El Racc, contra el tranvía por la Diagonal

Lluís Brau
Arquitecto urbanista

El proyecto de conexión del  tranvía por la Diagonal en Barcelona, más allá de la estricta funcionalidad, conlleva una poderosa connotación política que vicia y mistifica la objetiva valoración, debate técnico, urbanístico y de movilidad.

Jordi Hereu votando en el referendum sobre la reforma de la Diagonal. Foto: Ferran Nadeu

Que le pregunten al ex alcalde Jordi Hereu, que en 2010 organizó con una cierta ingenuidad un proceso participativo. Es verdad que fueron muchos los errores cometidos en la famosa consulta ciudadana, de bajísima participación, en el que los ciudadanos metropolitanos de fuera de Barcelona, usuarios del Trambaix y Trambesos, fueron excluidos. Hubo fallos de comunicación, de organización, confusos términos de la pregunta. Finalmente la consulta sobre el tranvía se convirtió en un plebiscito sobre la persona de Hereu, lo que le costó la alcaldía.

El debate entre las alternativas, con tranvía, (bulevard o rambla) o no tocar nada, constituyó un confuso río revuelto, todo menos técnicamente objetivo. El inicio de la crisis decantó fuertemente la opinión pública a no hacer nada, a no gastar un duro.
Convergencia i Unió, el alcalde Trias, tuvieron la intuición y habilidad de detectar la precariedad y vulnerabilidad de la consulta emprendida por el gobierno socialista de Hereu. Trias cambió sin el menor escrúpulo de opinión (inicialmente apoyaba la conexión del tranvía), lanzando un sistemático ataque, en el que todo vale, que resultó finalmente francamente rentable, reportándole la alcaldía.

El actual gobierno municipal de Barcelona en Comú también propone conectar el tranvía por la Diagonal.  Volver a utilizar el proyecto como arma arrojadiza para intentar desbancar al equipo de gobierno de Ada Colau es una tentación que flota en el ambiente.

El tranvía por la Diagonal en la
política urbanística del actual gobierno municipal

El proyecto del tranvía es una más de las muchas iniciativas municipales orientadas a pacificar la ciudad, a hacerla más habitable y amable y que funcione mejor: incremento de la red de carriles bici; las superilles; delimitación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE); remodelación de Pere IV, la  Meridiana, plaza de les Glòries… y una sistemática potenciación de la red metropolitana de transporte público (malla ortogonal de autobuses, intercambiadores entre líneas de buses en superficie y la red subterránea de metro),
Todos estos proyectos, incluido el tranvía, se enmarcan en la política urbanística general de mejora de la calidad de vida de los ciudadanos en base a potenciar los medios de transporte más eficientes, sostenibles y seguros, a pie, en bici, en transporte público. De contención, (no eliminación) del vehículo privado, para una circulación más fluida y eficaz; reducción de muertes por contaminación del aire y acústica y accidentes; mayor eficiencia energética y menor producción de CO2-cambio climático.

No se trata de una política original de este gobierno municipal, sino de continuidad respecto a los anteriores gobiernos socialistas y convergente. Incluso muchos de los proyectos concretos que se están realizando, (remodelación de Glòries y Pere IV, red ortogonal de autobuses) provienen de anteriores mandatos.
Posiblemente, y esto es lo que duele, la voluntad política del actual equipo de gobierno municipal, es más seria,  decidida y resolutiva, que la de los que le precedieron.

Solvencia del proyecto

La solvencia técnica del proyecto del tranvía, dirigida por el ingeniero Pere Macias, parece bastante incontestable. La tecnología del tranvía (sobre raíles), por su superior eficacia circulatoria y eficiencia energética, rentabilidad económica de inversión y explotación, seguridad y sostenibilidad, (contaminación 0), respecto a los otros modos de transporte, está plenamente consolidada y extendida. Más de 300 ciudades en Europa disponen de tranvía. Desde 2010 más de sesenta ciudades han implantado o ampliado este medio.
El tranvía es el sistema de transporte mejor valorado por la ciudadanía de Barcelona y de su Área Metropolitana.

No se requieren demasiados conocimientos técnicos para ver que es de sentido común la conexión del único caso mundial de tranvía interruptus. 3,6 km, sobre una red existente (Trambaix y Trambesos) de 29,1 kms. La irritante baja velocidad (6 km/hora en hora punta) de los autobuses por la Diagonal, debido a las interminables colas que se forman en las paradas para encochar-desencochar, (efecto acordeón), podrá mejorarse, triplicarse con el tranvía a una razonable velocidad comercial de 18 kms/hora. El tranvía puede transportar tres veces más pasajeros que un autobús articulado. Pero el principal efecto positivo del tranvía será su capacidad de coser, intercambiar con toda la red metropolitana de transporte público (bus, metro y trenes de cercanías, FGC y Renfe), potenciando geométricamente su eficacia y rentabilidad. Incentivando la reducción del vehículo privado.El tranvía pasará de los actuales 25 a 50 millones de pasajeros/año. De 2,6 a 4,6 millones de km/año  (1).

Capacidad de los medios de transporte (personas/ hora)

 

Frente a la relativa baja inversión, (el costo de toda la operación de conexión del tranvía por la Diagonal, infraestructura y urbanización, es equivalente al de una sola estación de la línea 9 de metro), los resultados no pueden ser más extraordinarios. Se trata del proyecto más importante en la mejora de la movilidad de Catalunya. Estamos ante un ambicioso proyecto que creará una eficiente red metropolitana de transporte, uniendo nueve municipios metropolitanos que suman una población equivalente al 30% de la de Catalunya. La unión de los tranvías permitirá acercar a la ciudad en transporte público a 730.000 personas de fuera de Barcelona, que hoy en gran parte se mueven en coche.

Los motivos del RACC

El proyecto del tranvía aunque no de forma unánime, merece un generalizado apoyo institucional, Ayuntamiento, Generalitat y Área Metropolitana y también de entidades cívicas catalanas (2).  Sorprende el virulento ataque lanzado por el RACC contra el tranvía.

“La conexión del tranvía por la Diagonal puede empeorar el nivel de congestión y de la calidad del aire, incrementar el tiempo de recorrido de las líneas de autobús, alargar el tiempo de los trayectos de los peatones, incrementar de manera significativa el tiempo utilizado por los usuarios de transporte privado”

No deja de ser asombroso que un proyecto basado en transporte público eléctrico, (0 contaminación), que incentiva la disminución de la utilización del vehículo privado, principal causante de la contaminación y congestión, se le acuse precisamente de incrementar estos nocivos efectos.

El estudio del RACC contra el tranvía responde a una atractiva presentación, en forma de vistosos gráficos dinámicos de scalectrics dotados de movimiento. Se basa en modelos de simulación. Es conocido que a partir de un modelo de simulación pueden generarse los resultados que se quieran. Dependerá de los inputs con que se alimente el modelo. La consistencia de una simulación dependerá necesariamente de la credibilidad de los datos introducidos en el modelo. En esta simulación por encargo del RACC, se desconocen las hipótesis de partida, los inputs del modelo. Por otra parte el estudio se basa en el análisis de únicamente 21 intersecciones, cruces de calles, en el reducido espacio que va entre Francesc Macià a paseo de Gràcia.  Tratar de inferir resultados generales sobre un proyecto de ámbito metropolitano a partir de esta limitadísima muestra es del todo arriesgado, por no decir temerario, cosa que, implícitamente el mismo estudio reconoce en sus consideraciones finales.

El responsable técnico de la conexión del tranvía de Barcelona, Pere Macias, a la izquierda, con el consultor Andreu Ulled, en una jornada organizada por el RACC . Foto: Crónica Global

El RACC es una de las entidades de mayor consistencia  y prestigio de Catalunya, con casi un millón de socios. Sobre todo es reconocida por su labor de asistencia mecánica a automovilistas en carretera. Ha desarrollado solventes servicios a los conductores (amplia red de autoescuelas, de asesoría para la adquisición de vehículos), pero también de asistencia personal a los socios: médica, de viaje, de reparaciones en el hogar, seguros, informática, agencia de viajes, asesoría jurídica, gestoría, etc., etc.

¿Por qué una entidad de la reputación del RACC se ha metido en este enmarañado jardín de atacar el proyecto del tranvía por la Diagonal? Resulta difícil de entender.

Se nos ocurren dos hipótesis. La primera es que los directivos del RACC no han podido evitar la tentación de meterse en el juego político, alineándose con los partidos de derecha, que lógicamente se plantean el acoso y derribo del actual gobierno municipal progresista. Pretender hoy repetir con Ada Colau, la proeza que en su momento le costó la alcaldía a Jordi Hereu, la verdad es que suena a juego un poco rancio y nostálgico.

La otra hipótesis. Hacía años que el RACC no se involucraba en campañas de agitación a favor del coche. Posiblemente la última, fue el inclemente ataque contra la operación de pacificación, (accidentes, contaminación), de limitación a 80 km/h la velocidad de los accesos a Barcelona, del gobierno tripartito de la Generalitat.

La nefasta funcionalidad y desprestigio de los negativos efectos del vehículo privado en la ciudad, (congestión, CO2, muertes por accidentes y contaminación), de alguna manera han disuadido al RACC. Los estudios de la Fundación RACC en los últimos años han mantenido, en general, una actitud correcta a favor de una movilidad urbana eficaz orientada al interés de la mayoría de la ciudadanía.

Desafortunadamente, con el proyecto del tranvía, posiblemente ante la previsible disminución de la movilidad en vehículo privado, al RACC se le han cruzado los cables y de lo más profundo de su ADN ha emergido su identificación con la minoría de conductores (únicamente el 14% de los viajes de los barceloneses) y con el potente lobby económico mundial del sector del automóvil. El ataque al proyecto del tranvía nos parece un mal negocio para el RACC, pero sobre todo para los ciudadanos de Barcelona y del Área Metropolitana.

Invitamos encarecidamente al RACC a recuperar su buen hacer de los últimos años. A alinearse nuevamente en la defensa del interés de todos, lo que evidentemente implica el apoyo al tranvía por la Diagonal.

 

(1) Datos de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP).

(2)  Entre otras, la FAVB (Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona), CCOO, UGT, PTP (Asociación para la Promoción del Transporte Público), BAC (Bicicleta Club de Catalunya), Catalunya Camina (Asociación para la defensa de los derechos de los peatones), Ecologistas en Acción y P(A)T (Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico.

Foto de portada: El Trambaix a su paso por la avenida Diagonal de Barcelona (Àlex Garcia-La Vanguardia)

 

 

3 pensaments a “El Racc, contra el tranvía por la Diagonal”

  1. La connexió en transport públic entre els dos extrems de la ciutat pot ser de diferents formes. El metro és el mitjà urbà més ràpid i de més volum de passatgers ( perquè no interfereix en el trànsit de la ciutat), estem d’acord. Però també el més car i per tan el més difícil d’amortitzar.
    El Tramvia és el segon mes eficient en mobilitat de passatgers, però interfereix en el trànsit per superficial. Estem d’acord – i aques article ho manofesta-, que cal teixir malla de tramvia.
    De les propostes que s’exposen aquí, el traçat de la Diagonal (4) crec que és el més nefast i més incidirà en la mobilitat total de la ciutat. Així com el traçat de Urgell-Gran Via (3)seria el que menys, ja que circularia per carrers amples que permetrien la inclusió del Tram, i a més acostaria els nusos extrem (Pl. F. Macia – Glòries) al centre de la ciutat.
    Els traçats per l’Eixample (1-2) no deixen de ser variants acceptables del traçat 3.

  2. Excel.lent argumentació de Lluís Brau sobre un tema que només provoca urticària a gent ancorada en el model de mobilitat del segle XX. Fa riure -si no fos tan greu- només pensar en què la polémica sobre els famosos 3,6 Km. “interruptus” de la Diagonal sigui com un joc de criatures en forma de tertulians quan és un afer d’interessos obscurs. Ja no tenen seguidors, vet aquí la realitat. Qui vulgui discutir de tramvies que comenci a proposar com lligar tota la quanttat de quilòmetres que ens en falten al Camp de Tarragona, a l’àrea metropolitana de Girona, a terres interiors del país, i que expliqui com i de quina manera ens enfrontem directament al Gobierno de España en un assumpte tan sagnant com les Rodalies catalanes, ofensa diària a l’estat del benestar de centenars de milers de persones. Ja sé que ens en sortirem quan ho governem nosaltres mateixos, però, entretant, hauríem de manifestar-nos al carrer de manera contundent davant d’aquella agressió quotidiana.
    A veure si el RACC s’apunta a la manifestació, apa. A demostrar coses de veritat i a deixar de fer el mec contra l’evidència.
    Repeteixo les gràcies al Sr Brau.

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