A oscuras con la luz

Por José Martí Gómez

El recibo de la luz siempre ha sido de lectura complicada, cosa para expertos en jeroglificos, pero lo ahora ya hace necesario que alguien invente un GPS o un radar para orientar a los usuarios sobre la hora en la que pueden poner en marcha sus electrodomésticos. Gentes poderosas las de las eléctricas.

En el inicio de la transición el patriarca de los Oriol, familia tradicional en el mundo de las eléctricas, invitó a cenar al liberal Joaquín Garrigues Walker para saber de primera mano si lo que venía era el comunismo. Garrigues me contó que en la cena, frase textual, “quedé electrocutado”. El patriarca era el único que hablaba. Los hijos, gente ya muy adulta, guardaron durante toda la cena un respetuoso silencio. Acojonados se les veía ante la autoridad patriarcal, intuyó Garrigues.

 

Conversé un día sobre el tema con Gabriel Tortella, catedrático de Economía. Hacia poco que se había llevado a cabo la OPA de Endesa.

–La OPA la pagaremos todos –me dijo Tortella.

Luego añadió con sentido del humor:

–Como dice el refrán del borracho, todo acabará en que subirá el vino.

En esas estamos.