FMI, un enemigo del pueblo

Xavier Caño Tamayo
Periodista, miembro de ATTAC

Cuando leo un informe con recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), me viene a la memoria una secuencia de la película Cayo Largo de John Houston. En un hotel de los cayos de Florida coinciden, con otros personajes, un oficial que vuelve de Europa tras la guerra mundial, y Johny Rocco, un gánster deportado que ha regresado a EEUU clandestinamente. En medio de una discusión, el soldado pregunta retóricamente “¿Qué quiere Rocco?” Y el mismo se responde: “Quiere más”. Rocco lo confirma: “Eso es, quiero más”. Y el oficial pregunta de nuevo: “¿Alguna vez Rocco tendrá bastante?”. Y Rocco contesta al momento: “Nunca tengo bastante”.

Eso pasa a las élites del capitalismo y, sus servidores, como el FMI, eso procuran. Quieren más y nunca tienen bastante. Tras años de crisis, de aumento de pobreza y desigualdad, de sufrimiento de mucha gente en todas partes, hemos visto el truco. Lo que se vendió como crisis, en verdad es un saqueo global organizado. Porque nunca tienen bastante.

Nada que ver con los intereses de la gente común

El último informe del FMI con ‘recomendaciones’ a España abunda en ese espíritu. Reclama una “racionalización del gasto” en educación y salud y sabido es que “racionalizar el gasto” es lisa y llanamente recortar presupuestos, rebajar. En este último informe el FMI concede especial prioridad a establecer los llamados copagos. Pero olvidan que la ciudadanía ya ha pagado la sanidad con sus impuestos. Por eso sería ‘repago’, pagar dos veces por lo mismo, no copago.

Sigue luego proclamando que la “moderación salarial” (es román paladino, la rebaja continuada de salarios) ha evitado que hubiera un millón de empleos menos. Por lo visto desconocen que lo que en verdad ha ocurrido es que en el Reino de España hoy hay menos población activa. El servicio de estudios del sindicato Comisiones Obreras indica que el año pasado la población activa perdió más de 100.000 personas.

El informe del FMI, inasequible al desaliento, prosigue “saludando la impresionante recuperación económica” de España. Y así desdeña que en los últimos años, los de la presunta “recuperación” por cierto, han aumentado la desigualdad, el trabajo precario insuficiente y el porcentaje de asalariados pobres (ya 15%). Trabajadores que, aún con empleo, no llegan fin de mes sin la ayuda de organizaciones solidarias como Cáritas. Por ejemplo.

¿De qué recuperación habla el FMI? Es evidente que no hablamos el mismo idioma.

Nada que decir del fraude fiscal

En otra parte de su informe, el FMI pide aumentar la recaudación del Estado pero con “el menor efecto distorsionador”. Y por eso recomienda subir el IVA, otros impuestos indirectos y los mediombientales. Es decir, los impuestos más regresivos e injustos, los que paga por igual quien gana 100 o quien atesora un millón.

Tiene la osadía el FMI de decir, sin que le tiemble un párpado, que subir el IVA podría suponer al Estado recaudar 20.000 millones de euros anuales. Que pagaría la gente común, por la sencilla razón de que son más que los ricos y pagan más veces el IVA. Pero nada dice de la creciente economía sumergida, que escapa del control del Estado ni que la evasión fiscal en España es apabullante. Más de 253.000 millones de euros de economía sumergida escapan al control del fisco, según un estudio del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha) y la Universidad Rovira y Virgili. Con un tipo impositivo no excesivo del 20%, de ser legal, esa economía oculta aportaría de 50.000 a 60.000 millones de euros anuales. Pero de eso no habla el FMI.

Lo cierto es que reducir el fraude fiscal en España a la media europea supondría, según el sindicato de técnicos de Hacienda (GESTHA), unos ingresos anuales de casi 40.000 millones de euros. Y ya metidos en harina de recaudación fiscal, nada propone el FMI sobre la realidad contrastada de que el 72% del fraude fiscal en España lo perpetran las grandes empresas.

Una generación sin horizonte

Y, como no, el FMI recomienda “endurecer la reforma laboral”. En castellano comprensible, que el despido sea cada vez más fácil y barato.  Y, para que no haya duda de qué intereses defiende el FMI, destacamos que el referido informe “saluda la rápida corrección de desequilibrios de España”, ignorante o algo peor de que los últimos estudios de Cáritas así como de Oxfam Intermón,  documentan el imparable aumento de la pobreza y la desigualdad de gran parte de la población.  Sin olvidar que ya nadie puede negar que la generación de los 19 a los 39 años no tiene otro horizonte que la incertidumbre, no puede planificar su futuro y ve en la emigración la única salida para vivir como adultos sin necesidad de recurrir a la ayuda parcial o incluso total de los padres. Nadie hubiera dicho hace una década que esta generación joven iba a vivir mucho peor que la de sus padres.

Admiten que yerran, pero no cambian

Más el agravante de reconocer a toro pasado los errores cometidos por el organismo, pero sin el menor propósito de enmienda. Como hizo en 2014 el entonces economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, al admitir el “error” cometido por el FMI al recomendar recortes a los gobiernos europeos. A buenas horas, mangas verdes. ¿Quién repara ahora los platos rotos que aún sufre buena parte del pueblo trabajador?

Christine Lagarde, directora del FMI

Y, para no dejar nada en el tintero de la más que justificada desconfianza hacia el FMI, ¿cómo olvidar el cercano caso de su directora, Christine Lagarde, hallada culpable de “negligencia” por el Tribunal de Justicia de la República de Francia cuando era ministra de economía con Sarkozy. Delito perpetrado en la demanda al Estado francés de una indemnización del empresario Bernard Tapie por la confiscación gubernamental y venta de la marca Adidas de su propiedad. Lagarde aceptó la multimillonaria indemnización de 400 millones de euros a Tapie que dictaminó una comisión de arbitraje y no apeló. El FMI se apresuró a publicar que no había disminuido su confianza en Lagarde.

Criminales y ‘gentleman’ de la mano

Y, volviendo al papel de sicario económico del FMI, recordemos que en economía no hay casualidades. Por eso la ONU, en la conferencia para la prevención del crimen de El Cairo, denunció que “la penetración de las mafias en la economía había sido facilitada por los programas de ajuste estructural (léase recortes sociales, despido barato y rebajas salariales) que los países endeudados se vieron obligados a aceptar para recibir préstamos del Fondo Monetario Internacional”. ¿Alguna duda?

A la postre, la economía criminal organizada está íntimamente ligada a la legal a través de la enorme industria del blanqueo de dinero sucio y negro. Así las cosas, según la ONU, el aumento de la especulación financiera por el crimen organizado ha contribuido sin la menor duda a la severa crisis financiera y económica que aún colea y estalló en 2008. La gestación y explosión de las crisis son bien conocidas porque FMI y Banco Mundial imponen sus políticas de austeridad desde los años ochenta del siglo pasado. Primero África, luego América Latina, a continuación Asia…

¿Qué es eso de los derechos humanos?

Tanto FMI como Banco Mundial, entidades internacionales que ciudadanía alguna ha elegido, imponen una austeridad implacable a países en crisis que necesitan créditos si quieren recibirlos. Las medidas impuestas provocan recortes masivos de plantillas, cierre de empresas y aumento exponencial del desempleo. Crece entonces la economía sumergida, campo abonado para la economía criminal, cuyos beneficios vuelven a blanquear especulando en bolsas, mercados de capitales y banca en la sombra. Hasta la crisis siguiente. En tal contexto, el FMI, en su irreductible actitud de mantenella i no enmendalla, sigue impertérrito ‘recomendando ajustes estructurales’, modo falaz e hipócrita de designar las vulneraciones sistemáticas y organizadas de los derechos de la ciudadanía.

La Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948

O, lo que es igual, se pasa por el arco del triunfo la Declaración Universal de Derechos Humanos, firmada y ratificada por casi todos los países de la Tierra, lo que obliga a todos, cuyo primer artículo dice:Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Están dotados de razón y conciencia y han de comportarse fraternalmente los unos con los otros.

¿Qué parte no entienden los sicarios económicos del FMI?

¿Pero eso no es pura utopía, derechos, espíritu fraternal y todo eso? Tal vez. Como era utopía acabar con el derecho de pernada, abolir el esclavismo, que la mujer pudiera votar, que los trabajadores tuvieran días semanales de descanso y vacaciones… Porque utopía en realidad es el territorio que aún no hemos ocupado. Y eso depende de nosotras y nosotros.

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