El dilema nuclear, Catalunya y la nueva política

Santiago Vilanova
Periodista y escritor

El futuro de la energía nuclear en Catalunya no es, paradójicamente, un tema clave para el proceso de sedición. Las principales organizaciones independentistas de la sociedad civil (Òmnium Cultural, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y la Associació de Municipis per la Independència) cuando organizan mesas redondas y conferencias sobre el modelo de Estado que reivindican se suelen “olvidar” de analizar el sector energético.  TV-3, la televisión autonómica, sigue sin programar un debate sobre el futuro de las centrales de Ascó y Vandellòs: las consecuencias catastróficas que tendría un accidente de clase 7 con la fusión del núcleo; la gestión de los residuos radiactivos; el cierre programado o el alargamiento del período de vida en más de 40 años como propone la patronal eléctrica UNESA y el Fórum Atómico Español (1). Una parte de la publicidad de TV-3 procede de las aportaciones de las eléctricas, como ocurre con algún periódico electrónico independentista.

Activistas ecologistas destacados en el proceso soberanista trabajan desde hace tiempo para que el tema nuclear se instale en el debate impulsado por la ANC. Organizaciones políticas radicales y de la llamada nueva izquierda alternativa como la CUP, Barcelona en Comú (liderada por la alcaldesa de Barcelona Ada Colau), Procés Constituent (cuya imagen pública es Teresa Forcadas) o Podem (sucursal catalana de Podemos) no suelen manifestarse por el cierre de los tres reactores nucleares.

La influencia de los poderes energéticos fósiles y nucleares también se ha hecho notar en el informe sobre energía y agua del Llibre Blanc redactado por el Consell Assessor per a la Transició Nacional presidido por Carles Viver i Pi-Sunyer, catedrático de Derecho de la Universidad Pompeu Fabra.

Por su lado, la izquierda federalista de ICV, aliada con Podemos, calla y otorga, silencio que también mantiene la izquierda independentista de la CUP cuyos tres diputados no se han motivado por el tema atómico como lo hizo Solidaritat en los años que tuvo representación en el Parlamento catalán en coalición con Alternativa Verda. Tampoco parece que lo harán los candidatos o candidatas que proponga la CUP para el 27-S.

Mientras las izquierdas (alternativa y soberanista) olvidan el dilema nuclear corren rumores que la derecha liberal independentista dialoga en secreto con Endesa e Iberdrola para lograr contrapartidas si se mantiene la privatización del sector eléctrico y se autoriza alargar el período de vida de Ascó i Vandellòs cuando Catalunya logre Estado propio.

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Central nuclear de Vandellós (Tarragona). Foto de portada: central nuclear de Ascó, también en la ciudad tarraconense

Para los ecologistas y antinucleares es un calvario introducir el riesgo nuclear en la agenda de la ANC, de ERC o de la CUP. Los ensayos que proponen un Estado del siglo XXI desnuclearizado, sin Ejército y autosuficiente mediante las energías renovables han sido ninguneados por los dirigentes del soberanismo.  Y cuando se les invita a reflexionar citando el caso de la Ucrania sometida a la decisiva ayuda de las organizaciones financieras internacionales para luchar contra la contaminación radiactiva de Chernóbil, se hacen el avestruz.

Esta es la triste realidad. La decisión energética tomada por Alemania de cerrar su parque nuclear sigue sin motivar al soberanismo catalán. En un cálculo de probabilidades alargar la vida de Ascó y Vandellòs (el reactor Vandellòs I tuvo que ser desmantelado a causa de un grave incendio ocurrido en 1998) comportará asumir el riesgo de accidente maximal  que acabaría arruinando toda la cuenca agrícola del Ebro y la economía catalana basada en el  “floreciente” monocultivo turístico.

Endesa e Iberdrola van a subvertir y dedicar todo tipo de medios para garantizar la continuidad de su statu quo en la hipótesis de una Catalunya-Estado. Es más, mientras Pablo Iglesias no se declare a favor del cierre de los reactores sus arengas “anticapitalistas” no inquietarán al lobby atómico español y mundial. Un lamentable ejemplo lo tenemos  en Evo Morales, el presidente de Bolivia, que ahora negocia la construcción de centrales nucleares para reforzar el proceso revolucionario.

La responsabilidad del movimiento antinuclear ibérico es lograr que Podemos se defina sobre el modelo energético. Y que lo haga antes de acceder al poder. No queda mucho tiempo para exigírselo.

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(1) La expiración de la licencia de Ascó I termina en el 2023 ; la de Ascó II el 2025 y la de Vandellòs II en el 2027.

 

4 pensaments a “El dilema nuclear, Catalunya y la nueva política”

  1. Cito parte de un post que escribí atónito luego de asistir a un debate sobre el futuro energético de Catalunya…

    “La situación de falta de conciencia en la clase dirigente es tan abrumadora, que puedo dar fe de que lo que digo es tristemente cierto. No me lo han contado: la primer persona que mencionó la palabra petróleo en el debate sobre el futuro energético de Catalunya fui yo (que no soy experto y de ningún partido), al acabar el turno de exposiciones de los supuestos conocedores de los partidos mayoritarios.

    http://www.leantricity.es/sostenibilidad-y-ahorro-por-que-es-importante-incluso-para-los-escepticos/

  2. Josep M. Pijuan,
    D´acord. Ho tindrà ICV en el programa electora del 2012 però es com si ho tingui “sotto voce”. Cap dels seus líders ha impulsat el debat popular i democràtic sobre el futur de l´energia nuclear i dels oligopolis energètics tot i que s´han fet un fart de sortir a la TV i de fer intervencions anticapitalistes al Parlament. ICV, ho lamento, no té voluntat política de ser el partit ecologista i antinuclear català. Podemos tampoc ho serà. I veurem la CUP…

    Santi Vilanova

  3. Posició de ICV en relació a les CN. Programa electoral Eleccions Autonòmiques 2012
    Ens oposarem a la instal·lació del dipòsit temporal o definitiu centralitzat de residus nuclears a Catalunya, en atenció a la contribució que el nostre país ha fet a la generació energètica nuclear, sense perjudici de col·laborar a resoldre la problemàtica associada als residus, dins dels acords globals pel
    tancament definitiu de totes les nuclears a Catalunya i a la resta de l’Estat.
    Es una posició bastant clara,

  4. Efectivamente. Todo lo que merece un estudio serio e independiente del poder y de los votos no figura en los programas de los políticos.
    Salud

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