No hay mal que por bien no venga

e-Mail de Andalucía
Jesús Páez Narváez
Licenciado en Ciencias de la Empresa

Andalucía sigue manteniendo su posición a la cola del pelotón de este insufrible circuito sinfín que es el desempleo. Porque ya no es, entiéndaseme, que mensualmente bajen o suban unos miles los empleos existentes. Lo que extenúa, deprime, derrota, es no salir jamás de este  mísero furgón de cola. Y que, las veces que sales, es para llevar agua o barritas energéticas a los que siempre van delante. En esta ocasión, por 6 décimas, Andalucía le pasa  el farolillo  a Extremadura. ¿Así hasta cuándo?

Mucho “Andalucía como la que más” pero, desde ni me acuerdo,  a la cola del pelotón. Y, como en toda etapa que se precie, lleva bidones y lleva barritas y dale tu bicicleta a ese que a él se le ha roto. Y venga emigración y venga exilio y venga movilidad exterior.  Y de verdad, con este lastre,  no es que sea difícil mantener las ganas de vivir, el buen talante, la alegría, es que dan ganas de liarse la manta a la cabeza y que salga el sol por Antequera.

Como saben los que me leen de vez en cuando, opino que es una desvergüenza y un engaño flagrante el que la Sra. Presidenta lleve meses y meses pensando más en Madrid que en Andalucía. Pero, a pesar de ello, llevo días diciéndome que “no hay mal que por bien no venga”. Vamos, que puede decirse que las ganas de ganar de Doña Susana, abren para  Andalucía y los andaluces una impensada ventana de oportunidad.

Creo que, a estas alturas de la etapa, se vaya o se quede “la pija cortijera que gobierna mi tierra” que es como ha rebautizado  el carnaval de Cádiz a la Sra. Díaz,  la ventana ya está entreabierta. A ella que tanto le gusta ganar es muy posible que en su ansia de victorias las cañas se le vuelvan lanzas. Y que le quepa el deshonor y vergüenza de poner fin a casi 40 años de socialismo rosa en Andalucía.

Ese escenario está dentro de lo posible y, tal vez, por ello, la Sra. Díaz, no quiera dejar la presidencia de la Junta hasta no tener atado y bien atado el trono de Ferraz. Y deberá medir muy bien pues este curso político no está siendo el mejor de la pija cortijera. Y puede pasar que, por muchas culpas que eche a Madrid y por muchas convocatorias de empleo público que prometa y por mucho que se vista de blanquiverde, al final, se quede como el Gallo de Morón, sin plumas y cacareando. (Anda, que te vas quedando/como el Gallo de Morón/sin plumas y cacareando/ en la mejor ocasión.)

Muchas medallas, muchos discursos 

Un año más, los actos de celebración  del Día de Andalucía, el 28F, no ha sido otra cosa que un norme incensario con el que disimular el mal olor de situaciones enquistadas como el paro, la desigualdad, la pobreza que, cual castigo de dioses,  siguen azotando Andalucía. Muchas medallas de Andalucía, muchos discursos de autobombo, mucho sacar pecho. Y mucho oír el himno de Andalucía como el que oye llover. Hasta la versión del himno, cantada por India Martínez y Arcángel acompañados por la guitarra de Paco Cepero, los tres han sido distinguidos con la Medalla de Oro de Andalucía, ha  sonado descafeinada. Sin el brío que  caracteriza al himno musicado por José del Castillo Díaz y con letra de Blas Infante, Padre de la Patria Andaluza.

Con motivo del 28-F, Día de Andalucía, se celebró un acto institucional de entrega de los títulos de Hijo Predilecto y de las medallas de Andalucía

La web del Parlamento de Andalucía recoge que: “Infante, notario de profesión, nació en Casares (Málaga) en 1885, un pueblo, como tantos otros, en el que los caciques latifundistas sometían a los jornaleros en su miseria. La lucha contra esta situación, ‘clavada en la conciencia desde mi infancia’, según escribió, fue el principal objetivo de su vida.”  Pretendía Blas Infante despertar el patriotismo frente a la injusticias “alcanzar una educación libre, universal y gratuita, así como tomar las riendas de la economía mediante la expropiación de las tierras de cultivo.” Lo de alcanzar la educación libre, universal y gratuita no ha ido mal pero  de levantarse contra injusticias y, sobre todo, lo de tomar las riendas de la economía mediante la expropiación de las tierras de cultivo ni pensarlo. El  Psoe  expropió Rumasa y cerró el cupo. El ¡Andaluces, levantaos! ¡Pedid tierra y libertad! ¡Sea por Andalucía libre, España y la Humanidad! Es, hace tiempo, un adorno. Un bonito y vibrante canto para cerrar actos de entrega de medallas.

La invasión de La Caixa

Todavía oliendo a incienso del 28F la Sra. Presidenta se fue a inaugurar, junto al capo Isidro Fainé, la “auténtica catedral de luz”. El CaixaForum de Sevilla. Una “auténtica locomotora intelectual” para Sevilla y Andalucía, según el banquero. Que como es sabido desde Despeñaperros hacia arriba, aquí en el sur de intelecto estamos cortitos. Fainé ha sido un buen “vendedor” de la Sra. Díaz por los territorios del Ibex y mientras le interese lo seguirá siendo. Y ella lo tiene claro, le gusta ganar y en  Madrid está todo muy caro.

La Caixa empezó la invasión del sur hace veinticinco años. Aquí no faltaban cajas de ahorros, al revés, sobraban más de la mitad. Pero en 30 años el gobierno psoista de Andalucía, con presencia mayoritaria en casi todas las Cajas, ha sido incapaz de dotar a esta Comunidad de una entidad financiera autóctona y, como poco, semipública. Viendo el panorama, La Caixa se vino al sur. Ahora  dispone de la mayor parte de la tarta con casi tres millones de clientes, unos 5.000 empleados y 958 oficinas.

CaixaForum de Sevilla

El CaixaForum, este faro de Alejandría de la intelectualidad, casualmente, se sitúa cerca de la Torre Sevilla o Torre Pelli, esta sí con forma y dimensiones de un enorme faro que ni puñetera falta que le hacía a Sevilla. Este rascacielos es un proyecto inmobiliario con 39 plantas, 180 metros de alto, 24 plantas de oficinas, un hotel, un centro comercial y cerca de 3.000 plazas de garaje. ¿Tendrá algo que ver la  Caixa del CaixaForum con este otro proyecto? Se admiten apuestas.

Con la de barrios que hay en Sevilla ¿por qué invertir en una torre innecesaria situada junto a  una Isla de la Cartuja medio vacía habiendo en la propia Sevilla tantos barrios por rehabilitar, transformar, remodelar, dotar, etc.? Barrios como, por ejemplo,  Las 3.000 viviendas que agrupa las barriadas Paz y Amistad, Antonio Machado, Martínez Montañés, Murillo, Las Letanías, y la Oliva.  O como  El Cerezo, La Oliva, Torreblanca, La Candelaria, etc. En estos y muchos otros  la inversión -no solo en ladrillo- hace falta como el comer.

El sábado día 4 el Psoe-A celebró el Día de Andalucía en “familia”. Si le van los discursos  populistas y cargaditos de demagogia, en el enlace tiene una ración de 41 minutos.

Un pensament a “No hay mal que por bien no venga”

  1. Leyendo este artículo de Jesús Páez sobre su querida Andalucía me ha venido a la memoria el gran Carlos Cano con su ‘Murga de los currelantes. Han pasado ya 41 años de aquella canción y su lamento hecho alegato sigue vigente.
    “¡Maroto! siembra la tierra que no es un coto
    ¡Falote! que ya’sta bien de chupar del bote
    ¡Ramón! hay q’acabar con tanto bribón
    pos le vamos a dar el tran lacatrán pico pala
    -¡chimpón!- y a currelar parabán parabán parabán pan pá.” Ciertamente, continúa habiendo bribones a punta pala.

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