Arxiu de la categoria: Cultura

Adiós, Ana María

VIERNES LIBROS ANA MARIA MOIX   FOTO COLITA
Ana María Moix, fotografiada por Colita en los 60

Ana Maria Moix, hermana de Terenci, la Nena para sus amigos, ha muerto este viernes, tras una larga lucha contra el cáncer. La editora y poeta desarrolló toda su carrera literaria en castellano, vinculada al movimiento de intelectuales de izquierdas en la Barcelona de los años 60 y 70. En su círculo aparecieron siempre Carlos Barral y Esther Tusquets, Pere Gimferrer, Félix de Azúa y Ana María Matute. Su gran pasión fue la poesía, aunque también cultivó la novela. Su obra como escritora suma una quincena de obras en total, que le permitieron obtener el premio Ciutat de Barcelona los años 1985 y 1995 y Creu de Sant Jordi. Entre sus obras destacan los poemarios Baladas del dulce Jim, Call me stone y No time for flowers; las novelas Julia y Walter ¿por qué te fuiste?; Ese chico pelirrojo a quien veo cada día; el libro infantil La maravillosa colina de las edades primitivasEn una segunda etapa literaria escribió su segundo libro de cuentos, Las virtudes peligrosas, que gana el Premio Ciudad de Barcelona 1985 y Vals negro.
De Manifiesto personal, uno de sus libros más intimistas, escribía aquí María Eugenia Ibáñez.

Aquí, una biografía comentada.

¿Qué se puede hacer con una joya de la arquitectura racionalista?

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Casa Gomis, en el Prat de Llobregat

M. Eugenia Ibáñez
Periodista

¿Qué hay que hacer en este país para evitar la lenta degradación de una joya arquitectónica? ¿Quizá dirigirse a consellerias o ayuntamientos exponiendo el valor del edificio en peligro? No, eso ya se ha intentado y no sirve: consejeros y alcaldes han dado la callada por respuesta. ¿Apelar a la sensibilidad de las autoridades académicas para que aporten medios económicos? La aportación ha quedado limitada a las buenas intenciones y estas, es cierto, alegran el espíritu, pero no generan dividendos. Entre esa especie de impotencia y la necesidad de no darse por vencidas se mueven las propietarias de una de las mejores representaciones de la arquitectura racionalista, La Casa Gomis, también conocida como la Casa de Vidre, o la Casa de la Ricarda, una obra de arte irrepetible, única, construida hace 50 años y cuyos elementos decorativos y estructurales se han conservado íntegros, sin modificación alguna, con el paso del tiempo como única mácula.

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Del poeta Pablo Picasso al pintor Rafael Alberti

pinturaPara los que hacemos La Lamentable es un motivo de satisfacción poder publicar en estas páginas el texto que con su habitual generosidad nos envía José Corredor-Matheos.
Premio d’Arts Plàstiques de la Generalitat de Catalunya. Premio Nacional de Traducción por su antología bilingüe Poesía catalana contemporánea. Premio Boscán de Poesía. Premio Nacional de Poesía por El don de la ignorancia. Premio Ciutat de Barcelona de literatura por Un pez que va por el jardín, Corredor-Matheos acaba de publicar en Tusquets  su último libro, Sin ruido, elogiado por la crítica. La Lamentable recoge y ofrece a sus lectores en la sección ‘Avançaments editorials‘ una degustación de algunos de sus poemas. 

Poesía y pintura
José Corredor-Matheos
Escritor

Horacio, en su Epistola ad Pisones, o Arts poetica, dejó dicho: “Pictura ut poesis” (“La poesía es como la pintura”). Poesía y pintura comparten semejanzas y las separan, obviamente, muchos rasgos. La poesía produce un arte mental –más mental de lo que Leonardo atribuía a la pintura-, que puede ser algo concreto, discreto, antes de que se materialice en un escrito, cuando el poeta percibe las primeras palabras, mientras que la pintura sólo llega a serlo cuando se materializa en un lienzo o cualquier otro soporte.

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Pasolini más allá de Roma y de ayer

-..-IICManager-Upload-IMG--Lima-pasoliniJosep Maria Cuenca
Escritor

Días atrás visité con una amiga la exposición Pasolini Roma que el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) abrió al público el pasado 22 de mayo y cerrará el próximo 15 de septiembre. Se trata de una iniciativa ambiciosa, informativa y conmovedora tras la cual están el propio CCCB, la Cinémathèque Française, el Palazzo delle Esposizioni de Roma y el berlinés Martin-Gropius-Bau. La cantidad y variedad ingentes de documentación que la exposición muestra parecerá a más de un visitante apabullante e incluso algo desorientadora, pero esta circunstancia no constituye en modo alguno una objeción suficiente para desaconsejar la visita. La simple lectura de unas cuantas cartas y poesías originales o la contemplación de algunas fotografías (por ejemplo, las de la madre de Pasolini con su hijo o sola) de las muchas que pueden verse bastarían para justificar llegarse hasta el CCCB.

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Adéu, Catalònia. I fins sempre!

La Llibreria Catalònia va obrir les seves portes el 1924 a la Plaça de Catalunya, 17, a Barcelona, on ara hi ha el Banco de España. El 1931 es va traslladar a la Ronda de Sant Pere, 3, on s’ha mantingut fins fa dues setmanes, en que va anunciar el seu tancament. En el seu local s’instal·larà un McDonald’s, fet que ràpidament ha estat interpretat com una metàfora dels temps. El poeta Jordi Valls, que hi treballava, en fa la crònica.

1 CataloniaJordi Valls
Poeta

Va ser l’anunci de feina  de diumenge a La Vanguardia que em va cridar l’atenció. Llibreria Catalònia buscava un auxiliar de dependent per cobrir una vacant. Es convocava la cita de selecció un dilluns a primera hora del matí, i jo vaig ser el segon d’una cua que donava la volta a la mansana pel passeig de Gràcia fins al carrer Casp. Vaig fer la millor oferta, no tenia experiència i no vaig posar preu “a priori” a la meva feina. Vaig entrar a treballar als pocs dies, a la secció de guies amb Miquel Laplana. Alternava feines pròpies de llibreter amb tasques de comandes que havia de fer per tot Barcelona, des d’anar a Correus per paqueteria, fins a portar llibres a particulars o comprar patates fregides per a alguna de les nombroses presentacions. Catalònia, en aquell moment encara compartia el nom de Casa del Llibre, era regida amb mà de ferro pel cap de llibreria J. A. Romeu i el seu segon Jordi March. Encara venia cada dia l’històric llibreter Jesús Piña terrorífic i inquisitorial però alhora home d’honradesa espartana. El Sr. Piña era un conservador catalanista que va rebre bastonades dels dos bàndols abans, durant i després de la guerra. Continua la lectura de Adéu, Catalònia. I fins sempre!