Las sombras de los idus de marzo

Julio César, obra de Nicolas Coustou
Julio César, obra de Nicolas Coustou
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César Augusto, el primer Emperador

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este domingo se cumplen 2059 años, si no he errado la cuenta, del asesinato de César. Fue un momento clave, estelar que diría Zweig, para la Ciudad y el Orbe. Roma estaba tensionada entre la voluntad de reforzar la vieja República, una democracia limitada a los aristócratas, o el nuevo Imperio, una dictadura benévola con los plebeyos. Diecisiete años después, Octavio, su heredero, era proclamado Augusto y Príncipe. Comenzaba el Imperio. Y ciento veintitrés años más tarde llegaba al poder Nerva, estrenando la dinastía de los Antoninos, que Gibbon llamó ‘los emperadores buenos’ y de los que dijo que supusieron los mejores tiempos para el bienestar de las gentes. Este ciclo ‘bueno’ se cerró con la muerte del emperador romano y filósofo griego Marco Aurelio, o sea, con Gladiator, y aquí Gibbon emplazó el comienzo de su decadencia y la narración de sus desdichas.

Pero el momento bisagra de la historia estuvo entre esos idus de marzo del 44 y el día décimo antes de las calendas de noviembre (incluían en la cuenta el primero y el último día), o sea, el 23 de octubre del 42, con la batalla final de los Campos de Filipos. Murió Bruto, murió Casio, murieron los líderes de la nobleza. Desapareció el partido senatorial, que se había opuesto al partido popular (entonces los nombres estaban cambiados). Desapareció el partido republicano, tanto lo que quedaba de las facciones de Graco y de Sila como la de los ‘hombres honestos’ de Cicerón. En estos dos años, siete meses y ocho días se jugó la historia del mundo.

Shakespeare lo puso en boca de Bruto, cuando, en su tienda (acto IV, escena 3ª) le dice a Casio:

There is a tide in the affairs of men,
Which, taken at the flood, leads on to fortune;
Omitted, all the voyage of their life
Is bound in shallows and in miseries.
On such a full sea are we now afloat;
And we must take the current when it serves,
Or lose our ventures

Ricardo Forster, filósofo y Secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional del Gobierno de la Presidenta argentina (este título es de verdad, no es un dicho de Valdano) y gran inspirador ideológico de Podemos, ha sentenciado: “Es un momento único para Podemos. O lo aprovecha o lo pierde”. Por una vez un argentino empleó menos palabras que un inglés para decir lo mismo.

Ni España en el 2015 es Roma en el 44 a.C.n., ni Foster es Shakespeare, ni Rajoy es César. Pero con tantos candidatos a surfear la ola que les lleve a la fortuna, evitando escollos y miserias, en este mar bravío, dispuestos a aprovechar la corriente que les ayude…, todos, encuesta arriba encuesta abajo, en situaciones similares, hemos de preguntarnos: ¿Ganarán los de la casta, Octavio o Antonio, Mariano o Pedro? ¿Ganarán los que afilan sus puñales, Bruto, Casio, Décimo…, o Pablo, Alberto, Rosa…?

El magnicidio se anuncia para final de año. Más que un arúspice Espurina que prevenga del peligro hay miles de figurantes que se frotan las manos. Si se llega a consumar la acción, parece probable que la nueva legislatura no llegue a los cuatro años. Quizá sólo dos años, siete meses y ocho días. Y que todos los dioses del Olimpo nos cojan confesados

Un pensament a “Las sombras de los idus de marzo”

  1. Errare humanum est …

    Un querido amigo, tan discreto que no ha querido avergonzarme en público y, en vez de rebatirme en el blog, me ha corregido vía e-mail privado, ha descubierto que, como yo temía que pudiera suceder, estaba errado.

    Copio parte de su texto, pues tiene, además, reflexiones jugosas:

    “Estem a punt dels idus de març, o més bé a punt de la constitució del triumvirat? I seria el Ratjoi l’equivalent d’en Juli, o més bé d’en P(om)P(ei), pura aristocràcia rural, rància i rapinyaire. Jo crec que en Juli lluia cua de cavall, i que en Cras era molt beautiful. Però què en sé jo…

    Ara, m’has fet calcular això de les dates, amb el teu truquet de “si no he errado la cuenta”. I a mi em surt que el proper diumenge es compliran 2058 anys del famosos idus …”

    Tiene toda la razón en lo de las fechas (y en lo de los triunviros probablemente también, aunque Juli era más bien calvo). Mi pifia fue pura vagancia: Me sonaba que había algún truco por ahí, pero en vez de trabajármelo me saqué un arabesco lateral (“si no he errado la cuenta”) para salir del paso. Y metí la pata.

    El truco es que existe un ‘punto cero’ (las 24 horas del 31 de diciembre del año -1, o sea, las 0 horas del 1 de enero del año 1), pero no un ‘año cero’. Con un ejemplo: Del 7 de Julio, san Fermín, del año -1, al 7 de julio, san Fermín, del año 1, NO van (1 + 1 = 2) dos años, sino uno, porque el san Fermín del años 1 es el siguiente al san Fermín del años -1. No hay un san Fermín del año cero, que no existe.

    O sea, del año ‘tantos’ antes de Cristo al año ‘cuantos’ después de cristo, van ‘tantos’, más ‘cuantos’, menos uno.

    Que no se diga que doy puntada sin hilo: Sigamos la frase:

    Errare humanum est … sed perseverare diabolicum

    Me confieso. Erré. No quiero ser diabólico.

    Eso lo dejo para los políticos…

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