Murcia, contra la corrupción

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Diego Jiménez
Profesor

Unas 6.000 personas desfilaron el domingo por las calles de Murcia, desde la plaza de La Glorieta, hasta el Palacio de San Esteban, sede del Gobierno regional, para protestar contra los numerosos casos de corrupción que salpican la geografía regional y que afectan directamente al presidente autonómico, Pedro Antonio Sánchez (en adelante PAS). La protesta, convocada y organizada por la Plataforma Ciudadana Anticorrupción de la Región Murcia, de carácter apartidista, era encabezada por una gran pancarta con la leyenda ‘Contra la corrupción, decencia’. Tras el recorrido, las personas manifestantes se concentraron ante la sede del Gobierno regional, donde se leyó un manifiesto.

La manifestación arrancó en la Glorieta, sede del Ayuntamiento de Murcia

El ‘Caso Auditorio’
El motivo inmediato de la protesta tenía relación con el llamamiento del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia, en la causa que instruye el magistrado Julián Pérez Templado por las obras inconclusas de un auditorio en Puerto Lumbreras, localidad donde PAS fue alcalde entre 2003 y 2013, y para la que recibió una subvención pública de la Consejería de Cultura de Murcia, de 6 millones de euros.  El edificio, aunque formalmente está entregado, está sin concluir, calculándose en dos millones el coste adicional de las obras para su puesta en funcionamiento.

El proceso actual por el que el mandatario murciano está sujeto a investigación tuvo su origen en la actuación de la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Murcia, en tiempos del cesado Manuel López Bernal, tomando como base la denuncia del PSOE de Puerto Lumbreras. La Fiscalía Anticorrupción interpuso hace dos años una querella, dirigida contra PAS y otras veinte personas, al advertir irregularidades en la adjudicación de la obra así como algunas modificaciones sobre el proyecto inicial y trasladó las diligencias a la jueza de Lorca, Consuelo Andreo, que advirtió indicios para investigar a PAS  por prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos, fraude a la Administración y falsedad en documento público.

Rajoy y Sánchez

El presidente murciano ha venido alegando que hasta su comparecencia ante el TSJ no había tenido ocasión de explicar, en sede judicial, su versión de los hechos, pues al tener la doble condición de aforado no podía ser encausado por los tribunales ordinarios.

En su declaración de ayer lunes ante el TSJ, el presidente murciano se ha enrocado en su posición y se niega a dimitir, sigue denunciando una persecución política por parte de los grupos de la oposición y habla de simples errores administrativos en la gestión del auditorio pero, en ningún caso, admite responsabilidad penal.

Crisis política y ruptura del Pacto con Ciudadanos

El caso auditorio y la negativa a presentar su dimisión por parte de PAS, pese a que hace dos años declaró que lo haría caso de ser imputado, ha abierto una crisis política sin precedentes en la Región de Murcia, y ha supuesto la ruptura del pacto de gobernabilidad entre el PP y Ciudadanos por parte de esta última formación política, que insta al PP a exigir su dimisión y a nombrar un candidato alternativo, cosa que no se acepta desde la dirección estatal de ese partido. Ciudadanos, que abrirá negociaciones con el PSRM-PSOE el miércoles 8,  no descarta cualquier salida, incluso una moción de censura, cosa harto improbable aunque, con 23 diputados y diputadas, la oposición estaría en disposición de arrebatarle la presidencia al PP, que, con 22 escaños, precisa del apoyo de la formación naranja para gobernar.

Comparecencia de PAS ante los medios

Tras su declaración ante el TSJ, el presidente murciano compareció ante los medios en los salones de un hotel próximo al Palacio de Justicia. Afirmó que está satisfecho de haber podido “declarar para aclarar”, y que el dinero de la obra está en la obra, achacando su no conclusión a la crisis. Sobre si cumplirá su palabra dada hace dos años y dimitirá, declaró que lo hará cuando esté “formalmente imputado”, algo que, afirma, es lo que está acordado con Ciudadanos, a los que pide que interprete el pacto en Murcia como lo está en clave estatal (es decir, que la exigencia de dimisión coincida con la apertura del juicio oral).

El presidente murciano, sólo respondió a las preguntas del instructor de la causa, de su abogado y las del Ministerio Fiscal, pero se negó a responder a las preguntas de los abogados de la oposición de izquierdas. Justificó su decisión en que lo que persiguen Podemos y PSOE es calumniar, con una “estrategia política ruin”, pues, entre otras cosas, recordó que se le ha negado la comparecencia en la comisión que investiga el asunto en la Asamblea Regional, presidida por Podemos.

Para esta última formación política, el ‘enrocamiento’ del presidente es algo que está dañando la credibilidad política del mismo y haciendo daño también a la Región. Óscar Urralburu, secretario regional de Podemos y portavoz en la Asamblea Regional, recordó que PAS entró imputado al TSJ y salió imputado, por lo que, vista la gravedad de la situación, emplaza tanto a PSOE como a Ciudadanos a mover ficha, asumiendo que la salida es una moción de censura, algo que Podemos viene reclamando desde el inicio de esta crisis.

El próximo miércoles, día 8, está prevista una reunión a dos bandas entre el PSRM-PSOE y Ciudadanos para explorar vías de salida a la situación.

2 pensaments a “Murcia, contra la corrupción”

  1. Animo murcianos en vuestra lucha contra la corrupción tanto tiempo enquistada y manifiesta. Desde Cataluña nuestro mayor apoyo de los catalanes y los murcianos que vivimos en esta tierra.

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