Matriarcados

Autosave-File vom d-lab2/3 der AgfaPhoto GmbH
Ceremonia de la Paja o de iniciación al mundo adulto. Foto: Anna Boyé

Anna Boyé
Antropóloga y fotoperiodista

Siempre he sentido la necesidad de entender el porqué de las graves discriminaciones que sufre la mujer en el mundo. Y en esta búsqueda por el conocimiento he encontrado sociedades matriarcales donde las mujeres organizan el trabajo, gestionan la economía, el cumplimiento de la ley y gobiernan.

Sociedades en las que su inteligencia es respetada por todos y son admiradas por la valentía que muestran a la hora de tomar decisiones en la comunidad. Sociedades en las que matriarcado no significa lo contrario de patriarcado, sino otra manera más igualitaria de organizar la sociedad y la vida.

Mi trabajo de antropóloga y fotoperiodista y mi curiosidad me han llevado a investigar la existencia de estas comunidades. El primer matriarcado que visité fue el de la etnia bijagóen el archipiélago de las Bijagós, frente a las costas de Guinea Bissau.

Durante mi estancia allí, vivía en la selva en una cabaña de barro con Quinta y Estevo. Ella es la presidenta de la asociación de mujeres de Etiogo, y Estevo,su marido.En la isla,  el temperamento de las mujeres y de los hombres se manifiesta justo al reverso de la sociedad en la que vivo. En Orango se considera “natural” que las mujeres sean las jefas en todos los ámbitos de la estructura social: la economía, la ley, el bienestar y en la espiritualidad. En realidad todo está relacionado. A los hombres se les considera como niños a los que hay que proteger. Se valora de ellos la sensibilidad de su carácter y la fuerza  bruta que utilizan para el barbecho de los campos. Se aprecia la habilidad que muestran para la caza y la pesca.

Los bijagós de Guinea Bissau (resumen del documental):

 

 

Después visité los mosuo de China y  las poderosas mujeres de Juchitán de México

Los mosuo de China

Los mosuo son una sociedad democrática de alrededor de treinta mil habitantes formada por clanes de mujeres que gobiernan por tradición. Allí los hombres se sienten libres y  la relación con la familia es lo más importante. El hogar es el núcleo desde donde se organiza la economía, el trabajo y la estructura social. La matriarca es una figura querida por todas y todos. Se la respeta por su sabiduría y la autoridad que posee se basa en ella. Dentro de la familia se la escoge en función de sus cualidades y competencias, no por su edad y otras consideraciones de carácter hereditario o permanente. Se establece una autoridad maternal que aconseja, decide y guía. Este poder no es buscado ni especialmente querido, se vive como una forma natural de ser y estar.

Recuerdo la impresión que me produjeron las costumbres de esta comunidad mosuo donde no existe la figura del marido y los padres son respetados pero no influyen en la organización social ni en la economía de los grupos matriarcales.

Los mosuo de China (resumen del documental):

 

 

Las poderosas mujeres de Juchitán de México

En Juchitán conviven un matriarcado y un patriarcado. Eso sí en lucha diaria. Las mujeres tienen su espacio: el comercio, la organización de las fiestas y velas, el templo y el altar, la casa y la calle. Los hombres el suyo: la política, la cantina, el campo y la pesca, la poesía y la música. Existe una economía de subsistencia en la que el hombre aporta la materia prima y la mujer se ocupa de comercializar los productos en el mercado. En el centro de la sociedad juchiteca no se halla el hombre que gana el dinero y lo administra, sino la mujer-madre que provee y gestiona las necesidades de la familia. Se trata de una economía en la que el prestigio se basa en la reciprocidad y la confianza entre mujeres.

La casa de la madre es un lugar de aprendizaje para la vida. Se aprende a ser negociante, a regatear, a tener un espíritu fuerte, a ser generoso, a afrontar la vida. Y en este don, nace una forma de abordar el comercio, de frenar las fluctuaciones de un mercado desestabilizador en el resto de México y que aquí configura una realidad diferente.

Las poderosas mujeres de Juchitán, México (resumen del documental):