El indulto de Sáenz

Sáenz, consejero delegado, y Botín, presidente del Santander

Por José María Mena

La noticia, escueta, dice que el Gobierno ha indultado a Sáenz. Es natural que mucha gente no sepa o no recuerde quien es Sáenz, ni por qué estaba condenado, y consiguientemente, no sepa o no entienda por qué se le indulta. Será difícil evitar las cábalas sobre lo segundo. Pero podemos informar de lo primero, a partir del texto de las sentencias judiciales que, como es sabido y mandala Constitución, son públicas. Veamos quien es Sáenz, quien es el juez Estevill, y que es un indulto.

SÁENZ
Según la sentencia del Tribunal Supremo de 24 de Febrero de 2011, Alfredo Sáenz era presidente del consejo de administración de BANESTO. El grupo Harry Walker, que pasaba un mal momento económico, tenía con BANESTO unas deudas de casi 640 millones de pesetas, calificadas como “créditos dificultados”, es decir, que existía riesgo de impago. Sáenz y otros directivos del Banco decidieron que si el grupo deudor no podía pagar las deudas, las pagarían algunos accionistas minoritarios del grupo. Se les propuso a estos, y se les  presionó, para que garantizaran personalmente los citados créditos, pero no lo aceptaron. En vista de ello, de acuerdo con un abogado externo, Rafael Jiménez de Parga, decidieron formular una querella criminal contra esos accionistas minoritarios, acusándoles de un delito de estafa y otro de alzamiento de bienes. En la querella se afirmaba que tales accionistas eran los deudores, con pleno conocimiento de la falsedad de la acusación.

La querella se presentó en un juzgado en el que el juez estaba a punto de irse de vacaciones, y que había de ser sustituido, según normas establecidas y conocidas de todos, por Luis Pascual Estevill.

Este citó a los querellados a las ocho de la mañana, les recibió una somera declaración, sin presencia del fiscal, y los metió en la cárcel.

ESTEVILL
Ahora hace falta recordar quien era Luis Pascual Estevill. Era un juez prevaricador que, de acuerdo con el abogado Piqué Vidal, cobraba de los clientes de este para que no entraran en la cárcel, o para salir si habían entrado. La sentencia del Tribunal Supremo de 31 de Julio de 2006 recoge un extensísimo relato de las fechorías, sorprendente por la osadía o desvergüenza de estos ilustres juristas. Su modus operandi siempre era similar, como ocurre casi siempre con los criminales en serie. En el caso NUTREXPA, en 1991, cobraron de unos acusados 25 millones de pesetas para el juez, en su  cuenta en Suiza, y 6 millones para el que debería ser el abogado defensor. En el caso MACOSA, en Diciembre de 1992, cobraron 100 millones de pesetas en una bolsa de viaje. En el caso Bertrán de Caralt intentaron, aunque no lo consiguieron, cobrar 50 millones. Siempre con la amenaza de la prisión, o con el encarcelamiento inmediato, y la “sugerencia” del abogado, para resolver la situación. Por la intervención en el asunto de Sáez, con similar modus operandi, también fue condenado Estevill, como prevaricador, y por detención ilegal, en otra sentencia de 4 de Julio de 1996.

 EL INDULTO
Como es sabido, el indulto particular es concedido por el Rey a propuesta del Gobierno. Es una prerrogativa ancestral de la corona, transmutada en privilegio efectivo del Gobierno proponente. En la Constitución de la República el Gobierno no podía interferir en las decisiones de los tribunales. Los indultos solo se concedían por causas extraordinarias, y los concedía el Tribunal Supremo (salvo casos de extraordinaria gravedad, léase penas de muerte, que los otorgaba el Presidente de la República). En nuestra Constitución hemos vuelto a los ancestros. El Gobierno perdona la pena discrecionalmente, sin posible revisión ni apelación. Es lo que ha hecho con Sáenz.

La condena, finalmente, era mínima. Una multa de 400 €, que, en gesto de clamorosa severidad, no ha sido indultada, y un arresto de tres meses que legalmente no deberá cumplir, así como una suspensión por tres meses de todo cargo de dirección, pública o privada, de entidades bancarias, crediticias o financieras. Le han indultado estos tres meses. Cada cual puede hacer sus cábalas sobre el por qué de esta gracia.

Sobrecoge la sospechosa proximidad cronológica y ocasional que hay entre los hechos indultados y el juez más corrupto que ha habido en Catalunya y en España. Sobrecoge el gesto de un Gobierno en trance terminal, que muy bien podría haberse acogido a la previsión legal de que el gobierno en funciones debe limitarse al despacho ordinario, y “abstenerse de adoptar cualquier otra medida, salvo las urgentes de interés público”. Y no digo que su actuación haya sido ilegal, sino que fácilmente habría podido eludir el bochorno de este indulto de unos hechos tan escandalosamente cercanos a lo indeseable.

Parece que, tras el descalabro electoral, se quisiera ratificar, “in articulo mortis”, la razón del rechazo de la ciudadanía progresista. Como si al heroico y decimonónico himno, ahora arrinconado en el desván, quisieran aggiornarlo cambiándole la letra,

                      Indultémonos todos

                      Es la hucha final…

 

Alfredo Sáenz Abad, segons Forbes

11 pensaments a “El indulto de Sáenz”

  1. ¿Quienes se han erigidos, con cruz de Sant Jordi incluida, en los 200-300-400, patricios, que según Félix Millet, lo controlan todo, son corruptores, o cómplices de la prostitución del sistema?

    Habéis conseguido que la Partitocracia sea evidente, y que la Inseguridad Jurídica, des-localice a las empresas, hundiendo al país en un agujero sin salida.

  2. Bon dia, me extraña que viniendo el comentario de un jurista significado no ponga de relieve lo que para mí es lo principal: que se haya tardado, creo, 17 años en llegar a la sentencia final.
    El indulto me parece absurdo pero igualmente sin tanta importancia como se le quiere dar.
    En cambio la tardanza de la justicia que para más inri empezó con la sentencia del juez más chorizo es, creo, lo más escandaloso.
    Pero, como repito, la justicia es la institución que no ha pasado todavía por la transición y si a esto añadimos el tradicional corporativismo español pues tenemos al muy respetable Mena sin comentar una palabra.
    Saludos, Juan Carlos

  3. Alguien me contó que la condena de Sáenz no era importante por sí misma sino porque podía salpicar al capo, a Botín.

    Perdón por adelantado si digo alguna chorrada jurídica pero, según me explicaron, la sentencia de inhabilitación para Sáenz para ejercer como banquero era firme cuando fue nombrado vicepresidente del Santander. Este nombramiento, desoyendo la inhabilitación, suponía de hecho una prueba de cohecho contra Emilio Botín, que es a quien realmente se pretende proteger con el indulto.

  4. Aaaah, que son comentarios moderados. Demasiada jauría ciberfacha suelta como para luchar modestamente desde la moderación deseable y lo políticamente aceptable.

    Cosas del pensamiento único de toda la vida. Desde Felipe hasta aquí, y así hasta el infinito. Y si alguna vez mentimos fue por vanidad, que diría don Juan Luis Cebrián.

  5. Yo creía que el juez más corrupto que había poblado la península ibérica era el juez Gómez de Liaño, también distinguido desde PRISA con el título de “juez prevaricador”, como si fuera un apellido para su profesión. Ah no, que ya no toca, que ya murió don Jesús y se acabó la rabia. Y de Garzón no se sabe nada salvo que el apelativo “juez prevaricador” no se le aplica, que para algo es de los nuestros.

    Cosas de la prensa independiente, oiga.

    Muy divertido lo de Iceta dimisión y Zaragoza dimisión de la parte de arriba de la página. Muy edificante. Se nota el compromiso político con la izquierda de hoy en día.

  6. Nada del otro mundo. Los bancos prestan dinero a los partidos, luego les perdonan la deuda y ya está: el Santander ha abierto sucursal en Ferraz.
    De puro obsceno, tiene hasta gracia ¿Qué diría Ramón Carande de todo esto?

  7. No sé si será por su condición de terminal, pero sin duda algo huele a podrido en el gobierno (campeón de la transparencia, la democracia, etc.).
    Muchas gracias (una vez más) a JM Mena por su lúcida evocación del caso Santander. La pregunta obvia es quién se lleva esta vez el botín en el gobierno (o que se lleva el gobierno con (el silencio de) Botin) para que este escandaloso asunto vaya a cerrarse con un par de artículos de prensa.

  8. Es inaudito, no me cabe en la cabeza que sean capaces de tamaño cinismo. La única explicación es que les tienen agarrados por los huevos. Esto y que, como decía González, todo es la misma mierda. Por cierto, ¿no es Sáenz?

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