El ‘imperativo legal’ no es suficiente

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Jesús Páez 

21/5/2012 (9:00) Disculpen que comience con una explicación de índole personal. Verán, un amigo asturiano que ha estado fuera de España casi un mes, al volver a casa, se ha encontrado que, casi con seguridad, Asturias va a contar con un gobierno tripartito compuesto por PSOE-IU-UPyD.  Con la finalidad de disponer de más elementos de análisis me ha preguntado sobre mi posición ante el acuerdo de gobierno entre PSOE-IU en Andalucía. No creo que le sirva de mucho pero esto es lo que le he contestado:

“Hola Manolico,

Mi zona lumbar, aunque muy lentamente y con altibajos, en términos de tendencia, puedo decir que no le pasa como a España (con sus bancos dentro) y la nota de las agencias de calificación, que cada día va a peor. Me sigo medicando y el martes tengo cita con el neurocirujano que me intervino. Intervenir es un término muy actual. Es curioso cómo palabras  más bien anodinas que no se dan importancia alguna, adquieren una relevancia extraordinaria cuando cambian los contextos como ahora. Con el término intervención ahora se te encoge el estómago cuando la oyes o lees.

Supongo que el viaje a Vietnan habrá sido muy intenso, interesante y sugestivo, a pesar de tantas horas de vuelo. Seguro que lo habréis pasado muy bien y, además, durante unos días no habéis estado sometidos a este electroshock permanente que nos va a dejar más descerebrados que 15 días de viento de levante en Tarifa. Vista desde allí, lo de la crisis hispano-europea, parecerá una batalla de veleros de papel en una palangana.

Has hecho bien en no contarme nada del viaje. Ya lo harás largo y tendido cuando amaine este ciclón que nos han montado, para nuestro entretenimiento y bienestar, todo sea dicho, los señores del dinero y sus talibanes oficiantes, los Rajoy y cía. Y tendrá que amainar, no lo dudes.  Ya conoces el dicho “no hay mal que 100 años dure ni cuerpo que lo resista”.

Bueno me centro en tu pregunta:

1.- Yo intuía el resultado. No sé si por verdadera intuición o porque me aterraba que ganase la derecha con “perdedor Arenas” al frente. Pero sí, veía/deseaba la posibilidad de que PSOE+IU sumasen suficientes diputados para cerrarle la puerta al PP.

2. Hecho el recuento, los votos dejaron claro que había menos votantes que querían al PP y más que no lo querían. Pero los votantes andaluces tampoco querían al PSOE gobernando en solitario. En consecuencia, en IU-CA, se plantean tres opciones: a) votar la investidura de Griñán; b) pacto para la legislatura condicionando las políticas a desarrollar  c) pacto de Gobierno (lo que se ha hecho). Se efectuó una consulta a la militancia que podría haber sido más rigurosa y más y mejor debatida, dando la votación como resultado un apoyo claro a la entrada de IU en el Gobierno. Esa no era mi opción.

3. Quiere decir ello que no comparto la solución adoptada. Si no se da un milagro por el que se extienda a más años el alcanzar el equilibrio del déficit; se revierten los recortes en políticas básicas: sanidad, pensiones, educación, dependencia, I+D+i; se deja de dar dinero a los bancos y se exigen responsabilidades penales, de gestión y políticas; se hace que el BCE sea un banco de la UE y no un consorcio o trust de la banca privada; etc. etc. Si no se da el milagro de los milagros, la situación actual irá a bastante peor para la clase trabajadora y clases populares en general. En este contexto, más probable que el del milagro, IU tendrá poco margen de maniobra. Podrá hacer poco más que seguir tomando decisiones de gobierno por “imperativo legal”. Y lo de hacer las cosas que vengan de Madrid y Bruselas por “imperativo legal” no servirá de justificación ni excusa para nada ni para nadie de los que votaron a IU el 25M.

Mi interpretación es que los votos recibidos por IU eran para que hiciese posible otra política, al menos para dejarse la piel en ello. Lo primero que han hecho, nada más empezar es acordar un recorte de 3.000 millones a costa de los funcionarios y con el argumento de que no se produzcan despidos en enseñanza y sanidad. Está bien que no se produzcan despidos (cosa que está por ver que así sea a medio plazo) pero el mensaje primero es que en Andalucía, como en el resto de España, siguen los recortes. Y, es más, esos recortes los ha efectuado el gobierno de coalición por “imperativo legal” pero nada le impedía al gobierno ni a IU, en concreto, reunirse con la gente, con las organizaciones sociales, con colectivos para explicar, debatir  y, sobre todo, para escuchar, escuchar, escuchar… Y no se ha hecho.  Para ser más preciso, se ha hecho a toro pasado  y por tres miembros  del grupo de diputados, no con IU-CA, y por la insistencia de una determinada plataforma en representación de 1700 personas.

Solo hace unos días que este Gobierno andaluz empezó a ejercer como tal y, en teoría, queda toda una legislatura por delante. Pero, desde IU-CA, o se gobierna de otra manera, o, para gobernar igual que los últimos treinta y tantos años, mejor que gobierne quien lo venía haciendo. Si IU-CA no quiere equivocarse ni equivocar tiene que dilucidar esta cuestión cuanto antes mejor. Y donde dije Diego, decir digo.