El despertar del avestruz

Por Ánder Gurrutxaga

No hay elecciones sin vencedores y derrotados. El análisis de los rostros indica bien este hecho. Rajoy, recogido, en silencio en los últimos meses, meditando en su particular santuario, está “que se sale”. Vuelve a hablar como si fuese propietario de la razón. Los promontorios vecinos lo han notado.

Los problemas sobre los que se discutió en las elecciones parecen, en su voz y en la mirada, que han pasado a mejor vida. Cesen las dudas. Paren las críticas. La corrupción, por ejemplo, es un mal episodio, encauzado, al menos hasta que reaparezca, no tardará por que nunca se fue ¿Cómo se consigue? Sin hacer preguntas incómodas.

¿Qué se sabe del déficit o la deuda? Ya poco, ganó el PP y “ellos lo arreglan”. La economía vuelve a crear empleos ¿desde el domingo 26 de junio? ¿Qué tipo de empleo? ¿En qué sectores? ¿Con qué salario? Qué cesen preguntas incómodas, por favor ¿Europa? ¿ El Brexit? Rajoy sabe, esperen y vean. ¿Educación, sanidad? Hay experiencia, todo se arreglará.

Ganar elecciones es perder menos que el otro. Al que pierde se le nota, pero el que gana… cambia el rostro. Vuelve “la confianza”, Rajoy “cabalga de nuevo”, regresa de su retiro. Definitivamente, hay que empezar otra vez ¿De verdad, hay que volver a ver esta película de nuevo? Estoy despierto. Se acabó el sueño.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *