Solo digo que en todo hay grados

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La juez Mercedes Alaya. Foto: Juan Ferreras

e-Mail de Andalucía
Jesús Páez
Asesor de cooperativismo

Yo no conozco a Griñán, ni a Magdalena Álvarez, ni a ninguno de los 18 de ahora ni a los muchos de antes. Yo no conozco personalmente a ninguno de los y las imputadas por la juez Alaya en el caso de los ERE. Tampoco tengo el gusto ni el disgusto de conocer a esta última. Digo esto porque las opiniones o valoraciones que vierta sobre sus actos serán en cuanto personajes públicos o notorios, por lo que puedo conocer de su rol político, su rol de gestor o su rol profesional. Todos y todas, pueden, y seguramente son, además de unos y unas excelentes profesionales, unas excelentes  personas, amables, cercanas, solidarias, con gracejo, empáticas… y alegres como una castañuelas. Y en su vida ser personas honradas, honestas, decentes, austeras, virtuosas, etc.  Pero de unas y otras cualidades yo no he podido constatar ninguna en ninguno de los casos, pues no los conozco personalmente. Por ejemplo yo creía que Javier Arenas Bocanegra era un perdedor  profesional  de la política que resistía revés tras revés porque su vocación era mayor que su pudor. Pues estaba equivocado.  Ahora sé que de 1990 a 2010  ha ganado, al menos, 2.574.713 euros. Más lo de Bárcenas y quien sabe que otras mamandurrias.

Hay actitudes o mejor posturas físicas (lenguaje verbal, que dicen) que te arrastran a prejuzgar.  A hacer un cliché a tal o cual persona y por más que lo evitas no puedes sustraerte al mismo. Es el caso de Guerrero, que quieras  o no, lo percibes como jovial; o el mismo Lanzas que, quieras o no, te parece un chulo de discoteca de pueblo. Y es, muy especialmente, el caso de la Sra. jueza Alaya  (Mercedes Carmen Alaya Rodríguez, también conocida como Mercedes Alaya (20 de junio de 1963, Écija,Sevilla ). Pienso para mí, que ni la propia Nefertitis entraría en los juzgados sevillanos con el porte, señorío, potestad, frialdad y ese punto de displicencia,   casi de chulería, con que levanta la cabeza la jueza Alaya, a la vez que tira del carrito como si fuese un caniche  que la sigue sin rechistar.  La gente se retira de su trayectoria  casi reverencialmente, mientras ella, cabeza alta, frente despejada, entra por la puerta sin que se aprecie el mínimo gesto en su rostro casi marmóreo.

A mí no me gusta la jueza Mercedes Alaya. Seguramente me equivoque como con el Sr. Arena, pero de la sra. Alaya no me gusta ese punto que yo le aprecio de altivez. No tanto por como entra en los juzgados sevillanos que también, sino por cómo le salen los autos; por lo lento que investiga –el procedimiento de instrucción va como el caballo de un fotógrafo;  por quererlo todo para ella (no ha querido repartir ni compartir casos con otros jueces que le han puesto en su juzgado; y por esa querencia suya a hacer coincidir sus sonoros y “polémicos” autos con la agenda de actos del Psoe  o con los desastres que durante este año y, sobre todo, los últimos meses está padeciendo el PP  con sobres, con  sueldos, con cárceles,  con Blesas, Bárcenas, Blascos, Urdangarines, con el plasma, con los  “errores” de la Agencia Tributaria, con la  educación Wertiana, etc. etc.

No me gusta y creo que, como siga instruyendo más, va terminar con un lio de padre y muy señor mío. Y todo lo que está trabajando a mayor gloria suya y de la transparencia de la burocracia administrativa se va quedar en el parto de los montes. Ya llevamos dos días en que el caso o los casos Gurtel, Bárcenas y la (presunta) financiación del partido que gobierna  son “pecata minuta” comparados con los ERE de Andalucía. Y, encima, le chafa al Psoe el anuncio de las “primarias”. Eso no se hace Doña Mercedes Carmen Alaya Rodríguez. Tenga un poco de por favor,  que ya empieza a sonar por los centros de levantamiento de vidrio, el sobrenombre de la “perversa Alaya”.

Al parecer en los ERE, los políticos, de ambos sexos, implicados porque estaban allí cuando estas cosas sucedían o porque intervinieron en los procedimientos de los ERE o porque conocieron a los de las aseguradoras, a los de la intermediación, o al que se coló, o al de la moto, al parecer, digo, los políticos no se han llevado dinero. Al parecer sí conocían, porque lo conocía hasta el tato,  el “sistema”  por el que se resolvían problemas socio-laborales con pocos disturbios y muchos dispendios. Y algunos no solo lo conocían, sino que fueron, de un modo u otro, intervinientes en los procedimientos. Si bien resolvieron muchos líos, no cabe tampoco ninguna duda que el “sistema” era chapucero hasta la náusea. Pero menos alarmas, por favor, de estas “ferias” y “saraos” hay en todas las Comunidades. Solo habría que poner una juez Alaya a indagar por los territorios de España. Y en algunas las hay o ha habido sin que esas partidas y esas normativas pasaran por el Parlamento ni por el Tribunal de Cuentas para que hiciese advertencias, etc.

Yo no digo que algún político de Andalucía no se haya llevado dinero, ¡Dios me libre! Pero, en esto de los ERE, quienes se han llevado dinero, según lo que yo puedo colegir,han sido los técnicos externos que ha utilizado la Junta desde siempre. Los políticos se habrán llevado comilonas, habrán ido al palco del Madrid o del Barcelona, habrán viajado sin comprar los billetes (como la Mato); a su hijo le habrán regalado un vaio pro, etc. Pero en comparación con otras Comunidades, véase  la Valenciana, la Balear, la Catalana o la Madrileña, los políticos andaluces del Psoe son unos pardillos en cuestiones de ingeniería político-trincona. Unos pardillos o menos trincones. Tampoco digo que su forma de gestionar el dinero público haya sido rigurosa, ni pongo la mano por el 100X100, ni digo que los regalos no sean una forma sucia de gestionar lo público; como tampoco digo que no se amañen los Concursos Públicos o que las subvenciones no les toquen siempre a los amigos (como la lotería al Fabra).Y que el clientelismo está a la orden de día y el enchufismo a la orden de la semana, el mes y el año. Pero de nuevo me pregunto ¿en qué Comunidad no es así? ¿En cuál de los Ayuntamientos de las capitales andaluzas, todos gobernados por el PP, no pasa tres cuartos de lo mismo?  Y el caso de los ERE, es la gran chapuza de la gestión política, pero los políticos parece que no han “trincao”.  Y hoy solo digo, que en todo hay grados.

5 pensaments a “Solo digo que en todo hay grados”

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo, pero aquí parece que los de mayor graduación están totalmente exentos de culpa y por lo tanto de castigo.

  2. Gracias por su artículo Sr. Jesús Páez, en cuanto a la foto parece estar diciendo lo
    mismo que una señora intelectual le dijo, hace bastantes años, a Sara Montiel, en
    un programa de televisión: ustedes son guapas, nosotras también, y además somos
    inteligentes (!?)

  3. No hay duda de que el PP tiene todo controlado y bien organizado.
    Hemos de pasar de los partidos y montar una gestora de profesionales cualificados y pasar de los partidos y de todos sus políticos. Estos sólo tienen tiempo para esconder fechorías y protegerse del alversario. El Pueblo es mera excusa para conseguir sus objetivos económicos.

  4. ¿Por qué todas estas críticas a la Juez aparecen justo cuando se vislumbra una imputación cercana (e inevitable, por lo que parece) para Griñán y Cia.?

    Me recuerda todo al tema del Juez Castro con la Infanta Cristina, y su linchamiento público. Hay algunos intocables con los que la Justicia parece que debe ser condenada por hacer su trabajo. Lo último es criticar a un juez por como entre o deja de entrar en el juzgado. Igualito que como critican a los imputados…

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