Manifestaciones en la calle, sí, pero ¿alguien sabe qué se dijeron Rubalcaba y Rajoy?

Eladio Gutiérrez

21-02-2012 (20:45)
La confianza parece que se desparrama a la hora de enjuiciar la reforma laboral. En círculos empresariales se aprecia   satisfacción  por arrobas, aunque ellos mismos se avisan por lo bajini de que no es conveniente hacer ostentación de la alegría que hemos visto en algunas imágenes e incluso se reprenden por proclamar en voz alta que los haraganes que cobran prestaciones por desempleo “tendrían que estar obligados a aceptar cualquier oferta como si es en Laponia”.

Con ese telón de fondo, los descreídos de siempre y los representantes sindicales (¿dónde estuvieron antes?, se pregunta Dolores de Cospedal & Cia en vez de consultar las hemerotecas) salen a las calles para llevar la contraria a los que apuestan por un futuro que vendrá cargado con toneladas de leche y miel. Hasta las encuestas certifican que el 63% de los parados  están dispuestos a trabajar sin importarles la indemnización en caso de despido (estos parados, ¿querrán más a papá o a mamá?). Es de esperar, por tanto, que enseguida podamos ver cómo se hace realidad el vaticinio de González Pons (el PP creará tres millones y medio de empleos).

Reformas laborales aparte, ya hay síntomas de que las políticas de empleo discurren por el buen camino, pero como nos fijamos poco en detalles significativos, algunos ni nos enteramos. Suerte que hay observadores que las cazan al vuelo. Así pudimos ver que en el Boletín Oficial del Estado correspondiente al martes 17 de enero de 2012 página 3344 de la sec II. A., aparecía la orden por la que la vicepresidenta del gobierno y ministra de la presidencia, Soraya Saenz de Santamaría Antón, nombraba DIRECTORA DEL GABINETE DEL DIRECTOR DEL GABINETE DE LA PRESIDENCIA DEL GOBIERNO (así con todas las letras) A DOÑA VALENTINA MARTINEZ FERRO (aunque con cierto retraso, felicidades, doña Valentina, por el cargo y porque hace pocos días fue su santo).

Es decir, aunque se deba adelgazar la administración, todo no son recortes. La dirección del gabinete del director del gabinete de la presidencia del gobierno (ahora todo en minúsculas para ahorrar), se mantiene (el cargo al parecer no lo ha inventado el PP; y los conservadores conservan todo lo que Dios (les) manda). Por conservar, los conservadores incluso conservan las esencias del orden público como bien pueden demostrar los estudiantes valencianos (“el enemigo” según Antonio Moreno, jefe superior de policía del País Valencià)  tundidos a palos por comportarse indebidamente.

En ese escenario (ahora todo son escenarios, reflexiones, sinergias y emprendedurías), se produjo días atrás el primer encuentro oficial entre Rajoy y Rubalcaba. El alcance de la reunión, precedida por una sesión parlamentaria en la que los dos líderes se pronunciaron como se pronunciaron (ver libro de sesiones), ha sido revelado/interpretado por todos los medios. Pero la verdad es que nos hemos enterado de poco. ¿O acaso alguien sabe qué se dijeron realmente Rajoy y Rubalcaba en el momento en que fueron captados por Cristóbal Manuel, fotógrafo del País? El pie de foto se limitaba a un escueto “Rubalcaba y Rajoy, antes de la reunión que mantuvieron en La Moncloa”. Pero ¿qué se dirían ambos personajes? ¿Alguien lo sabe?