La marquesa Cayetana y el ‘experiodista’ Cebrián, tal para cual

Antología de sandeces políticas (58)
Ángel Sánchez de la Fuente
Periodista 

¿Qué tienen en común Cayetana Álvarez de Toledo, marquesa de Casa Fuerte y exdiputada del PP, y Juan Luis Cebrián, primer director de El País y actual presidente del todavía poderoso grupo Prisa? Como mínimo esto: ambos se han pronunciado por la suspensión de la autonomía de Cataluña con todas las consecuencias. Cayetana, a través de un artículo en El Mundo publicado el 6 de febrero, el mismo día en que empezaba el juicio contra Artur Mas por la consulta del 9-N, y Cebrián, en una entrevista que, dos semanas después, le hizo Cayetana en persona en las páginas de El Mundo. Curioso: el periodista metido a empresario le concede a la competencia la exclusiva de ser entrevistado para hablar de un asunto de Estado, en vez de hacerlo en su propio periódico. ¿Por qué? La respuesta está en el viento.

¿Quién es esta dama de alta cuna?

Antes de recoger algunos párrafos del citado artículo de Cayetana, veamos unos retazos biográficos de esta mujer, nacida en Madrid el 15 de octubre de 1974, descendiente de don Fadrique Álvarez de Toledo, segundo duque de Alba, que acompañó a Carlos V por el Flandes del Imperio en que no se ponía el sol. Hija de Juan Illán Álvarez de Toledo y Giraud, marqués de Casa Fuerte, nacido en Francia y combatiente con la Resistencia en la Segunda Guerra Mundial, y de una argentina emparentada con Patricio Peralta-Ramos, fundador de la ciudad de Mar del Plata.

Doctora en Historia Moderna por la Universidad de Oxford y diputada del PP de 2008 a 2015, Cayetana fue jefa del gabinete del exministro Ángel Acebes y dirigió el área de Internacional de la FAES, fundación presidida por José María Aznar. De 2000 a 2006 trabajó de redactora en El Mundo, diario al que regresó en 2016 como analista y entrevistadora. En 2001, se casó con el catalán José Joaquín Güell Ampuero (Joaco, para la familia), con el que ha tenido dos hijas (Cayetana y Flavia), a las que la alcaldesa de Madrid escandalizó hace un año al impulsar una cabalgata de los Reyes Magos étnica y rupturista. Fue famoso el tuit de protesta de la señora marquesa: “Mi hija de 6 años: ‘Mamá, el traje de Gaspar no es de verdad.’ No te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena. Jamás.” El papá de las criaturas, Joaco Güell, es a su vez el primogénito de Juan Güell de Sentmenat y nieto de Eusebi Güell i Jover, vizconde de Güell y marqués de Gelida. Y, además, es primo de Cayetana en grado decimoquinto. Exdirectivo de la inversora Lazard (empresa en la que colaboró Rodrigo Rato), Güell fue uno de los que participó en el diseño de la catastrófica salida a bolsa de Bankia.

De la soflama de 2014…

El 11 de septiembre de 2014, coincidiendo con la celebración de la Diada catalana, la asociación Libres e Iguales celebró un acto en Madrid en el que intervino su portavoz, Cayetana, quien, entre otras cosas, dijo: “A esta hora, en Barcelona, miles de personas están conmemorando una guerra civil [no se refería a 1936 sino a 1714]. Celebran una herida, una herida entre españoles. Su intención es que la herida permanezca.”  Y remachó: “A esta hora, en las calles de Barcelona, desfilan las masas perfectamente encuadradas en una uve. Victoria, dicen. Vergüenza, decimos.” El éxito fue tal que hubo gritos de “presidenta, presidenta”. Sin duda, para subrayar la actuación de Mariano Rajoy con respecto al conflicto catalán que muchos como ella consideran demasiado blanda. A principios de 2016, no se cortó lo más mínimo al reclamar en la ultrarradio de Federico Jiménez Losantos que había que “elegir entre la suspensión de la autonomía o de la democracia.”

 …a la distopía de 2017

Ha sido este pasado febrero cuando Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos ha tenido la desfachatez de profetizar los acontecimientos que se producirán en Cataluña dentro de unos meses. En el referido artículo de El Mundo nos obsequiaba con una distopía en toda regla. Porque si, según la Real Academia Española, distopía es la representación ficticia de una sociedad futura de características negativas, no hay duda de ello. He aquí unos párrafos de varias penalidades anunciadas:

“El Senado aprueba la aplicación del artículo 155 por mayoría absoluta. […] El delegado del Gobierno en Cataluña se convierte en la nueva autoridad política de la comunidad. Deroga la convocatoria del referéndum y anula los acuerdos para su celebración. Junqueras y cuatro consejeros se rebelan y son sustituidos por funcionarios que distinguen entre la defensa de las ideas y el ataque a la legalidad. La nueva responsable de Economía pone fin al uso espurio del dinero de los contribuyentes. La democracia ya no financia su propia destrucción.”

“La insurrección se traslada al Parlamento catalán. Forcadell llama a la insumisión. El Gobierno la sustituye como presidenta de la Cámara e insta a la Mesa y diputados a acatar la legalidad. La mayoría separatista mantiene el pulso y acelera la tramitación de las leyes de desconexión. El Gobierno suspende las competencias legislativas del Parlamento.”

“Los medios públicos de comunicación catalanes arden en soflamas contra el Estado. Ya no es una payasa la que quema la Constitución en directo, sino los telediarios los que agitan la sublevación. El Gobierno suspende a los miembros de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales y sustituye a los directores de TV-3 y Catalunya Ràdio. Los oyentes ya no serán preguntados si están dispuestos «a impedir físicamente» la actuación de los tribunales.”

“Encapuchados provocan altercados públicos en el centro de Barcelona. Rompen cristales, queman autobuses y agreden a funcionarios leales a la ley. El director de los Mossos d’Esquadra vacila. Algunos mandos conspiran. El Gobierno coloca al cuerpo a las órdenes del Ministerio del Interior. Los disturbios aumentan. El Gobierno, con el apoyo del Congreso, aplica el artículo 116 de la Constitución y declara el estado de excepción en Barcelona. Los violentos son detenidos y puestos a disposición de la Justicia. Veinticuatro horas después, regresa la calma. Los manifestantes se disuelven. Los turistas lo agradecen y la burguesía inicia un proceso de introspección. Hay que reconstruir el catalanismo. Hay que abandonar la frivolidad política y corregir el camino emprendido.”

La referencia al agradecimiento de los turistas es un escarnio inconcebible si no surgiera de la mente frívola de una marquesita pija. Y lo del proceso de introspección de la burguesía catalana, poco menos que un chiste. Por cierto, ¿qué hacía Cayetana sacando fotos, con la anuencia de los Mossos d’Esquadra, en el Palau de Justícia, el día del juicio contra Artur Mas? La respuesta también está en el viento, porque a fotógrafos profesionales se lo prohibieron.

Para Cebrián, Artur Mas es un chorizo como Conde o De la Rosa

Parece que, con la edad y el ejercicio del poder omnímodo que los empresarios tienen en este país (con minúscula), Juan Luis Cebrián Echarri (Madrid, 30 de octubre de 1944) se ha desmelenado a la hora de abordar temas tan complejos como el problema catalán. Él fue un periodista modélico para muchos colegas cuando desempeñó con tanta valentía como éxito la dirección de El País (con mayúscula). Después, su trayectoria derivó hacia derroteros empresariales y se convirtió en un personaje irreconocible para muchos de sus compañeros de profesión. Y en esas estamos. En la mencionada entrevista con Cayetana Álvarez de Toledo hemos podido apreciar un Cebrián desencadenado, como el Django de la película de Tarantino, pero en política. Algo así como si en una entrevista en un periódico ajeno no sintiera las cadenas que le impiden decir en su propio periódico todo lo que piensa. Algunas de las afirmaciones de Cebrián nos han hecho recordar aquellos viejos tiempos del franquismo, cuando Vicente Cebrián, su padre, era un jefazo de la prensa falangista del autodenominado Movimiento Nacional. Veamos.

–Pregunta de Cayetana Álvarez de Toledo: ¿Y si convocan el referéndum?

–Respuesta de Juan Luis Cebrián: Hay que prohibirlo.

–CAdeT: ¿Y si ignoran la prohibición?

–JLC: El artículo 155. Suspendes el Gobierno de la Generalitat. Al presidente de la Generalitat. A la presidenta del Parlament. A uno, dos, tres cargos públicos. A los que hayan convocado el referéndum. Acabados. Ocupas tú el poder.

–CAdeT: ¿Y entonces qué ocurriría?

–JLC: Entonces el debate ya no sería cuándo van a lograr la independencia, sino cuándo van a recuperar la autonomía. La clave, insisto, es si los independentistas tienen o no poder. Y no lo tienen. El Estado, sí. Se habla de enviar a la Guardia Civil e inmediatamente se dice: «No, hombre; la Guardia Civil, no». ¿Pues por qué no? La Guardia Civil está para lo que tenga que estar. También dicen: «Con los Mossos es suficiente». Pues no sé si sería suficiente.

–CAdeT: ¿Y por qué hay tanto miedo a decir esto que usted ha dicho con naturalidad? En sus editoriales, El País critica la «efervescencia» judicial y reclama cesiones al Gobierno.

–JLC: Creo que El País ha sido bastante contundente. Yo cuento la historia empezando por el final. La sangre no llegará al río. Cataluña no va a ser independiente. Por lo tanto, los que pugnan por la independencia van a generar una frustración grande, sobre todo entre los propios separatistas. Como la sociedad catalana todavía mantiene el seny, esa frustración no se va a convertir en revuelta, salvo en el caso de grupúsculos reducidos. No habrá una confrontación violenta. El conflicto derivará en depresión. Incomodidad. Falta de cohesión social. Y eso va a ser malo para Cataluña y malo para España. Es curioso. Dicen: «¿Artur Mas a la cárcel? Imposible». ¿No va a ir a la cárcel el yerno del Rey? ¿Por qué no va a ir a la cárcel Artur Mas? ¿No fueron a la cárcel Mario Conde y Javier De la Rosa? A la cárcel irá todo el que cometa un delito que conlleva cárcel. Luego hay un tema peor, que ha denunciado la fiscal jefe de Cataluña, que es el odio. No es un fenómeno exclusivo de Cataluña. Todos los populismos, sean de derechas o de izquierdas, generan odio. Trump, Le Pen, Podemos…

Breve apunte sobre Eduardo Inda

Aunque creemos que no merece la pena perder un minuto con un cantamañanas como Eduardo Inda, en una antología de sandeces como esta haremos un hueco a uno de los mayores despropósitos que le hemos escuchado en febrero a través, cómo no, de la radio de Jiménez Losantos. Tomen nota: “El nivel de violencia de Cataluña no se ha vivido ni en el País Vasco de los años duros. Porque allí podían matar algún juez o algún fiscal, pero tampoco muchos.” ¿Se puede ser tan sinvergüenza como lo es Eduardo Inda? ¿Se puede distorsionar la realidad y mentir tanto como lo hace este señor sin escrúpulos?

15 pensaments a “La marquesa Cayetana y el ‘experiodista’ Cebrián, tal para cual”

  1. Como todos sabemos el problema realmente importante que tiene la prensa española son las amenazas de Podemos.

  2. Esta información me ha causado estupor, una sensación de fragilidad tremenda. El odio, la mentira, la manipulación y el querer controlar el Poder y retenerlo a toda costa, continua siendo el objetivo prioritario de los biznietos de los terratenientes y tambén de los que antes de la “transición” estaban en el poder y ahora todos en tránsito han transitado a los hijos. Y como cualquier corte, da comida también a sus bufones. Todo duele un montón. Deseo un futuro muy muy distinto. Hay que construirlo día a día.

  3. Me has recordado a tu magnifico “Quien es quien” de los buenos tiempos. Sigues siendo un imprescindible como periodista y, sobre todo, como persona. Abrazote. Y salud!

  4. Querido Gonçal: En esa sección de ‘El bueno, el feo y el malo’ habríais de añadir ‘el pésimo’. Y este deshonor cabría atribuírselo de manera fija al impresentable Eduardo Inda, al que describes muy bien. Un abrazo.

  5. Angel: En esta tarde de sábado , me gustaría ser breve y definir la situación con un “Dios Santo, qué tropa!” Pero me vas a permitir que te cuente que en Cornellà unos cuantos románticos hemos resucitado la antigua y combativa revista “El Carrilet”, a la que ahora le hemos puesto el pomposo título de “La Veu dels Barris” en la que tenemos una micro-sección a la que dedicamos un párrafo a “El bueno”, “El feo” y “El malo”. Para este mes me ha tocado encargarme de “El Malo” y he escrito lo que, con permiso, te transcribo a continuación:
    “INDA -Eduardo: Tertulià habitual de les xarxes televisives amb el seu posat de “dandi anglés” sempre net i polit com acabat de sortir de l’estethicient, però amb una llengua viperina, sempre en el seu punt per la provocació. Ha ho era com a director del “MARCA” insultant a tort i a dret la trajectòria del Barça, la seva bèstia negra. Fa uns díes a la cadena LA SEXTA, se li va ocórrer deixar anar l’estirabot esgarrifós de que “en Cataluña se estaba viviendo a pié de calle un ambiente mucho peor que el País Vasco en los tiempos de plomo de ETA”. Fins aquí podíem arribar! Aquests personatges caldria expulsar-los definitivament dels mitjans de comunicació per la seva capacitat de vomitar mentides sense cap bri de pietat. Així es fomenta l’odi i l’enfrontament caïnita.”
    Angel, te doy toda la razón, perdemos demasiado tiempo con estos personajes. Mi padre, ante ellos, siempre que leía a Manuel Aznar , a Galinsoga, o Emilio Romero, me comentaba: “Esto no cambia hijo, antes se llamaban Pérez Madrigal -el jabalí de las Cortes- o la desgracia hecha periodista que se hacía llamar “El Caballero audaz”. Nada nuevo bajo el sol.
    Gonçal Évole

  6. No tengo por menos que agradeceros, Laia, Eladio Gutiérrez, Follower y Jesús Paéz, vuestras palabras. No dudéis de que me servirán de estímulo para poder seguir escribiendo en este blog con entera libertad.

  7. ¡Qué elegancia, qué tino, qué certero! De mayor me gustaría escribir como usted. Gracias Ángel.

  8. Gracias por su artículo, don Ángel. No tanto por su contenido informativo –que también– sino por la emoción que creo percibir en él.

    Con su actitud arrogante y despótica, puede que esta pandilla de privilegiados de la Corte acabe por conseguir su objetivo: soliviantar a las masas españolas y asegurarse su aquiescencia cuando cometan la ignominia de ahogar, una vez más, las libertades del pueblo catalán. Pero su altanería les ciega. No les deja ver que este pueblo al que pretenden encerrar en su redil menguante está más vivo de lo que calculan y que con sus continuos desplantes están reforzando su sentimiento nacional, incluso entre quienes hasta hoy aspiraban a soluciones distintas de la independencia. Porque la gran virtud del pueblo catalán ha sido saber integrar a todos quienes han querido formar parte de él, y ahora está pasando lo mismo con el movimiento por la autodeterminación, un movimiento en lo que se alzan no son las armas de muerte sino la voz y la dignidad.

    El reguero de ofensas que dejan los miembros de la rancia aristocracia castellana y sus vasallos de la burguesía colonial, los ataques a la democracia de los cachorros del fascismo, y los atentados a la decencia y el sentido común de los sicarios a su sueldo, no hacen sino dejar patente que eso que ellos motejan de deriva independentista no es un levantamiento de catalanes contra españoles, sino de los ciudadanos decentes contra la elite extractiva. Ha empezado en Cataluña y ha tomado la forma de secesión, sí, quizás porque todas las otras formas posibles de librarnos de esa lacra se han demostrado ineficaces. Pero no es tanto una división entre pueblos como la expulsión de una casta parasitaria que afecta por igual a todos, catalanes y ciudadanos de otras regiones. Por eso el parásito se debate, se retuerce, lucha y se aferra a su huésped con uñas y dientes. Porque le va la vida.

    Y aunque mi conciencia ecológica me impulsa a sentir un ápice de empatía por el parásito –no deja de ser una criatura, al fin y al cabo, y hasta con cierto grado de conciencia– mi experiencia vital como huésped languideciente me lleva a querer, por encima de todo, librarme para siempre de su indeseable presencia.

    Donec perficiam.

  9. Un Álvarez de Toledo, el tercero de los Duques de Alba, presidió el Tribunal de los Tumultos, ¿recuerdas, Ángel?

    A juicio de los historiadores más reputados, ese tribunal fue un instrumento de centralización política que confiscó propiedades y ejecutó a más de mil personas (herejes, los llamaban para justificar su muerte). El horror de aquello podemos verlo reflejado en gravados de la escuela flamenca donde aquel Álvarez de Toledo come niños. Qué estampa.

    Leyenda negra, dirán los que mamaron la leche de aquel Alba (si la leche es buena o mala lo dejo a gusto del consumidor para que el consumidor se retrate). Pues que lo digan, pero protejámonos de ellos, si nos es posible. Y de paso, invitemos a su descendiente Cayetana a que busque en los libros de Historia. Así sabrá que el Tribunal de los Tumultos no sirvió para alcanzar el propósito que perseguía, la centralización política, solo sirvió para matar gentes y para robar impunemente haciendas. Así se labran las grandes fortunas.

    Y en cuanto a Cebrián, pues qué quieres que te diga, compañero, que miedo da cuando rechaza de malos modos explicar si se masturba poco o mucho (“me puede preguntar cuántas veces me he masturbado, pero tampoco voy a contestar a eso”, le oímos decir, mientras nos acordábamos del inteligentísimo Tony Judt que no tuvo inconveniente en confesar que su trayectoria estaba cargada de deseos frustrados de objetos y de mujeres que estaban claramente fuera de su alcance, pero que eso no interesaba especialmente a nadie más.

    Ay, lo cierto es que Judt nunca llegó a ser presidente de consejo de administración y Juan Luis Cebrián, sí. Y nada menos que del grupo Prisa.

    Gracias Ángel por el magnífico repaso que has dado a las sandeces pronunciadas por este par de dos (el tercero, Inda, es ojijunto y, como dijo aquel, lo es porque no ha leído nunca filosofía y si lo ha hecho se le nota poco. Por lo tanto, no cuenta).

  10. L’exercici de política/història ficció de l’Álvarez de Toledo no deixa de ser interessant (relativament, és clar). Com gairebé sempre en aquests casos, diu més dels desitjos, pors i frustracions de qui s’imagina la distopia que no pas de la seva capacitat d’anàlisi política. Cal ser una persona molt visionària per encertar-la més que no pas fer el ridícul.
    El tema del Cebrián fa una mica més de por… Veure com els suposats demòcrates (i fins i tot suposats progressistes) de tota la vida es treuen la carota quan es parla de la unitat d’Espanya inquieta bastant.
    En fi, gràcies, Ángel, per garbellar les notícies i servir-nos-en les perles més selectes!

  11. Calia, también te digo lo que a Eugeni: gracias a vosotros. Salut!!!

  12. De nada, Eugeni. Es un placer disponer de un blog donde poder escribir lo que uno piensa y poder pensar sin cortapisas sobre lo que uno va a escribir. Es decir, sin autocensurarse de antemanos. Gracias a vosotros.

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