¿Qué quieres ser cuando seas mayor?

fotogurgo_278x278En mis trabajos con directivos de empresas, a la hora de intentar que afloraran sus valores individuales y colectivos y se plantearan metas de todo tipo, ambiciosas y razonables, siempre llegaba un momento en que aparecía la pregunta mágica: ¿Qué quieres ser cuando seas mayor?

No se trata de pensar qué queremos ser de viejos. Es la pregunta vital clave que se formula a los niños. Muchos dicen automáticamente cualquier cosa, pero todos, en un momento u otro, tienen que tomar decisiones, hacer intentos… y luego pasa lo que pasa.

Hay ocasiones en que niños, o adolescentes, o jóvenes, que se encuentran en un aparente triunfo pleno, se sienten frustrados; y, sin pretenderlo, se radiografían sus miedos más que sus esperanzas.

images
Marisol

Pepa Flores, preadolescente Marisol, cuando le preguntaron qué quería ser de mayor respondió fuerte y rápido: “¡Rubia!”. Nunca transmitió una imagen de presumida o pizpireta. En una sola palabra me pareció descubrir la frustración por no ser lo que querían que fuera, el sueño por no tener el trabajo de adaptarse a lo que le pedían, la esperanza de una estabilidad tranquila.

Rafa Nadal ha declarado: “Me gustaría terminar mi carrera siendo feliz”. Acaba de hacer 28 años. Cuando Roger Federer tenía esta edad le preguntaron por su futuro, y él, apolíneo, planteo que tenía previsto seguir jugando hasta los treinta y no sé cuántos, etc. Al comentarle esta respuesta a Rafa, dionisíaco, éste no pudo contener una risa de asombro y dijo algo así como (cito de memoria). “¡A los veintiocho años decir que vas a seguir jugando hasta…!, ¡Que barbaridad!, ¡Ni hablar…!”. Eso que le salió espontáneamente es lo que Nadal lleva grabado en su subconsciente.

Ahora Federer va a cumplir treinta y tres años, y sigue jugando. Ahora Nadal tiene los veintiocho años que cinco años atrás le parecían una edad provecta, al menos para el tenis, al menos para él. Su razón le dice que es joven y, además, el número uno. Pero su mente inconsciente le dice que está viejo. Y le cuesta centrarse y concentrarse. Y su cuerpo, en cada cicatriz, encuentra una razón para recordárselo con dolores que no le abandonan y que él cree, en lo profundo de su mente, que no marcharán, precisamente porque se cree ya viejo. Su deseo de terminar su carrera siendo feliz lleva una confesión implícita, que nunca reconocerá, de que ahora no lo es.

Hace un par de días recordábamos a Aznavour. A sus noventa años sientes ganas de preguntarle: “Chico… ¿y tú que quieres ser de mayor?”.

Me encontré no hace mucho en el pequeño ascensor de un tanatorio al president Pujol. Sólo habíamos coincidido anteriormente en tres o cuatro ocasiones muy puntuales y, por otra parte, el ambiente no propiciaba la charla, con lo que bastaba una ligera inclinación de cabeza como saludo, que él respondió de la misma manera, con lo que tuve un minuto para verle a un palmo, no de lejos ni por la pantalla de la tele, los dos con la mente en blanco. Me vino a la cabeza una pregunta: “Què volíeu ser quan fóssiu gran?”.

Quisiera poder hacer esa pregunta, ahora, a mucha gente. No esperaría que me contestaran, pero, viendo sus comportamientos actuales, creo que podría adivinar sus respuestas.

Presidente Aznar: ¿Qué quería usted ser de mayor? Vale, con bigote. Pero, ¿además de eso…?

Vicepresidente Guerra: ¿Qué quería ser de mayor? Vale, pero ¿además de haberse hecho notar y de que se enteraran de quién era usted. …?

Lideresa Aguirre: ¿Qué quería ser de mayor? Vale, pero ¿además de salir en la foto…?

Cardenal Rouco: ¿Qué quería ser de mayor? Vale, ¿Pero además de poder condenar a troche y moche…?

Y a tantos políticos que mandan: President Mas, ministro Wert… Y que quieren mandar: Oriol Junqueras, Ada Colau… ¿Qué querían ser cuando fueran mayores?

Quizá sólo sea una manera de dejar de lado mi pregunta clave: ¿Qué quería ser yo, cuando fuera mayor?

Estas reflexiones dejan un final muy abierto. ¿El mundo es un poco mejor porque hayamos conseguido –¡o hayamos fracasado! – ser más o menos lo que queríamos ser?

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *