La trampa de la pobreza

Fabricio Caivano
Periodista

Judíos sin dinero es la única novela de un desconocido Michael Gold que ha sido reeditada por Editorial Dirección Única (2015), tras una lectura experimental en un instituto de secundaria granadino en una curiosa peripecia pedagógica. Publicada en los años treinta del siglo pasado, tuvo un amplio éxito y fue considerada como una de las mejores “novelas proletarias” norteamericanas, género fecundado por la terrible crisis financiera del año 1929.

GOLD-Tarjeta-1Gold es el seudónimo de un judío de origen rumano (Itzok Isaac Granich, 1894-1967),  militante del ortodoxo Partido Comunista de Estados Unidos, férreamente estalinista. El autor describe con prosa realista y dura, por momentos cruel, su azarosa infancia en el Lower East Side,  en Nueva York, un barrio de pesadilla hobbesiana donde se hacinan miles de judíos miserables, entre prostitutas y mendigos, hostigados todos por la maldad e irritados por la pobreza y, sin embargo, patéticos buscadores de un improbable sueño americano.

Estas dos citas dan una idea de la jungla moral en la que se socializa el pequeño judío americano. “La bondad es una forma de suicidio en un mundo basado en la ley de la competencia” (p.229). Y esta otra, al final, cuando no prosigue su escolaridad y con doce años sale a buscar trabajo. “No puede haber libertad en el mundo mientras los hombres tengan que mendigar trabajo” (p. 287).  Una novela de formación en la que un niño criado entre lobos aprenderá, excepcional y paradójicamente, las dos normas que redimen la dignidad del pobre: la solidaridad y la lucha.