Cuba, de nuevo objetivo del lobby nuclear ruso

Santiago Vilanova
Periodista y escritor

Después de la desaparición de Fidel Castro el futuro energético de la isla caribeña es uno de los temas estratégicos que nos revelará hacia dónde se encamina la mítica revolución cubana. De momento, el lobby atómico del presidente Putin ya ha abierto la caja de Pandora. El pasado 27 de septiembre en el marco del 60ª Conferencia  general de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) celebrada en Viena se rubricó un acuerdo de cooperación nuclear para fines pacíficos entre Rusia y Cuba. Los signatarios fueron  Nikolai Spasski, director general adjunto del consorcio estatal Rosatom, y  José Fidel Santana, viceministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente cubano.

Semanas después el presidente de Rosatom, Sergei Kirienko, condecoraba a Fidel Castro Díaz-Balart, primogénito del líder revolucionario (1), con la orden Igor Kurchatov (el físico nuclear que coordinó el proyecto atómico soviético ordenado por Stalin en 1943). No se tienen noticias precisas sobre el contenido de la cooperación nuclear ruso-cubana interrumpida desde 1992, pero la hipótesis más probable es que Rosatom intente seducir a los mandatarios cubanos para que regresen a la energía nuclear como “fuente menos contaminante que el carbón y el petróleo” para producir la electricidad que necesitará la reactivación económica de la isla. Putin ya ha logrado motivar a Evo Morales, convertido en inesperado defensor de la fusión nuclear para Bolivia.

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Fidel Ángel Castro Díaz-Balart, Fidelito, es el primogénito de Fidel Castro Ruz

El sueño atómico de Fidel

Fidel Ángel Castro Díaz-Balart (La Habana, 1949), asesor científico del Consejo de Estado y de Ministros, “Fidelito”, es físico nuclear. Se licenció en la Universidad de Lomonosov y se formó en el Instituto Kurchatov de Energía Atómica de Moscú. De regreso a la isla se incorporó a la Comisión de Energía Atómica cubana  de la que fue secretario ejecutivo del 1980 al 1992 para hacerse cargo de coordinar el proyecto de la construcción de una central nuclear. Su padre había pactado con Moscú el más ambicioso plan energético de Latinoamérica: un total de tres centrales de cuatro reactores, cada uno de una potencia de 417 megavatios, de agua a presión (PWR) y del tipoVVER-440. La primera estaba prevista en Juraguá, cerca de la bahía de Cienfuegos; otra  en Puerto Esperanza (Pilar del Río), en la costa oeste, y una tercera en Holguín  en la costa este. La locura financiera que suponía el coste del plan, con la absoluta dependencia de la importación de uranio enriquecido soviético, dejaron la ambición de Fidel reducida a la única construcción de la central de Juraguá, para la que se levantó la llamada Ciudad Nuclear destinada a los trabajadores y técnicos formados por los rusos. Se invirtieron más de 1.100 millones de dólares en las obras. Pero cuando ya se había construido el edificio de contención se produjo la descomposición de la URSS y el final de la Guerra Fría. Al no volver a recibir la financiación acordada con Moscú  el mandatario decidió paralizar las obras y abandonar la Ciudad Nuclear. Fue uno de los mayores fracasos del régimen castrista aunque quedaría oculto a la opinión pública internacional y al pueblo cubano.

La central nuclear de Juraguá en 1999, abandonada en el tiempo. Foto / ADALBERTO
La central nuclear de Juraguá en 1999, abandonada en el tiempo. Foto: Adalberto

Durante la visita que el presidente Putin efectuó a Cuba  en diciembre del 2000 se acordó abandonar definitivamente  el sueño atómico de Fidel que estaba destinado a ser dirigido por “Fidelito” quien había escrito: “La opción nuclear para Cuba constituye para el país no solo una necesidad incuestionable: es también un derecho” (Boletín de la OIEA.1/1990)

Bien relacionado con los dirigentes del Fórum Atómico Español, el primogénito ha incrementado su presencia en los medios de comunicación de los países latinoamericanos , especialmente en Telesur, defendiendo la energía nuclear como alternativa para mitigar el cambio climático y evitar la dependencia del petróleo (2).

La ciudad nuclear fantasma

En la biografía en forma de cien horas de entrevista con Fidel Castro escrita por Ignacio Ramonet (Fidel Castro, biografía a dos voces, Debate, 2007) queda constancia  del convencimiento que Fidel tenía sobre las bondades de la energía nuclear a pesar de la catástrofe de Chernóbil (desconocía el grave accidente de 1957 en una industria de combustible nuclear de Kasli en los Urales). “La nuclear es una fuente de energía fundamental” y “hay desastres ecológicos más graves que la energía nuclear como el cáncer” (página 407). Cuando el director de Le Monde Diplomatique le interrogó sobre la central nuclear de Cienfuegos, Fidel le respondió con evasivas para evitar referirse a los miles de millones de dólares despilfarrados mientras la población sufría penurias. Ramonet, se olvida de profundizar sobre el tema y de preguntar al comandante sobre el papel reservado a “Fidelito” en aquel fiasco. Sin embargo Castro se manifestó radicalmente contrario a la proliferación (3).

Hoy la Ciudad Nuclear es un lugar inhóspito. Docenas de edificios se hallan vacíos, convertidos en el hogar de ratas y murciélagos. Tiene algo del paisaje dantesco que solemos ver en los reportajes fotográficos de la abandonada y desértica ciudad de Chernóbil. La entrada está prohibida a los turistas y a los periodistas extranjeros. Desde Cienfuegos resulta prácticamente imposible llegar hasta allí utilizando el transporte público, según hemos visto en varias grabaciones colgadas en youtube. El complejo de la central de Juraguá se parece  al estado de deterioro de la central de Lemoiz, en la magnífica cala de Basordas (Vizcaya), olvidada por la eléctrica Iberduero, actualmente Iberdrola; un entorno fantasmagórico que nos recuerda el despilfarro y la imposición de la mafia nuclear.

Es muy probable que el presidente Donald Trump no se inquietaría si Cuba reemprendiese el camino de la nuclearización. La globalización económica ha facilitado los acuerdos y la estrecha colaboración entre los lobbies nuclear y petroquímico de Moscú y Washington. Habrá que seguir de cerca los pasos de “Fidelito” que tal vez no cuenta con la existencia de una fuerte oposición antinuclear de las nuevas generaciones. Para ellas y después del accidente de Fukushima el reclamo “Átomos para la paz” ya no cuela.

(1) Fidel Ángel Castro Díaz-Balart,“Fidelito”, es el primogénito de Fidel Castro Ruz y su primera esposa Mirta Díaz-Balart, hija de un matrimonio de la alta burguesía cubana partidaria del dictador Fulgencio Batista. Su hermano Rafael Díaz-Balart (1926-2005), fue ministro de Interior de Batista y gracias a su mediación, junto con la del arzobispo de Santiago, monseñor Enrique Pérez  Serantes, Fidel logró salvarse de ser fusilado por el asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953.

Rafael Díaz-Balart fundó en el exilio La Rosa Blanca, primera organización anti-Castro. Sus dos hijos, Lincoln y Mario, han logrado ser elegidos miembros republicanos del Congreso norteamericano.

(2) La energía nuclear substituye la dependencia del petróleo o el gas por la del uranio.  Un estudio realizado en 1994  por el profesor  Eric Lawson del Centro de Estudios sobre Energía y Medio Ambiente de la Universidad de Princenton aseguró que Cuba podía ser energéticamente autosuficiente con la energía producida por la biomasa de las 40 millones de toneladas anuales de residuos que podría generar la zafra azucarera. Y a este informe deberíamos añadir la aportación de un plan extensivo y popular de implantación en la isla de la energía solar (térmica y fotovoltaica), eólica y maremotriz.

(3) Cuba firmó el Tratado de Tlatelolco contra la proliferación de armas nucleares en América Latina y el Caribe el 27 de marzo de 1995.  El Tratado de No Proliferación Nuclear (TNPN) lo firmaría en Moscú el 4 de noviembre del 2002.

En octubre de 1962 se produjo la grave crisis derivada de la instalación en la isla de bases de misiles nucleares soviéticos de alcance medio R-6. Fidel Castro declaró a Ignacio Ramonet (páginas 287-288) que Nikita Jruschov no le consultó lo que hablaba con el presidente John F. Kennedy. “Nosostros nos enteramos por vía pública de que los soviéticos estaban haciendo la proposición a los norteamericanos de retirara los proyectiles. !No se había discutido en absoluto con nosotros!”.

4 pensaments a “Cuba, de nuevo objetivo del lobby nuclear ruso”

  1. Hola, m’agrada molt la proposta però us volia dir que seria fantàstic si poguésiu oferir als lectors/es la possibilitat de incriure’s a una newsletter vostra.
    Merci pel vostre temps,
    Héctor de Prado

  2. És el nom popular que utilitzen els revolucionaris cubans, no els anticastristes de Miami. Cordialment.
    Santi Vilanova

  3. Santiaguito, un article molt bo i molt documentat, felicitats, el que sobra es lo de Fidelito, li treu tota la rigorositat que te.

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