El congreso del PSOE deja heridos


Las nuevas caras de la nueva ejectuvia del PSOE no son nada nuevo

José Martí Gómez

06-02-2012 (09:00)
Debemos creer que se han de fortalecer los partidos políticos porque son la esencia de la democracia. Pero también debemos creer que sus burocracias están ocupando espacios desmesurados. Los partidos han de ser fuertes pero no tanto como para negarse a abrirse a la sociedad. Tras la elección del sábado, legítima y democrática, el PSOE de Rubalcaba parece tender más al monopolio que a la pluralidad. El un apunte anterior hice un símil con un combate de boxeo entre los dos candidatos y acerté. El combate deja heridos, en forma de amarga frustración, entre los seguidores de Carme Chacón, marginados de la nueva ejecutiva.

Rubalcaba ganó a los puntos pero va a gobernar el PSOE como si hubiese ganado por K.O. Por ese camino va mal. Roberto Blanco, catedrático de Derecho Constitucional, escribió hace años que encerrándose en si mismos, con su endogamia y su burocracia, los partidos han llevado a la sociedad a los años de la gran desilusión por la política.

-¿Qué les digo yo ahora los amigos a los que les vendí la idea de que el PSOE se iba a renovar? – se quejaba un joven partidario de Chacón.

-¿Y usted como ve el cierre del congreso? –le pregunté a Juan Alberto Belloch, alcalde de Zaragoza, uno de los pocos alcaldes que mantiene el PSOE en ciudades importantes.

-Lo veo como un desastre que deja muchas, muchas, muchas heridas–me respondió.

Entre el sector Rubalcaba, la idea de que Chacón no está preparada y que es su marido el que adapta una nueva versión de Pigmalión. Entre el sector Chacón, la idea de que era un melón por  abrir y que frente a un proyecto ya gastado era mejor ilusionar con algo nuevo.

Eva Almunia, a la que el viento de crisis arrasó con el resto del PSOE sus opciones para presidir la Xunta aragonesa.

-Sobre todo porque los que en Suresness levantaron al PSOE son ahora los que han hundido las ilusiones de cambio.

¿Por qué Felipe González ha trabajado por la continuidad de Rubalcaba y de la vieja guardia? ¿Por miedo al vértigo del cambio? ¿Por temor a que Catalunya tuviese más papel con Chacón? ¿Porqué durante muchos años vio los partidos de fútbol del Madrid sentado junto a Rubalcaba? ¿Porqué ya chochea? El factor humano juega en política mucho más de lo que parece.

-Felipe González, al dejar de ser neutral ante la opción entre Rubalcaba y Chacón, ha dejado de ser patrimonio de todos los socialistas- me dice Belloch.

Había dicho Rubalcaba en su discurso que es más fácil cambiar el BOE que las costumbres. Lo confirmó con la nueva ejecutiva: gente fiel, gente gris, gente del aparato.

El joven seguía preguntado:

¿Y que les digo yo a los amigos?

Belloc le dijo:

-Que daremos guerra.

Eva Almunia le dijo:

-Que habrá más oportunidades.

Pero el chico movió la cabeza y dijo:

-Sí, si… ¿pero ahora qué les digo a mis amigos?

Esa es la cuestión: que el PSOE tiene nuevo secretario general pero a la gente joven y urbana, la que ha de nutrir en el futuro el granero de votos socialistas, la gente que ahora emerge para dirigir el partido se la suda porque tiene aire de pasado. No es que entre la gente de Chacón hubiese mucho rostro para entusiasmar, pero ella era un melón por abrir aunque es cierto que su marido, el tal Barroso, es un tipo tan ambicioso que caso de mandar su mujer hubiese destrozado entre negocio y negocio los sueños de cambio.

-Está jodido esto de la política, muchacho – le he dicho al joven.

-Si lo sabré yo –me ha respondido.

Todo eso en el bar del AVE Sevilla-Barcelona.