Los tribunales y El Algarrobico: donde dije digo, digo diego

hotel-algarrobicoPilar Marcos
Responsable de la campaña de Costas de Greenpeace

Se da la paradoja de que el mismo tribunal que en el 2012 sentenció que la zona donde se asienta El Algarrobico era parque natural declara ahora que el suelo es urbanizable. La empresa propietaria del hotel, dividida en varias mercantiles y amparada en todo momento por el Ayuntamiento de Carboneras, ha ido recurriendo todos los trámites judiciales y aunque no había ganado ninguno al respecto, una de las filiales ha conseguido que los terrenos sean declarados urbanizables, entrando en total contradicción con la sentencia del mismo tribunal de hace dos años. Un hecho poco explicable.

En el 2012, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), con sede en Granada, clasificaba como “triquiñuela” el hecho de que la Junta de Andalucía intentase clasificar en el año 2008 los terrenos donde se asienta el El  Algarrobico como “urbanizables”, y tras tres sentencias quedaba claro que el suelo donde construyeron el hotel era no urbanizable. Las obras se paralizaron en el 2006, tres años después de que se pusiera el primer ladrillo en ese maravilloso rincón del Cabo de Gata. El TSJA daba así carpetazo – repito, en el 2012–, a muchos años de lucha ecologista. Y, además, se ponía punto final al intento por parte de la Junta de amparar a la promotora y al Ayuntamiento de Carboneras.

Pocos meses después de estas sentencias (han sido varias las que, tras varios recursos, han determinado que la zona es no urbanizable), la Junta ratificaba en su Boletín Oficial que el sector donde se construyó el hotel de 411 habitaciones y 21 plantas era un suelo clasificado como “área natural de interés general”,  no compatible con el uso hotelero. Esta declaración, en el 2012, fue una gran victoria que culminó con un acuerdo entre el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Andalucía para repartirse los costes de demolición de lo construido y restaurar el paraje destruido.

La sorpresa con la nueva sentencia ha sido mayúscula, porque se da la paradoja de que el mismo tribunal que en el 2012 sentenció que la zona era parque natural declara ahora que el suelo es urbanizable. La empresa propietaria del hotel, dividida en varias mercantiles y amparada en todo momento por el Ayuntamiento de Carboneras, ha ido recurriendo todos los trámites judiciales y aunque no había ganado ninguno al respecto, una de las filiales ha conseguido que los terrenos sean declarados urbanizables, entrando en total contradicción con la sentencia del mismo tribunal de hace dos años. Un hecho poco explicable.

Desde el 2012 se ha ratificado que la Junta es propietaria de los terrenos y la Audiencia Nacional ha confirmado a su vez que las obras realizadas han invadido la playa, es decir que vulneran la Ley de Costas. Es preocupante, además, el hecho de que todavía queda pendiente de resolución si la licencia de obras del hotel es legal o no. Si la licencia de obras fuera ilegal,  la responsabilidad de su aprobación correspondería al Ayuntamiento de Carboneras que fue quien la autorizó y la empresa constructora podría exigir indemnización por las inversiones realizadas. La última sentencia del TSJA que considera que el suelo donde se ha construido el Algarrobico es urbanizable puede significar un paso  favorable para que el tribunal resuelva a favor de la legalidad de la licencia de obras, con lo que la decisión del ayuntamiento habría sido correcta, las obras se podrían reanudar y nadie tendría responsabilidad en el desastre cometido. Eso supondría otro nuevo paso hacia atrás en la defensa del medio ambiente.