Club desahucio

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Foto: Associació de Veïns de Ciutat Meridiana

Jesús Martínez
Periodista

En Ciutat Meridiana los desahucios se suceden a velocidad de vértigo. Forman parte de la cotidianidad, de lo normal, de lo diario. Carné número 7.

Datos del titular del Club Desahucio

Primer apellido: Ackon
Segundo apellido: —
Nombre: Kofi

Dirección: avenida de los Rasos de Peguera, 85, bajo segunda
Barrio: Ciutat Meridiana
Ciudad: Barcelona
Código postal: 08033
Cómo llegar: línea de autobús número 62 (Plaça Catalunya-Ciutat Meridiana); línea de metro número 11 (Trinitat Nova-Can Cuiàs) y Rodalies de Catalunya Renfe (R3, R4 y R7)
Desahucio: ejecutado el 19 de julio del 2010
Entidad desahuciadora: CAM

Actualmente, y desde hace unas semanas, el patito feo Kofi Ackon (Mumford, Ghana, 1970) y sus patitos (tiene cinco hijos: E., Me., F., T. y Mi., este último fruto de la relación con su segunda pareja, la boliviana Sole), se han refugiado en el bajo primera de la avenida de los Rasos de Peguera, 85. Allí se apiñan, picotean y se calientan. El 19 de julio del 2010 les vinieron a buscar los hombres de negro de los desahucios: “Tenéis que iros”, les ordenaron. Salieron del bajo segunda de Rasos de Peguera, 85 (por el que pagaba 1.400 euros mensuales), y entraron en el bajo primera. De aquí serían desalojados el 8 de septiembre del 2014.

De hecho, este piso también lo estaba pagando. Kofi se había metido en tantas hipotecas que había perdido la cuenta de los pisos que compró. Le liaron: “Ese Óscar, de la inmobiliaria, me comía la cabeza. ‘Es bueno, tú puedes pagar’, me decía. Y yo qué sé, firmaba. ‘Tómate algo’, me decía. ‘Tú vas a ganar con esto’, me decía. ‘Compra, compra, compra’, insistía. Me comía la olla, y me ha dejado sin nada, a cero. Él se ha escapado de aquí. Ese Óscar se largó”.

Los pisos de Ciutat Meridiana propiedad de Kofi Ackon: avenida de los Rasos de Peguera, 82, 5º 1ª (Caixa Tarragona); avenida de los Rasos de Peguera, 85, bajo segunda (Caja Mediterráneo, CAM), y avenida de los Rasos de Peguera, 85, bajo primera (BBVA), donde ahora vive. La policía le dio un mes para dejar la vivienda. Ya se ha cumplido el plazo: “Los de la asociación de vecinos me han dicho que si no traen una orden del juzgado no me pueden echar de casa. El lunes iré a buscar un abogado de oficio”.

Kofi no tiene estudios.

Con el carné número 7 del Club Desahucio, Kofi Ackon se esfuerza por llegar a punto a los lugares en los que la Administración le cita para la interminable inmolación del papel sellado, la Burocracia que regula las miserias y la fracciona en porcentajes. Gigantón como las piedras azules de Stonehenge, indolente como un platillo volante y sacrificado como un funcionario de Correos en el corredor de la crisis, Kofi se mueve todo lo deprisa que puede. Renquea. Le han operado del menisco.

 Microlenguaje microeconómico

Antecedentes: para solicitar la nacionalidad se ha de tramitar el Certificado de Antecedentes Penales, que acredita la carencia o existencia de ellos. Los trámites y los abogados le han costado a Kofi unos quinientos euros.

Campo: el 6 de agosto de 1996, del puerto de Rotterdam (Países Bajos), en el que había atracado el barco mercante en el que se había enrolado, bajó en autocar hasta Almería. En los invernaderos de Almería trabajaba de sol a sol, cuidando que las berenjenas, los calabacines y los tomates no perdieran el color. En febrero del 2000, cuando estallaron los sucesos de El Ejido (los agricultores del municipio se sublevaron contra los inmigrantes) se mudó a Barcelona, y se volvió a hacer a la mar en uno de los barquitos del puerto de Barcelona, con una competencia feroz: si las cosas iban bien, y los bancos de peces se acercaban a la costa, podía ganar unos cuatrocientos euros por semana. Si las cosas iban mal, cien euros. De los beneficios del día, el 60% para el patrón, y el 40% se lo repartía la tripulación, que debía pagar el gasoil.

Encants: la Fira de Bellcaire de la plaza de les Glòries Catalanes (avenida de la Meridiana, 69), donde compra trapos, restos de ropa de los stocks y de las liquidaciones, y algunas gangas.

Hijos: la hija mayor se fue a Alemania, para labrarse un futuro mejor. Allí se ha quedado embarazada. Kofi se muerde la lengua: “Se fue para ayudarnos a nosotros, para contribuir económicamente, y ahora somos nosotros los que le tenemos que enviar dinero”. El hijo mediano no ve más allá del fútbol, el opio del pueblo. “Fútbol, fútbol, fútbol. No quiso seguir estudiando porque quería jugar al fútbol. Pero nadie le ha fichado. Creía que iba a ser multimillonario. Yo le digo que se busque un trabajo manual, algo que le guste hacer. Por ejemplo, mi oficio, el mar. Por muchos aparatos y maquinitas carísimos que se instalen en los barcos, los ordenadores nunca echan la red como yo”.

Multa: circulaba Kofi con un permiso de conducción expedido en el extranjero, y no lo había canjeado por el preceptivo español. Por ello le impusieron una multa de tres mil euros. Al no poder pagarla, en el 2013 se le denegó la nacionalidad española, que había solicitado en el 2010. Vendió sus pocas posesiones de Ghana para liquidar el importe de la sanción. Al tener que volver a tramitar el expediente de solicitud de la nacionalidad española, aún no logra encontrar un empleo estable. Ni siquiera un empleo inestable.

Nacionalidad: “Si tengo la nacionalidad, yo salvo a mi familia. Pediría un visado para ir a Irlanda, allí saldría a la mar”.

Oficio: “yo soy marinero, ese es mi oficio”. Kofi, hijo de pescador, ha faenado por los siete mares: desde Canadá hasta el mar de China Oriental, persiguiendo los besugos, las caballas, los jureles… Apenas sabe escribir, pero las redes (no las virtuales, sino las de nailon) las cose mejor que nadie. Pesca gambas, medusas y salmonetes.

Okupa: cuando las autoridades le sacaron de la avenida de los Rasos de Peguera, 85, bajo segunda, y antes de meterse en el bajo primera de la misma finca, Kofi le dio una patada a la puerta de un piso de Pedraforca, 12-14, que estaba vacío (antes había vivido en Rasos de Peguera, 7-9, pagando de alquiler 650 euros por mes, pero ya no lo podía costear). Los amigos le aconsejaron: “Tú estás loco, ¿qué vas a hacer? Vagar con tus cinco niños por ahí. Métete en un piso vacío”. El dueño le denunció. El 27 de octubre del 2014 comparece en el juzgado de instrucción número 28 de Barcelona.

Parar desahucios: Kofi acude a las concentraciones para evitar que los desahucios se lleven a cabo: “Entre todos, hemos parado muchísimos desahucios”.

Trabajo: la expresión que utiliza Kofi para referirse a que es un buen trabajador, capaz, ordenado y que no desfallece, es la siguiente: “Yo sabe vida bien”.

 

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