David Irving y el nazismo

david-irving-libroLeo en InfoLibre que David Irving, que por negar el holocausto tiene prohibida su entrada en media docena de países, ha sido invitado a dar una conferencia en Zaragoza.  Según mis notas, la justicia británica le definió el año 2000 como mentiroso, racista y antisemita por negar que en las cámaras de gas de campos de exterminio nazi se gasease a millones de seres humanos, no solo judíos, dato este que parece olvidarse.
Conocí a David Irving en 1992, cuando yo era corresponsal de la Cadena SER en Londres.

Matrimoniado con una Stuick de los reales tapices, Irving vivía en un lujoso piso en una tranquilla calle del Londres de Mayfair que desemboca en el caos de Oxford Street. Allí ha escrito sus libros y habla de los ultras de CEDADE como “mis amigos”. Le fui a ver porque había prologado un opúsculo de 69 páginas afirmando que los crematorios de Auschwitz eran un camelo. Por aquel opúsculo la corte de Munich le prohibió poner los pies en Alemania.

Irving mueve documentación solvente y en gran parte inédita porque tiene acceso a material nazi de primera mano. El problema es que su ideología se impone al rigor del historiador. Su biografía de Goebbels en la que mantiene  la tesis de que Hitler no fue antisemita fue retirada de la venta en varios países pero utilizando el ordenador Irving colocó parte de libro en el World Wide Web. La mayoría de sus libros los edita Focal,  editorial ubicada en el piso de Duke Street en el que casualmente reside el propio autor, David Irving, cuyos libros se han vendido en la barcelonesa librería Europa. También se vendía en esa librería el opúsculo afirmando que las cámaras de gas de Auschwitz  no eran lo suficientemente grandes para gasear a millones de personas.

camara-de-gas-missouri
Cámara de gas de Missouri

Como los educados jerarcas nazis que pasaron la noche recitando poesía tras haber ultimado el plan del exterminio masivo, David Irving también es educado y culto. Como también debe serlo el autor del opúsculo que Irving prologó editado en Focal, un norteamericano apellidado Leuchter,  que se gana la vida vendiendo cámaras de gas, inyecciones letales y modernas sillas eléctricas en los estados en los que está vigente la pena de muerte ofreciendo a las penitenciarias un catálogo lujosamente impreso del material idóneo para matar.

La libertad de expresión es un derecho que debe tener sus límites. Que  se autorice una conferencia de David Irving para hacer apología del nazismo es una vergüenza.

Un pensament a “David Irving y el nazismo”

Els comentaris estan tancats.