Monty Python, for ever  

Al principio no me di cuenta. Después de comentarlo a varias personas de mi entorno y comprobar las expresiones de horror que generaba sentí que debía fijarme un poco más en la noticia y la transcendencia que podía tener. Debo decir que detecté algunas líneas de profundización interesantes, pero que, en conjunto, he quedado bastante desconcertado. Juzguen ustedes:

Según un estudio publicado ayer por La Vanguardia, la canción Always Look On The Bright Side Of Life, del grupo cómico británico Monty Python, desbanca al clásico My Way de Frank Sinatra como la melodía más escuchada en los funerales del Reino Unido.

Los españoles, en general, tenemos fama de chulos, lo que ennoblecemos diciendo que todo payo lleva un rey dentro del cuerpo, y los gitanos, sangre de reyes en la palma de la mano. Jardiel Poncela, cuando españolizó a Leónidas (hoy más conocido por sus trescientos que por otra cosa), dijo de él: ‘¡Qué chulo va a la muerte el muy gitano!’. En Madrid, incluso, se llegó a basar el arquetipo local sainetero y zarzuelero en el chulo, con pañuelo al cuello y gorra de visera. Como Pichi, el chulo que castiga.

Pues no. Nos ganaban los ingleses. Resulta que allá, cuando alguien hincaba el pico, sus allegados se apresuraban a proclamar a los cuatro vientos: ‘¡Oigan! ¡Que vivió como le dio la gana!’. No puedo menos de pensar que los que han estado siendo despedidos de esta manera son los que, de críos, en el cine, en vez de aguantar un NODO con las aventuras de Paco La Rana, que iba de pantano en pantano, tenían que ponerse de pie (los mayores así se lo exigían), después del the end de la última película de la sesión, para escuchar, si no firmes sí, al menos, en posición modosa, el God Save The Queen. Vale. Luego fueron fontaneros, oficinistas o funcionarios, pero en el fondo de su alma lo que querían era dar la sensación de que hacían lo que les daba la gana. Y concediéndoles esa pequeña satisfacción póstuma les despedían.

Pero los tiempos van cambiando. Y a mí, viejo, me cuesta interpretar qué satisfacción se supone que le quieren dar al abuelo que se va con esa música y letra que todos recordamos: Brian y una docena de crucificados que le acompañan, cantando con un ritmo más adecuado al claqué que al plañido, ‘mira siempre el lado bueno de la vida’. ¿Ustedes qué piensan?