El falso Anglés

José Martí Gómez
Periodista

Se cumplen veinte años del asesinato de tres adolescente en Alcàsser, un crimen que un sector de los medios de información cubrió de forma vergonzosa.

En su libro Des de la tenebra el periodista Joan M. Oleaque diseccionó de forma magistral la información sobre el hecho: “En los días de mayor impacto del crimen, las televisiones emitieron películas sobre jóvenes violadas o asesinos en serie. Progresivamente, un montón de programas informativos que tenían los sucesos como eje central fueron pareciendo tanto en televisiones públicas como en privadas. El seceso se impuso en los telediarios, en las revistas, en muchos diarios, incluso en los mejores diarios. Los medios pensaban que el suceso interesaba solo a unos cuantos morbosos. Alcàsser les hizo ver que podía interesar a muchísimos morbosos. El suceso, mayoritariamente tratado como una lluvia de sangre y mierda sobre el público. A partir de entonces, aquello abriría telediarios y figuraría con honor en las primeras páginas sin ningún tipo de titubeo. A partir de entonces, el suceso se convirtió en información  multitudinaria. A la sombra de este concepto de busca de la sensación crecería un periodismo generalista histérico. Un periodismo en el que cualquier noticia podía ser tratada con grandes titulares. Un periodismo superficial, de métodos televisivos: la mayoría del periodismo de hoy”. 

Los asesinos fueron dos. Uno, Miquel Ricart, cumple condena. El otro, Antonio Anglés, ha desaparecido sin dejar rastro y no se sabe si ha muerto ahogado en aguas irlandesas al arrojarse por la borda del barco en el que fue descubierto como polizón o si sobrevivió y vive con falsa identidad en un país latinoamericano.

La pista de Anglés ha sido seguida tenazmente a lo largo de dos décadas por un policía para el que el asesino se ha convertido en una obsesión. Ha interiorizado el perfil psicológico de Anglés, no hay día en el que no bucee en posibles pistas, ha vivido anécdots curiosas.

Fui testigo de una de ellas cuando en un viaje a Dublín, siguiendo yo también la escurridiza pista del fugitivo.

El policía acababa de llegar a la capital de la República de Irlanda tras la pista del desaparecido polizón identificado como Anglés. Estaba parado en un semáforo en una céntrica calle de Dublín orientándose con una guía para saber como llegar al lugar de una cita. Un automóvil con dos jóvenes simpáticas le preguntaron si le podían orientar y el desorientado joven que no hablaba inglés les señaló con el dedo un lugar en el mapa.

-¿De dónde eres? -le preguntaron.

-Español -respondió el joven.

Las jóvenes le indicaron que subiera, que le dejarían en el lugar al que se dirigía. Con el coche ya en marcha las chicas escucharon por la radio que un peligroso asesino español podía estar en las calles de Dublín y al escuchar aquello se miraron y la que conducía detuvo el coche en el primer semáforo y le indicó al chico que bajara y siguiese recto. Le dejaron a varias millas de su destino.

Por la tarde, las dos chicas fueron al pub habitual y allí, para su sorpresa, se encontraron con un conocido: el policía español adscrito a la embajada de España en Londres. Estaba bebiendo cerveza con el joven al que se habían sacado de encima por creerle un asesino.

-¿Le habrá detenido y le sonsaca cosas invitándole a una cerveza? -se preguntaron.

Las dos chicas rieron cuando su conocido les presentó al joven:

-Es un colega que está siguiendo el rastro de un asesino.

Como diría Antonio Tabucchi, equívocos sin importancia…

2 pensaments a “El falso Anglés”

  1. Esto me recorre la mente pero seguramente no tenga nada que ver, aun así lo cuento, yo una vez rondando el 2003 encontré en Dublin a un español, no iba ni bien ni mal vestido, normal, de calle, no es dificil encontrar ropa donada en Dublin, pero si demacrado. Yo me acababa de comprar una botella de agua, bebí un poco y él me la pidió, con bastante cara digamos, sin educación, no sabía hablar inglés y como que al menos se alegro que le entendiera… Su acento no era Sudamericano pero tampoco tenia rasgos de típico español. Yo le di la botella y después bromeamos algo, y al ver que hablaba español le pregunte de dónde era. De repente se le descoloco la mirada completamente, era como que ocultaba algo, boquiabierto y cambio a mirada agresiva y me tuve que ir. Su expresión no me dio pie a insistir; me corto completamente. Era como el 2003. En aquel entonces yo no sabía ni como era Antonio Angles, y menos transcurrido ese tiempo. Aquel era de tez morena pero no mucho, estando un tiempo en Dublin no se puede estar moreno, y el pelo negro. Podría ser cualquier español “kinki” viviendo en Dublin, aunque no ví más españoles después con tan pocos medios como para pedir agua… mendigando por Dublin. Es raro. En fin… es solo un pensamiento.

  2. Hola:
    Crees que Angles consiguió salir del barco City of Plymouth y llegar a la capital irlandesa? Quién es el policía que le ha ido siguiendo la pista?

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