La transición hacia las energías renovables es barata

Pep Puig i Boix
Doctor ingeniero industrial. Vice-presidente de Eurosolar

Era noviembre de 2009 cuando la revista Scientific American publicaba un artículo de Mark Z. Jacobson y Mark A. Delucchi, fruto de un amplio trabajo de investigación en la Universidad de Stanford, para demostrar que las necesidades de energía de la humanidad se podrían cubrir mediante la generación de electricidad a partir del agua, el viento y el Sol.

El artículo, titulado A Path to a Sustainable Energy by 2030, mostraba como instalando, en tierra firme, casi 4 millones de aerogeneradores, 90.000 plantas solares (termoeléctricas y fotovoltaicas) y numerosas instalaciones para aprovechar el calor de la tierra (geotermia), el movimiento del agua en ríos, mareas y olas, y cubriendo los tejados de edificios con sistemas solares fotovoltaicos se podría proveer toda la energía que, según la U.S. Energy Information Administration, la humanidad necesitará en el año 2030 (16,9 TW – en realidad, TWaño/año). Y además manifestaba que el coste de generar y distribuir la energía sería menor que el coste actual de generación fósil y nuclear. En muchas de sus intervenciones públicas, Jacobson mantiene que las barreras hacia un sistema de energía, 100% limpio y renovable son políticas y sociales, y de ninguna manera ni técnicas, ni económicas.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 16.19.07

Mas recientemente, Jacobson ha participado en la creación, junto con personalidades e instituciones diversas, de The Solutions Project , con el objetivo de acelerar la transición hacia el suministro 100% renovable, no solo en los Estados Unidos, sino en toda el mundo y para todo el mundo. Igualmente, el equipo liderado por Mark Z. Jacobson ha puesto en red, de forma gráfica (mediante ilustrativas infografías), los resultados de sus investigaciones para 139 países, entre ellos el Estado español. La transición hacia un sistema energético altamente eficiente y 100% renovable en España, que cubriera todas la necesidades (electricidad, transporte, calefacción/refrigeración, industria), se podría realizar con un mix de diversas tecnologías renovables, creando centenares de miles de lugares de trabajo (en su construcción y operación), dedicando a la captación y transformación de la energía contenida en los flujos biosféricos y litosféricos menos del 1% de la superficie de España, evitando ingentes costes en la salud de las personas, generando ahorros en las economías de las familias y con unos costes de generación inferiores a los del sistema actual.

06039También en nuestro país existen estudios y propuestas para la transición hacia el 100% renovable. La más reciente es la realizada por el ingeniero Ramón Sans (El colapso es evitable: la transición energética del siglo XXI, publicada por Octaedro, en catalán y castellano). El estudio se basa en comparar los costes necesarios para realizar la transición energética en diversos países, entre hoy y el año 2050, con los costes del actual modelo, suponiendo que se mantuviera hasta el año 2050. Los resultados de la modelización son espectaculares.

Para el caso de España: el coste acumulado de suministrar energía con el modelo actual sería superior a los 4 billones de euros, mientras que el coste de la inversión requerido para realizar la transición sería de casi 500.000 millones de euros, a los cuales se debería sumar los 1,78 billones de euros necesarios para hacer frente a la factura energética de combustibles fósiles que aún se irían usando, de forma decreciente hasta poder prescindir de ellos en el año 2050. En resumen, que el ahorro neto para España sería de 1,76 billones de euros (entre hoy y 2050). El espacio necesario para alojar las instalaciones sería ligeramente superior a las 300.000 Ha (0,62% del territorio del Estado español).

Para el caso de Catalunya el coste acumulado de suministrar energía con el modelo actual sería superior a los 630.000 millones de euros, mientras que el coste de la inversión requerido para realizar la transición sería de unos 70.000 millones de euros, a los cuales se debería sumar de 281.000 millones de euros necesarios para hacer frente a la factura energética de combustibles fósiles que aún se irían usando, de forma decreciente hasta poder prescindir de ellos en el año 2050. En resumen, que el ahorro neto para Catalunya sería de 279.000 millones de euros (entre hoy y 2050). El espacio necesario para alojar las instalaciones sería ligeramente superior a las 38.960 Ha (1,22% de la superficie de Catalunya).

Si los análisis realizados por muchos equipos de investigadores demuestran que la transición hacia un suministro de energía 100% renovable es ventajoso, económica y socialmente, nos podríamos hacer la pregunta: ¿por qué no se hace? La respuesta podría estar en el hecho de la adicción a una forma concreta de obtención de energía que se generalizó con la eclosión y desarrollo de la revolución industrial. El industrialismo generalizó el uso del fuego (fósil-nuclear) en el sistema energético, despreciando otras formas de obtención de energía que la humanidad utilizó durante siglos.

Tan arraigado está el uso del fuego fósil-nuclear que incluso transformó el lenguaje y degradó su uso. ¿Por qué se usan expresiones como ‘consumo’ o ‘ahorro’ al referimos a la energía, cuando la termodinámica nos enseña que la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma? La única razón es que a lo largo del siglo XX se consideró que energía era equivalente a combustibles fósiles y nucleares. Y como para disponer de energía se debía proceder a la quema de carbón, petróleo, gas o a la fisión del uranio, por el simple hecho de quemar o fisionar, los materiales desaparecen (se consumen), no la energía, la cual se utiliza para disponer de todo tipo de servicios. Si las tecnologías que nos permiten disponer de servicios, son eficientes, entonces haremos un uso eficiente de ella. En caso contrario derrocharemos energía, cosa aún bien frecuente en nuestra sociedad.

Liberarnos de la adicción social al fuego fósil-nuclear es el reto que las sociedades humanas tienen planteado en el siglo XXI. Y hoy disponemos de tecnologías que nos lo permiten. Para conseguirlo debemos ir aprendiendo a liberarnos del mal uso que se hace del lenguaje, cuando hablamos de energía y debemos empezar a proceder a una apropiación social de las tecnologías que nos permiten captar, transformar y usar la energía contenida en los flujos biosféricos y litosféricos, que la madre naturaleza pone a nuestra disposición.

Foto de portada: Aerogeneradores instalados en Tarifa, Cádiz

Un pensament a “La transición hacia las energías renovables es barata”

  1. No tenemos disculpas para no comenzar ya. Recientemente se han adjudicado 500 MW de eólica sin prima. UK ha instalado en un año más FV de la que tenemos instalada actualmente. El hecho de que el petróleo esté barato nos abarata el coste residual y deja más dinero para la inversión. Van a favor el coste del euro, la deflación y la falta de activos para invertir. El resultado mejora en la balanza de pagos, ahorro económico y en salud

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *