Una perversa alianza económica

Eduardo Mazo
Poeta

Tal vez sea mi pérdida progresiva de visión, pero no veo hoy en Europa -como los ví en los viejos tiempos- a políticos que se opongan a la presencia imperial de los Estados Unidos consumada a través de una perversa alianza económica … ¿es que la “vieja dama” ha perdido su esplendor y su añorada presencia independiente?, ¿terminará Europa siendo un “Estado Asociado” a lo boricua?

¿Tendrá que reinventar su bandera, borrar las estrellas y dibujar las siglas TTIP en el centro?, ¿no va siendo hora también de sacar la estrella de los vientos de la otra bandera?, ¿dónde están hoy sus grandes líderes? , ¿expulsando desesperados inmigrantes?, ¿eliminando los billetes de quinientos euros como si eso fuera la medida más drástica para evitar la evasión fiscal?

Si Europa tuvo una vez la dignidad y la decisión de destruir al monstruo que ella misma había creado como un terrible Frankestein en su territorio, ¿por qué ahora, no tiene la grandeza de levantarse sobre su propia inopia para evitar que termine borrando su pasado y erosionando su futuro? Toda nuestra cultura es, fundamentalmente, hija de Europa, toda nuestra tristeza, también.