Ricos y desiguales

Josep Fontana
Historiador

Hace unos años Warren Buffett, jefe del fondo Berkshire Hathaway, y uno de los hombres más ricos del mundo, dijo: “La guerra de clases existe y la ha ganado mi clase, la de los ricos”. Una prueba de este triunfo la tenemos en el crecimiento imparable de la desigualdad que aumenta constantemente la fortuna de los de arriba -“los ricos”- y empobrece a todos los demás. La última lista de los 400 más ricos que publica la revista Forbes muestra que son ahora un 3 por ciento más ricos que en 2015, y que han multiplicado su riqueza por cuatro desde 1982 (un cálculo que se ha hecho descontando el efecto de la inflación).

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En los últimos años el tema de la desigualdad se ha convertido en un tópico al que se dedican docenas de libros, con las más diversas teorías interpretativas. Thomas Piketty, por ejemplo, autor de un libro que alcanzó un éxito extraordinario, sostiene que la desigualdad es un rasgo permanente de la historia, de modo que no hay que darle más vueltas al asunto, porque todo seguirá igual. Branko Milanovic, en cambio, sostiene en un artículo publicado en Science hace unas semanas que “La desigualdad de los ingresos es cíclica”, de modo que, como los episodios de aumento o disminución de las diferencias entre ricos y pobres se han ido sucediendo a lo largo de los siglos, la conclusión es que “la desigualdad no seguirá creciendo por siempre”. Dos incitaciones, por tanto, a la paciencia.

Lo que falta en estas interpretaciones, y en la mayoría de las que formulan habitualmente los economistas, es la consideración de los factores políticos que intervienen en los procesos que engendran, y mantienen, la desigualdad, que son los que nos podrían poner sobre la pista de lo que podríamos hacer para tratar de combatirla, en lugar de resignarnos y esperar.

secesionAntonio Ariño y Juan Romero nos ofrecen en La secesión de los ricos (Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2016) un excelente análisis del problema, basado en una amplia información y en una revisión de las propuestas interpretativas actuales. Comentar un libro tan denso y discutir las cuestiones que plantea es algo que resulta imposible en el espacio disponible aquí, de modo que me voy a limitar a contarles lo que pueden ustedes encontrar en él, con una recomendación encarecida a que compren el libro y lo lean, porque van a aprender en sus páginas muchas cosas que deberían conocer y no conocen, y encontrarán en ellas muchos motivos para reflexionar.

La secesión de los ricos comienza mostrándonos la forma en que los ricos fueron creando un mundo aparte de privilegio y nos ofrece una descripción documentada de las características de este mundo aparte y de sus habitantes, de los que encontramos los nombres (Warren Buffett, por ejemplo, figura en el número tres de las listas de multimillonarios), las características que los dividen en categorías  -ricos, muy ricos (HNWI) y mucho más que ricos (UHNWI o sea Ultra Rich Net Worth Inbdividuals)-, los orígenes de sus fortunas, sus lugares de residencia, etc. Este material les sirve a los autores para elaborar una antropología de la especie, profundizando en sus estilos de vida y en sus ideas.

A esta visión global, de carácter más bien descriptivo, le sigue una parte dedicada específicamente a Europa –“Las élites europeas frente al espejo”- donde la cuestión se examina en una perspectiva histórica, en una confrontación del mundo de los ricos con el de los que viven “al otro lado de la curva”, donde predominan la pobreza y la inseguridad, y donde se aborda además un tema crucial como es el de la relación entre desigualdad y democracia.

Por si se necesitase una inmersión más directa en la realidad, el capítulo sobre “Las fracturas sociales en España” no solo nos familiariza con nuestros ricos, sino que nos ofrece una visión global sobre nuestra sociedad: sobre las fracturas económicas, como las que se derivan de la evolución de los salarios, del paro o de las pensiones, sobre las fracturas educativas, que no sólo reproducen las desigualdades existentes, sino que engendran otras de nuevo tipo…  Un panorama que concluye con estas palabras: “Hoy nuestra desigualdad, nuestra precariedad, nuestro abandono temprano de estudios, nuestras tasas de paro, nuestras tasas de corrupción son legendarias. Si nunca se puede vivir de leyendas, con las negras resulta imposible construir un futuro digno y abierto”.

El capítulo final, “¿Hay alternativa?”, pasa revista a las diversas propuestas de solución, con una voluntad de mantener la esperanza, pero con el reconocimiento de que “ahora mismo no hay una alternativa coherente y consistente que se pueda contraponer al hegemónico relato neoliberal”. Y, sin embargo, la clave de la respuesta está en estas mismas páginas, en su afirmación de que “la economía es política”.

Háganme caso y lean este libro. Les descubrirá cómo es en realidad el mundo en que viven y les ayudará a sobrevivir en él.

 

A continuación, reproducimos la conversación que tuvo como punto de partida el libro ‘La secesión de los ricos’ el pasado domingo en la Cadena Ser entre Joan Romero, Catedrático de Geografía Humana en la Universidad de Valencia; el filósofo y escritor Santiago Alba Rico; Ánder Gurruchaga, Catedrático de Sociología en la Universidad del País Vasco y Gonzalo Fanjul,economista y cofundador de la Fundación Porcausa de Periodismo.

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