva como ella misma y sus correligionarios allegados han repetido hasta la saciedad se ha quedado en la marca blanca del viejo y rancio Psoe andaluz.

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Bonilla y su equipo en el Hotel Meliá de Sevilla

¿Qué hará la candidata del Psoe-A ahora? Desde luego si lo que le preocupaba y preocupa es la estabilidad del gobierno que presida, lo que mejor puede hacer es pactar con el PP-A. Moreno Bonilla le ha mostrado sus buenos propósitos a favor de la estabilidad y le ha ofrecido en varias ocasiones un pacto. Esta opción, además de la estabilidad, le daría la posibilidad de un mejor trato de parte de su bestia negra: el gobierno de Rajoy. Es verdad que el Psoe-A ha mantenido los 47 diputados que tenía, aunque no sea fácil explicarse por qué sin echar mano de la tupida y extendida red clientelar y de la muy socorrida plegaria virgencita, virgencita que me quede como estoy. Un 35,5 % de los votantes, algo más de 1.400.000, le han otorgado la victoria y una minoría mayoritaria con la que posiblemente gobierne en solitario. Situación esta que no será más estable que la del gobierno de coalición que decidió romper cuando lo estimó conveniente.

Teresa Rodríguez, durante su valoración de los resultados en el teatro Salvador Távora de Sevilla (EFE) Leer más:  Elecciones Andalucía 2015 - Podemos irrumpe con 15 escaños pero no derrota a unas encuestas exageradas  http://bit.ly/1N0nqwD
Teresa Rodríguez, durante su valoración de los resultados en el teatro Salvador Távora de Sevilla. Foto: EFE
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Izquierda Unida se desploma con cinco escaños hasta su peor resultado histórico en Andalucía

El batacazo del PP-A o, más propiamente, de Rajoy que es quien envió a Moreno Bonilla a esta tierra desconocida para él y el que le ha hecho la campaña, es incuestionable. El PP-A, o sea Rajoy, ha pasado de un 40,67 % de los votos y 50 diputados conseguido en la primavera del 2012 a un 27% y 33 diputados. Se ha cubierto de gloria el señor del plasma… Pero ¡ojo! el bipartidismo, aún perdiendo un 18% de sus pertinaces apoyos, se mantiene por encima del 60 %. Incuestionable también ha sido el costalazo de IU-CA. Entrar en el Gobierno del Psoe-A en 2012 para parar a la derecha le ha salido caro, demasiado caro. Pero nadie le obligó a hacerlo, fue su decisión. Muchos comentaristas han coincidido en minusvalorar la irrupción de Podemos en la política andaluza. No tener representación, ni estructura organizativa, ni casi presencia en Andalucía y conseguir un 15% de los votos y 15 diputados no es irrumpir con fuerza ni alcanzar sus expectativas, no han asaltado el cielo, etc. Disimulan mal. Sin duda les hubiese gustado que esta formación no pasase de 5 escaños. En cambio, el que Ciudadanos consiga un 9,30 % de los votos y 9 diputados es una gesta extraordinaria. Tal vez entiendan los tertulianos que estos no vienen a asaltar nada sino, cual misioneros pedagógicos, solo pretenden enseñarnos a pescar.

El resumen, en números redondos, es que de 8.500.000 andaluces sale un censo electoral de 6.280.000 (74%) personas con derecho a voto, de los que 4.020.000 (64%) se han acercado a votar y, de estos, 1.415.000 (35,50%) -lo que representa un 17% del total de habitantes- han decidido votar a Susana y así prolongar la saga de gobiernos socialistas en Andalucía hasta los ¡37 años! La verdad es que ya cansa postura tan pertinaz.