Los Bulls de Madrid

‘España nos roba’ es la frase con que ahora los defensores de la España eterna se burlan de los catalanes hartos de ser esquilmados estérilmente. Recuerdo muy bien los largos años en que los presupuestos españoles dejaban a Cataluña sin las inversiones más necesarias (“ya se pagarán los catalanes las alternativas ‘de pago’ que les convengan…”) en autovías, ferrocarriles o metros, mientras se sembraba España de inversiones suntuosas porque los votantes de allá y acullá reclamaban que también eran hijos de Dios y querían su autopista, su AVE o su aeropuerto. Y así aquí hemos acumulado molestias, gastos y muertos en tranvías en vez de metros y carreteras en vez de autovías. Todo eso (y mucho más) hizo que aquí se generara la convicción de un maltrato económico que está a la vista de cualquiera que sepa las cuatro reglas y no tenga la mente podrida por el odio y el sectarismo que en España crecen con más facilidad que los cardos borriqueros. Y de ahí la simplificación: España nos roba.

Quién tenía que decir a tanto catalán frustrado que <i>El País</i> iba a dar una demostración tan tonta de lo dicho: Madrid roba a los catalanes, a los montenegrinos y a los chicagoanos. Gasol, catalán de Sant Boi y Mirotić, montenegrino de Podgorica, ambos jugadores de los Bulls de Chicago, si juegan con la selección española serán de Madrid. ¡Amos, anda. Faltaba más!

Bastante revuelto está el patio para que los medios más conspicuos se dediquen a hacer gracias diciendo gilipolleces.