Regreso a las elecciones vascas

e-Mail del País Basc
Ander Gurrutxaga Abad
Catedrático de sociología

Las elecciones vascas transcurren según las reglas de juego en este tipo de actividades. Acto tras acto cabezas de lista y otro tipo de protagonistas trasladan reproches a quienes no forman parte de los suyos, definiendo el Nosotros frente a los Otros, es decir, los que no son los míos. Apoyan las afirmaciones con opiniones que proceden de declaraciones anteriores, convenciones adquiridas, opiniones  e incluso infundios. El círculo –casi nunca virtuoso– encuentra “la verdad” en la “no verdad” del otro. Es la técnica para construir el discurso político y la oferta que ofrecen. Más allá de este hecho hay cuestiones que me parecen relevantes.

Llama la atención la presencia de mujeres en las listas de los partidos. Dos datos, en el debate en euskera en la televisión vasca entre los cabezas de lista, participaron cinco candidatos, cuatro eran mujeres -Podemos, PP, PSE, Bildu-. En castellano, días más tarde, las candidatas femeninas eran tres- Podemos, Bildu y PSE-.

Por otra parte, diversas encuestas –CIS, Sociómetro del GG.VV, Grupo Vocento…– ofrecen un panorama relativamente claro. El PNV gana las elecciones, hay bastante coincidencia en el número de escaños que puede conseguir –entre 27-28 en un Parlamento de 75–. Bildu y Podemos pugnan por la segunda plaza –entre 14/16 escaños–. El PP y el PSE se mueven en los 8-10 escaños. Ciudadanos no obtiene escaño.

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Las consecuencias las resumo en cinco preguntas: 1) ¿Se acercarán los resultados reales, las urnas, a los previstos por la demoscopia?; 2) ¿Tendrá el PNV suficiente peso electoral para reeditar alianzas o apoyos parlamentarios con un solo partido, o se complicará la gobernabilidad?; 3) ¿Seguirá creciendo Podemos a costa de la pérdida de votantes de Bildu y PSE?; 4) Bildu mantendrá la tendencia detectada o detiene la caída en sus caladeros electorales habituales; 5) ¿El PSE y el PP recobrarán vigor electoral o seguirán –sobre todo el PSE– perdiendo efectivos y poder político de forma significativa?

El tercer hecho tiene que ver con las agendas que los partidos presentan a los electores. La lectura de los programas no es concluyente. Aparecen tres cortes divisivos sugerentes:

1) la postura sobre la organización del Estado, el ejercicio del denominado “derecho a decidir”; 2) el carácter post identitario de la sociedad civil vasca. Digo esto no porque la identidad vasca pierda vigencia o vigor sino porque la eficacia de las instituciones emanadas del Estatuto de Autonomía, el final de ETA y el relevo generacional –la socialización de las nuevas generaciones (menores de 40 -45 años)–, se produce en circunstancias democráticas y las señas de la identidad vascas pueden desarrollarse y alcanzar los objetivos buscados a lo largo del período histórico. Los hechos permiten transferir el campo de preocupaciones a cuestiones de tipo socioeconómico; 3) las preocupaciones expresadas son pragmáticas y están relacionadas con el futuro económico de la sociedad civil vasca. Por ejemplo, la discusión sobre el modelo productivo, la inserción social y laboral de las nuevas generaciones en el ciclo económico, la cuestión de las políticas de empleo, la reinvención de la estructura demográfica o el papel de las agencias vascas en la sociedad global del conocimiento. En definitiva, ¿cómo consolidar la sociedad del conocimiento en el País Vasco, integrar el I+D+i en el sistema productivo, hacer posible la reinvención demográfica y poner las bases del nuevo ciclo generacional?

Hay un cuarto dato. La búsqueda, por parte de actores políticos  y analistas para comprender; 1) la nueva posición electoral de Bildu; 2) la irrupción electoral de Podemos ; 3) el papel del PSE y el PP y; 4) la longevidad en el poder político del PNV. La búsqueda de razones y motivos llenan páginas en periódicos, blogs, revistas, programas de radios y televisión. La agenda informativa y los motivos de cada agencia son indicadores a tener muy en cuenta.

Es llamativo la presencia de líderes de los partidos de ámbito estatal. Nunca he sabido nunca muy bien qué es lo que aportan en este tipo de elecciones. A veces la impresión es que quitan más de lo que dan. Ministros y ministras cuestionados en la Comunidad Autónoma, trasladan discursos y opiniones que poco o nada tiene que ver con lo que se dilucida, como si creyesen que de lo que se trata es de estar, “hablar” y se les vea. No conozco estudio alguno que indique la aportación que hacen en términos de votos. Pero, en realidad ¿lo consiguen? No sé muy bien que votos aporta Rajoy, Sánchez, Iglesias o Rivera a sus partidos en estas elecciones. Tiendo a pensar que quizá consiguen lo contrario de lo que persiguen, restar más que sumar.

Las elecciones indican que los futuros de la sociedad vasca cada vez tiene menos que ver con respuestas identitarias –asentada y protegida institucionalmente la identidad– y más con el manejo de la sociedad abierta, el éxito o fracaso del relevo generacional, el modelo productivo, el empleo o la definición de las políticas sociales. Puede decirse que se cierra una época, pero la organización del Estado y las tensiones que puede provocar el “derecho a decidir”, mantienen abierta la tensión política, si bien con otras características y matices. Euskadi debe, una vez más, enfrentar los datos que ofrece la narrativa de las elecciones, pero es conveniente que la voz y la praxis democrática esté dispuesta a hablar de pactos y acuerdos. Si no se produce, es probable que la tensión no decaiga y tenga que dedicarse tiempo y energía a la confrontación entre el Estado y las fuerzas mayoritarias en Euskadi. Los resultados de las elecciones del 25 S quizá no lo resuelvan, pero pueden sentar las bases para nuevas formas de relación, más eficaces y comprometidas con la era post.

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Foto de portada: Debate electoral en ETB1 con Iñigo Urkullu (PNV), Maddalen Iriarte (EH Bildu), Idoia Mendia (PSE-EE), Laura Garrido (PP) y Pili Zabala (Elkarrekin-Podemos).

Un pensament a “Regreso a las elecciones vascas”

  1. Voldria afegir unes consideracions a l’excel·lent article d’en Gurrutxaga que, des de Catalunya, podem ajudar a entendre la situació actual.
    Que l’amenaça terrorista s’hagi acabat ha sigut un alleujament per a tothom: els que la patien i els que l’exercien, els que resistien i els que hi donaven suport, tot i que alguns encara la troben a faltar sobretot de cara als seus interessos electorals. Ho manifesta el desconcert d’Alfonso Alonso, candidat del PP, quan Pilar Zabala (Podemos), germana de Joxi Zabala, que va ser brutalment assassinat en guerra bruta de l’aparell d’Estat, li pregunta: “¿Llavors vostè no em considera víctima?”
    La singularitat econòmica -primer recaptar i després passar comptes amb l’Estat- ha permès al País Basc salvar la crisi millor que els altres. És un factor clau que, en general, s’omet perquè no convé i suscita moltes preguntes incòmodes.
    Segons Josep Ramoneda, Javier Solana li va explicar que havia preguntat a David Owen si estaria disposat a fer de mitjancer en el conflicte basc. “No”, li va dir. Per què? Perquè per negociar has de tenir alguna cosa per donar i ja ho tenen tot, només queda la independència.
    És a dir, Euskadi té les avantatges d’un país independent i cap dels seus inconvenients. Una situació que clarament no és extrapolable a Catalunya.

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