Destinos y política

Ander Gurrutxaga 
Catedrático de Sociología

Vamos a nuevas elecciones. Las segundas después de las primeras. Somos una sociedad democrática que dirime de esa manera las limitaciones de la inteligencia práctica de las elites políticas. Sí, las mismas que vuelven a reclamar la presencia en las urnas. En seis meses ¿qué cambia?

Menos de lo que sería de desear. La pregunta es: ¿qué han aprendido de este tiempo -6 meses largos, que suceden a una campaña que duraba más de un año- de exhibiciones vacías, amores interesados, narcisismos desatados, incapacidad de respuesta o pragmatismo ramplón? Dónde queda la primavera política que anunciaron unos, el cambio que pronosticaron otros o el buen hacer de los que se decían saber cómo redimir el destino colectivo. Las grandes cuestiones: corrupción, crisis económica, paro, organización del Estado, ubicación en el mundo, papel en Europa, etc., siguen esperando. La política tiene limitaciones, las elites demuestran un grado de ineficacia y oportunismo a partes iguales. Si fuesen directivos de una empresa -no lo son- diría que la cuenta de resultados indica balances cercanos a la quiebra técnica. Lo relevante es que son los votos ciudadanos los que deciden quienes bajan la persiana, cambian de oficio, se expanden o se quedan como están.

Un pensament a “Destinos y política”

  1. Que si no se forma gobierno con estas segundas elecciones, las terceras van a ser más interesantes.

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