La dignidad del barrendero

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Foto: 20 minutos

e-Mail de Madrid
Lourdes Lancho
Periodista

Madrid empieza a estar limpio después de 13 días acumulando basura en sus calles. Los empleados de la limpieza querían hacer una marcha por las calles de Madrid para agradecer la paciencia a los ciudadanos. A sus vecinos. Porque el comportamiento de los madrileños ha sido ejemplar. Las quejas, dudas y molestias se silenciaron cuando nos enteramos de lo que cobraban por vaciar papeleras y barrer las aceras. Una miseria a la que querían arañar un 40% más. Una vergüenza. Vergüenza que no tiene el empresario que lo plantea, que no la tiene la administración que lo licita y lo tolera. Una vergüenza que quiero pensar todavía tiene la gente. Al final saldrán, saldremos, el 23N con todas las Mareas.

Los limpiadores están trabajando a destajo pero todavía quedan calles secundarias con la basura acumulada alrededor de los contenedores de reciclaje. Allí la gente ha ido tirando cosas con la esperanza de que quienes recogen esos desechos que no estaban en huelga, también se los llevaran. Pero no. Allí se quedaron, con el perjuicio de que como no se podía acceder a la boca del contenedor el cartón y el vidrio también quedaba fuera.

Desde hace tiempo existe un servicio pirata de recogida de cartón y vidrio en Madrid. Ignoro si pasa lo mismo en otras ciudades. A mí me tenía indignada porque van con camiones o camionetas, sin protección alguna cargados de cartones sin sujetar. Además de colapsar el tráfico de la calle hasta que saquean el contenedor. Para los motoristas, como yo, son un peligro y una guarrada porque arrancan y saltan todo tipo de  ovnis. La mayoría son rumanos que revenden lo que debería ser el cometido de una empresa que ha contratado el gobierno municipal. Pero…en estos tiempos cada cual se busca la vida como puede. Así que me guardé mi animadversión e incluso esperé con optimismo que estos rumanos nos aliviaran un poco la montaña de basura al menos en esos puntos. Pero no. No les vi ni un solo día en mi barrio, y la montaña aumentaba. Ayer pillé a unos y no dejé escapar la ocasión. Les dije que no se les había visto el pelo durante la huelga. Y con desconfianza me contestaron que es que con la mierda acumulada alrededor no se podía. Yo me quedé perpleja. Recuerdo que son personas que se meten dentro de los contenedores para sacar su contenido. Les dije que por qué no se llevaban los cartones que estaban tirados por allí. Y el que parecía mayor se encogió de hombros y dijo “no es nuestra guerra”. Me dejó sin palabras y con mala conciencia por no haberle preguntado si eso lo decía desde el respeto o la indiferencia. Decidí quedarme con lo primero.

Antes de eso les pregunté qué cuánto sacaban por el cartón. Me dijeron que les pagan 6 céntimos de euro el kilo. Y que en un día pueden sacar unos 10 euros. También les pregunté si tenían zonas asignadas, si se organizan de alguna manera. Me dijeron que no, que circulan por Madrid y van recogiendo según encuentran. Hagan las cuentas: no parece un negocio lucrativo. Quizás esa información previa me hizo inclinarme más por el respeto que por la indiferencia hacia sus compañeros, no clandestinos, que limpian las calles de Madrid.

 

Ana_Botella-alcadesa_de_Madrid-huelga_de_limpieza-huelga_de_basura-Madrid_basura_MDSIMA20131116_0027_48P.D. La foto de Ana Botella supervisando de madrugada los primeros trabajos de los operarios de TRAGSA, vestida con abrigo de pieles y las ondas al agua en el pelo. Me hizo pensar que el revival de la posguerra en las series de televisión se nos ha ido de las manos.

ESPAÑA ISRAEL ESPAÑA

La foto de Mas postrado con la kippá puesta en Israel. Me hizo pensar que se les ha ido completamente la olla. Y encima a nosotros ahora con la nueva ley de seguridad ciudadana, si protestamos nos ponen una multa. Esto es como el chiste del hijo que sorprende a los padres haciendo un 69 y les dice “y a mí me lleváis al psicólogo por morderme las uñas”…