Sexo gratis

IMG-20130809-WA0003Eladio Gutiérrez
Periodista

Bien, llega septiembre y los publicistas del gobierno tendrán que avivar el seso, como recomendaba Manrique, para que los asuntos incómodos se mantengan en vía muerta y ahora que apunta el otoño no resuciten los demonios que habitan en los cuerpos de un electorado que se dejó llevar por futesas tan esperanzadoras como las que aseguraban la creación de tres millones y medio de puestos de trabajo (González Pons) o la aprobación de una Ley de Transparencia completa, moderna y avanzada, tal y como los ciudadanos reclaman y exigen (más González Pons). Lástima que luego los puestos de trabajo no pasen de espejismos causados por la calor  (31 se crearon en agosto, según repican las campanas del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social) y que sea la calor la que evapore discos duros que puedan resultar comprometedores para la transparencia (se quiere desestabilizar al PP, recita su secretaria general).

Si la maquinaria propagandística gubernamental no viste sus mejores galas y además de esos 31 puestos de trabajo creados (menos da una piedra), se adorna con las peinetas que lucen en las procesiones del Corpus la señora Cospedal o doña SSS, el electorado puede caer en la cuenta (mejor, comprobar) que son ciertos los recortes aplicados en el sector educativo (por el ministro Wert) y que no pasaban de pamemas los desmentidos que aseguraban que la sanidad pública y las prestaciones sociales no mermarían sus habituales estándares de calidad (ministra Mato).

Si los propaganda fide gubernamentales no se esmeran para habilitar estratagemas de despiste que alcancen más allá del Peñón de Gibraltar, puede que la ciudadanía se entretenga en verificar los resultados obtenidos por un gobierno que trabaja para evitar la fuga de cerebros y fomentar el retorno inmediato o la cooperación en proyectos españoles de los cerca de 10.000 científicos españoles que están trabajando en el extranjero (consignemos, para que quede constancia, que la reiteración en la frase referida del verbo “trabajar” y del adjetivo “españoles” pertenece a Alejandro Fernández, portavoz de I+D+i en el Congreso del Partido Popular, frase pronunciada por el susodicho con ánimo de respaldar a la incomprendida Fátima Báñez para que así la ministra no pierda la orientación, puede que deslumbrada por el fogonazo de los éxitos que se derivan de su milagrosa reforma laboral (servir mesas 12 horas al día por 500 euros al mes, titula una noticia) y de su prometedora reforma de las pensiones que tanto gozo supone para los jubilados que la van a disfrutar.

El curso empieza y las tribulaciones del gobierno y del partido en el gobierno siguen donde solían estar (incluida la deriva independentista de Catalunya). Resulta conveniente, pues, prometer cosas con fundamento para que el alumnado de este país (los contribuyentes) entre dócilmente en las aulas. Prometer sexo gratis, por ejemplo. Algunos anuncios de ese tipo pueden verse colgados en las carreteras promovidos por el poderoso sector de la automoción. O sea, hay esperanza (sin el Aguirre detrás, claro; y si no te fijas mucho en lo que dice la letra pequeña).