Duran i Lleida y el Moët Chandon

El portavoz de CiU en Madrid, en la suite del hotel Palace donde tiene su residencia “habitual”

José Martí Gómez
Periodista

Este hombre generoso, que se sacrifica por los demás llevado de su vocación política servida sin ambición personal (veinte años presidiendo Unió con mano de hierro) viene salvándose de los casos de corrupción de su partido como los boxeadores a los que salva del K.O el sonido del gong que indica el final del asalto. Ha tenido siempre como fiel escudero a Sánchez Llibre, un señor simpático que siempre reparte sonrisas y abrazos, plas, plas, mejor que Javier Solana y es menos pastoso que su hermano, el ex presidente del Espanyol que ahora se dice negocia vender el club a un grupo iraní, cosa que nos llena de felicidad a los pericos porque suponemos que, al morir, el carnet de socio nos dará derecho a entrar en el paraíso y ser recibidos por diecisiete vírgenes.

Duran i Lleida, ex fumador de habanos, hombre al que preocupa la pobreza de mucha gente (cosa que repite con dolor de corazón) mientras recuerda que era un hombre de origen humilde al que no gusta el erotismo del poder, dice que no dimitirá tras el escándalo del caso Pallerols. Una vez más, dice ser inocente. Nada ha tenido que ver el partido con la financiación irregular a través del caso que no se verá en juicio público como hubiese sido lógico. Hay viejos comensales de Casa Leopoldo, histórico restaurante barcelonés, que recuerdan haber visto a la plana mayor de Unió beber botellas de Moët Chandon como si fuese agua mineral tras rascar las etiquetas para no escandalizar al personal. Y hay ex militantes que recuerdan que en los congresos del partido celebrados en Sitges había una urna para donaciones particulares. Siempre se recaudaba muchísimo dinero, para sorpresa y alegría de militantes de buena fe, que todavía los hay aunque cada día son menos, y es que Duran i Lleida, como ocurre también con otros líderes de otros partidos, siempre se ha rodeado de empresarios muy generosos al tiempo que agradecidos. No debemos preocuparnos por el futuro del líder de este partido que en su orígen fue católico y desde hace años no se sabe lo que es. Duran i Lleida igual acaba en Telefónica.

Un pensament a “Duran i Lleida y el Moët Chandon”

  1. El juicio se debe celebrar según nuestra Constitución, es necesario recordarle al fiscal que aplicar una decisión sabiendo que colisiona la misma con una norma y en este caso con la Constitución, a parte de abstenerse, estaría prevaricando. Por lo que hay que llevarle ante los tribunales, de España o ante los europeos. Así como al Fiscal General, por omisión de su deber de velar por el cumplimiento de la justicia verdadera y legal, de igual manera al Sr. Ministro de justicia también por su omisión en el caso. A igual manera al Sr. Presidente de Gobierno por su responsabilidad subsidiaria, etc.

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