Juan Goytisolo

Hoy, al pasar ante el sobrio monumento que en la Gran Via de les Corts Catalanes recuerda a las personas que murieron en bombardeos fascistas sobre Barcelona entre 1937 y 1939 he recordado que una de las víctimas fue la madre del Premio Cervantes. Los Goytisolo, huyendo de la guerra, se habían instalado en un pueblecito. La mañana fatídica la madre bajó a Barcelona para comprar regalos de reyes para sus hijos. En Coto vedado Juan Goytisolo rememora, con memoria de adulto, lo que para el niño que era entonces representó la espera de la madre, su desaparición definitiva.