¿Un futuro madrileño para “la Caixa”?

Miguel Aznar
Consultor

Efectivamente, señor (y amigo) Ángel Sánchez de la Fuente, la OPA de Atlantia sobre Abertis es un asunto muy serio. Permítame pues que lo enfoque con absoluta sobriedad. Evidentemente, la frase vertida en mi anterior escrito –”la propiedad de La Caixa pende de un hilo y podría caer en manos del Gobierno de Madrid”–, que resume muy bien el párrafo que escribí, es un juicio de valor –y permítame que ahorremos un discurso sobre qué entiendo por juicio de valor– que vale lo que vale en función de tres cosas: Los datos de partida, la exactitud de los razonamientos que se hagan y la calidad moral de la persona que opina.
Como creo que todos tenemos el suficiente sentido común (eso va por la exactitud de los razonamientos), o por lo menos eso pensaba Descartes, dejo que cada quien elabore sus razonamientos. Como además no tengo ningún interés personal en vender mis opiniones personales (por lo que tengan de ecuánimes o sectarias, que eso va con la calidad moral del opinante), me limitaré a exponer unos cuantos elementos objetivos del dominio público. Y que, consecuentemente, cada uno elabore su propia opinión.
La estructura de la Caixa, según consta en su web, es la siguiente:

 

 

 

 

 

O sea: Lo que es el banco –CaixaBank– está controlado mediante una mayoría de capital por CriteriaCaixa, que es una sociedad cuyo fin es tener participaciones en otras sociedades. Criteria, además de CaixaBank tienen fuertes posiciones con las que controla o influye en empresas como Abertis y las empresas que se segregaron de Abertis (Saba y Cellnex), Gas Natural, Suez (los amos de Aguas de Barcelona), etc… Por otra parte, CaixaBank también tiene directamente participaciones en otras sociedades (que no ‘pasan’ por Criteria), por razones de eficacia: BPI, que es un banco portugués que se tiene que coordinar con el banco de la Caixa, Repsol y Telefónica que tienen mucho movimiento en Bolsa y manejar sus acciones es casi como manejar billetes, etc… En resumen: Todo lo que es riqueza y poder económico está en Criteria.

¿De quién es Criteria? Criteria es propiedad de una entidad que se llama Fundación Bancaria “la Caixa”, que además posee la otra pata de lo que es el mundo de “la Caixa” y que no es riqueza y poder: la Obra Social.

Isidro Fainé

Es muy importante entender esto: Todo, pero lo que se dice todo –”la Caixa” como Banco y su filial BPI (creo que un día de estos se acaba de formalizar el control mayoritario), más las participaciones en grandísimas empresas– son propiedad de la Fundación que realiza la Obra Social. Parece el mundo al revés, y de hecho antes era al revés, pero todas las movidas en torno a las Cajas españolas de estos últimos años han obligado a hacer combinaciones tan acrobáticas que al final “la Caixa” ha quedado así. Si me permite meter un comentario personal de los que dije que no haría, creo que ese ejercicio de contorsionismo fue preciso para conseguir huir de que “la Caixa” se viera obligada a tragarse a CajaMadrid y cargar con el marrón, pero esto quizá no sea más que una maldad por mi parte.
Toda esta combinación fue una obra que llevó a cabo Isidre Fainé, haciendo encaje de bolillo para no verse arrasado por las grandes maniobras político-económicas españolas y europeas. Y de manera para muchos incomprensible, salió adelante y llegó a la situación actual. Y si me permite otra opinión personal, de las que dije que no haría, Fainé lo hizo muy bien.

¿Cuál es, pues, ese elemento que yo interpreté como hilo del que pende todo?

Cuando se piensa en amos de una empresa gigantesca se pueden evocar muchas realidades: El señor de chaqué negro con chistera y dientes afilados, el archimillonario que vive en un yate en el Caribe, el grupo familiar descendientes del ilustre prócer que ahora tiene sus disensiones, el inversor especulativo que está dispuesto a trocearlo todo para venderlo a piezas… En España en general y en Cataluña en particular nos cuesta entender que una cosa tan grande no tenga un amo que no corresponda a una de estas imágenes. La Fundación Bancaria la Caixa no es nada de esto. Si me permiten, la Fundación es ‘un concepto’, pero so sí, el concepto más rico de España. No hay accionistas, ni mayoritarios ni minoritarios, no hay participaciones. Sólo hay el concepto ‘la Fundación’. Persona jurídica, desde luego.

Pero los conceptos, hoy por hoy, no toman decisiones. Las decisiones las toman, mientras no lo hagan los robots, personas físicas: ¿Hay una mago de Oz detrás de ese concepto? No, en absoluto: Todo está claro y a la vista: Está en la web.

Órganos de gobierno
De acuerdo con la Ley, los órganos de gobierno de la Fundación son el Patronato y el Director General. El Patronato es el máximo órgano de gobierno y representación de la Fundación, correspondiéndole cumplir los fines fundacionales y administrar con diligencia los bienes y derechos que integran el patrimonio de la Fundación, manteniendo su rendimiento y utilidad. El Patronato es el órgano que nombra al Director General.

Composición del Patronato de la Fundación Bancaria “la Caixa”:

Presidente
Sr. Isidro Fainé Casas
Vicepresidente
Sr. Juan José López Burniol
Patronos
Sr. Antonio Aguilera Rodríguez (designado por Cruz Roja Española)
Sr. Salvador Alemany Mas
Sr. César Alierta Izuel
Sr. Shlomo Ben Ami
Sra. Mª Carmen Bruach Galián (designada por el Institut Agrícola Català de Sant Isidre)
Sra. Josefina Castellví Piulachs
Sr. Eugenio Gay Montalvo (designado por Cáritas Diocesana de Barcelona)
Sr. Javier Godó Muntañola
Sr. Francesc Homs Ferret
Sr. Jaime Lanaspa Gatnau
Sra. Asunción Ortega Enciso
Sr. Javier Solana Madariaga

Querido Ángel, usted tiene información y criterio, y las otras personas que pueden interesarse por el tema, también. Ahí tienen el equipo de personas que ejercen el papel de amos de “la Caixa”. Ellos nombran al Secretario no consejero y al Director General; y luego, de ahí para abajo.

Como pueden ver, el núcleo diríamos ‘rovell de l’ou’ de tradicionales de “la Caixa” ocupa un espacio mínimo. Evidentemente que Fainé, que es el arquitecto de la estructura, tiene mucho peso, pero es uno ahí, y lo que podríamos llamar ‘sus fieles’ son un par más. Hay prohombres de empresas barcelonesas, españolas y mundiales, gente de mucho peso en la política catalana, española y mundial… Hay tres representantes de entidades sociales, herederos de los viejos fundadores de la Caixa, representando, pues, la vieja sociedad civil… El conjunto no es, en absoluto, un grupo compacto de intereses comunes. En el mejor de los casos podríamos decir que lo que les une, por el momento, es que se les supone ser gente de buena voluntad. Y el sólido cemento del padre de la criatura: Fainé.

Fainé es una persona física, intelectual y moralmente sano, del que no cabe esperar ni especiales problemas de salud, ni delirios, ni putadas. Incluso yo puedo considerarle joven, porque le saco seis meses, pero los de la quinta del 42 sabemos que tenemos una fecha de caducidad que, como la de los yogures, conviene tenerla presente.

Isidro Fainé, Javir Godó, Salvador Alemany, Javier Solana, César Alierta y Carlos Slim, que dejó el cargo y fue substituido por Shlomo Ben Ami

Eso quiere decir que en un plazo relativamente corto –no contemos en telediarios, pero sí en elecciones generales– ese inmenso poder que hoy está sólidamente ejercido por ese grupo deberá evolucionar hacia otra estructura que no sea la influencia decisiva de su creador. Van habiendo cambios en el Patronato, por cooptación hasta ahora unánime. Algunas de las sociedades barcelonesas progenitoras dejan su puesto a otras, y con ello cambian las personas que las representan. Gente de mucho peso económico en el mundo, como Carlos Slim, marchó. Gente con mucho peso moral en el mundo, como Shlomo Ben Ami, llegó… Pero en algún momento, de mejor o peor manera, se replanteará el tema de ‘aquí quién manda’.

Y en ese momento, tal como entusiasma a los mandamases del país, se dirá que la ley es la ley, y hay que cumplirla. ¿Y cuál es la ley?

La misma web lo dice:
Se encuentra inscrita en el Registro de Fundaciones y se rige por la Ley 26/2013, de 27 de diciembre, de cajas de ahorros y fundaciones bancarias, por la Ley 50/2002 de 26 de diciembre, de fundaciones, por el resto de la normativa que resulte aplicable y por sus Estatutos. Asimismo, la Fundación está bajo el protectorado del Ministerio de Economía y Competitividad, ejerciendo asimismo el Banco de España las funciones de supervisión que le atribuye la normativa vigente.

Los estatutos dicen cosas razonables, todas las leyes citadas dicen cosas razonables, todo sujeto a interpretación. Se querrá recordar que en Cataluña hay una ley de fundaciones, se querrá recordar que se suponen unos derechos adquiridos a los fundadores originarios. Se hablará de la sociedad civil y partidos y sindicatos reclamarán que ellos la representan…

Será, pues, la hora de la brigada Aranzadi: primero los abogados del estado, después los jueces, y, al final, el Tribunal Constitucional. Yo tengo mi opinión sobre cómo se desarrollará todo eso. Pero es sólo mi opinión y se basa sólo en mi experiencia. Que cada cual elabore la suya.

Como se despedía Fabián Estapé: Y la paz.

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Foto superior: Salvador Alemany (Abertis) e Isidro Fainé (la Caixa)

4 pensaments a “¿Un futuro madrileño para “la Caixa”?”

  1. Me parece muy bien el tuteo, amigo Miguel Aznar (te apeo del admirado y lo dejo en admirable), porque prácticamente somos coetáneos. Lo de Slim siempre me pareció un tema demasiado fuerte, y por eso te lanzaba la pregunta por si un aquel. De todos modos, seguro que todavía queda algún periodista investigador que nos ilumine. Una abraçada ben forta.

  2. Amigo Ángel,
    permítame una cuestión previa: Como soy capaz, por ahora, de entender una indirecta, le propongo un trato: Yo le apeo del usteo y usted me apea de la admiración. Creo que estaremos los dos más cómodos.
    Resuelto este tema previo, debo dejarte claro que ni soy un caixólogo ni pertenezco ni he pertenecido al selectísimo club de los que se mueven por las altas esferas de la Caixa. Como todo consultor viejo de este pueblo he tenido ocasión de tratarles de vez en cuando y de ofrecerles mis servicios, cosa que como regla general han declinado cortésmente, que ellos ya tienen a los suyos para cubrir sus necesidades.
    Mi conocimiento sobre ellos, pues, se limita a lo que puede observar alguien que anda más o menos por ahí y que tiene la manía de ir por la vida con los ojos abiertos.
    Sí que me suena algo relativo a Slim y operaciones inmobiliarias con la Caixa, pero no recuerdo nada tan aparatoso como eso que me señalas. En cualquier caso sí te puedo decir que me consta que algunas modesta oficinas que he conocido en Andalucía, y con cuyos directores – de lo mejorcito que se podía entrar por allí – he tratado, NO estaban situadas en locales propiedad del Sr. Slim, sino de gente local mucho menos conspicua.
    Y, francamente, ahora me da mucha pereza ir al Registro para saber si las torres negras (la alta, al Banco, la baja, la Fundación) pertenecen a Slim o a otra persona. Cedo este tema a un periodista de investigación, si es que quedan.
    Un cordial saludo!

  3. ¿Cuánta pasta tienen de clientes/empresas catalanas y cuánta (del resto) d España? Eso es lo que mirará esa gente, como siempre. De momento ya tenemos respuesta provisional; cuando se han visto obligados a escoger, lo han hecho por Madrid. Veremos cuál es su respuesta definitiva cuando llegue el momento.
    Un día se darán cuenta de que para el resto de España “la Caixa” siempre será el banco catalán, da igual las veces que haya renegado y traicionado a sus orígenes.

  4. Muchas gracias, amigo y admirado, Miguel Aznar, por profundizar en el tema de La Caixa. La anatomía que acabo de leer me ha llevado también a la conclusión que usted (tú) sugiere (sugieres). Ciertamente, hay peligro de que el club económico catalán por antonomasia (el ‘més que un club de futbol’ es el Barça, claro), que se llama Caixabank, se vea afectado negativamente por decisiones de los árbitros de turno. Y es evidente que los equipos catalanes no pueden competir con los madrileños. Ah, y ya que le (te) tengo a tiro, una pregunta: ¿Es verdad que todas las oficinas españolas de La Caixa son propiedad de Carlos Slim o al final aquella operación quedó en agua de borrajas? Gracias, repito, por su (tu) nueva lección magistral en este blog nada lamentable, sino todo lo contrario.

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