Norte de Chipre, estado de facto

Sergi García
Galanthus, estudio y divulgación del medio ambiente

Tal como están las cosas, había curiosidad por conocer un estado de facto. Un estado no reconocido por ningún otro estado, salvo por Turquía: la República Turca del Norte de Chipre.


La nombrada y rica isla de Chipre, como la calificó Cervantes en una de sus novelas ejemplares, es la tercera más grande del Mediterráneo. Situada en su extremo oriental, apenas un centenar de kilómetros la separan de las costas de Siria y de las de Turquía. Su posición estratégica ha sido causa de la ininterrumpida sucesión de potencias que allí se han establecido: griegos, bizantinos, cruzados, venecianos, turcos, británicos… cuyo legado puede admirarse por todas partes: en las ruinas de Salamis, en el recoleto puerto de Kyrenia, en la belleza impecable de las iglesias bizantinas de Troodos, en la basílica de San Lázaro, el resucitado, que según la tradición ortodoxa murió por segunda vez en Lárnaca o en las murallas de Famagusta, escenario de los celos de Otelo.

Playas de Karpasia
Playas de Karpasia

La parte sur de la isla, miembro de la Unión Europea, es grecochipriota, la norte turca, por el medio una franja de seguridad controlada por los cascos azules de la ONU y por si fuera poco, hay dos territorios soberanos que pertenecen al Reino Unido; un galimatías importante. Chipre obtuvo la independencia de Gran Bretaña en 1960. La división de la isla se produjo cuando Turquía aprovechó un golpe de estado que pretendía la unión con Grecia (la enosis), para invadir en 1974 el tercio norte, con el argumento de proteger la población de origen turco, un 18 % del total. A resultas de esa ocupación, que forzó la intervención de los cascos azules como fuerza pacificadora, miles de grecochipriotas fueron desplazados y despojados de sus bienes y tierras, principalmente en la península de Karpasia, que fue fundamentalmente griega y que se extiende hacia oriente como un dedo acusador.

Iglesia de San Lázaro (Lárnaca)
Iglesia de San Lázaro (Lárnaca)
Ruinas de Salamis bajo una tormenta de arena
Ruinas de Salamis bajo una tormenta de arena

A causa de ese desgraciado conflicto y de la condena de la ocupación, el desarrollo turístico del sector turco, motor de su economía, se pudo ver lastrado en un principio, pero a causa del más que evidente desistimiento de la comunidad internacional, cuya capacidad resolutiva se asemeja a las investigaciones de Cuarto Milenio, las cosas parece que se van normalizando, de entrada, la frontera es totalmente permeable. Por otro lado, se ven muchas promociones urbanísticas a medio hacer, o acabadas de hacer, erguidas en aparente desorden a lo largo de la costa norte, hoteles inmensos hechos o en construcción o complejos turísticos con nombres alusivos, como Acapulco y muchos terrenos en venta. Parece que se apuesta por un turismo tradicional de sombrilla y crema solar que en el fondo le da igual la playa destrozada en que se va a solazar, ya sea en Chipre, en la Costa Brava o en el Caribe. 

nidos de tortuga
Nidos de tortuga verde en la playa

Sin embargo, todavía queda costa intacta, con campos de cereal recién segados, con los fardos de paja que llegan a pie de playa. En los arenales de esas espectaculares playas escarban sus nidos las últimas grandes colonias de tortugas marinas del Mediterráneo. Asistimos a la excavación de un nido de tortuga verde (Chelonia mydas) por parte de una organización que vela por la conservación de los quelonios. Desentierran las pequeñas tortuguitas que no han podido desenterrarse ellas mismas durante la noche anterior, cuentan los huevos, toman la temperatura del nido. Si dicha temperatura ha estado por debajo de los 28º C, la mayor parte de la tortuguitas serán machos, si por encima, hembras. Con los calores del cambio climático, están naciendo más hembras que machos, lo cual, obviamente, puede llegar a ser un problema. La actividad concita la atención de algunos bañistas, que acuden a hacer fotos a las pequeñas tortugas, que aletean incesantemente, con el anhelo invencible del mar. Los nacimientos se producen entre julio y principios de septiembre, también en el caso de la otra especie que anida en esas costas, la tortuga boba (Caretta caretta).

tortuga verde (Turtle Beach)
Nacimiento de una tortuga verde en ‘Turtle Beach’

_CSC2396La playa, que se llama muy acertadamente Turtle beach, es compartida por bañistas y tortugas. Decenas de nidos convenientemente marcados y censados entre centenares de sombrillas, esterillas y toalla extendidas. Es paradójico pero, teniendo en cuenta que goza de un agua transparente, nidos de tortugas marinas, vegetación costera y dunar bien estructurada, un proscenio sin un ladrillo, en esta playa no podría ondear la bandera azul de calidad ambiental: no hay duchas, el acceso no es del todo fácil y no hay recogida de desperdicios. De hecho, los desperdicios, principalmente plásticos, latas y hasta un pañal, tirado como una declaración de principios sobre el futuro de nuestra especie, son abundantes.

Arístipo, el filósofo hedonista griego discípulo de Sócrates, después de que una tempestad lo arrojara como náufrago, con otros, a una playa desconocida, tranquilizó y contentó a sus amigos, pues vio signos geométricos dibujados en la arena “nada temáis, aquí veo pisadas de hombres”. Hoy no vería pisadas, solo repararía, consternado, en la basura.

basura en la playa de las tortugas
Basura en la playa de las tortugas