Catalunya independiente

Por José Martí Gómez

Hace dos años, más o menos, el abogado Mateo Seguí y yo invitamos a almorzar a un veterano de los gobiernos de Jordi Pujol. Una persona que ocupó el cargo de conseller en varias legislaturas y solemos definir como “gente con peso político”.

El almuerzo fue muy agradable. Nuestro invitado es hombre con sentido del humor, una cultura muy sólida y un escepticismo que en ocasiones bordea la línea fronteriza con el cinismo. Como la conversación era of the record se explayó con plena libertad explicando interioridades tanto de CiU como de la política en general, temas que no vienen al caso porque la confidencialidad, tanto Mateo como yo, la seguimos respetando.

Pero sí se puede explicar, sin identificar a nuestro compañero de mesa, una frase que dijo con su expresividad proverbial.

Se preguntó:

–¿Qué haría yo, si fuese presidente del Gobierno de España, si el Gobierno catalán me dijese que quería la independencia?

Su respuesta:

–Le diría al Gobierno de Catalunya que de independencia ni hablar. Y eso que les diría yo les diría cualquier catalán que presidiese el Gobierno de España.

¿El motivo de esa negativa?

–La buena saluda económica de España depende en gran medida de Catalunya. Y eso cualquier catalán que presidiese el Gobierno en Madrid lo tendría en cuenta.

Con los postres nuestro invitado todavía se explayó más.

12 pensaments a “Catalunya independiente”

  1. ¡Qué nivel dios mío, qué nivel!

    El grotesco espectáculo de teatro de guiñol que nos ofrece el Estado Español, en su propósito de humillar a los representantes del pueblo catalán, tiene una única lectura: atemorizar al personal.
    Para ello se valen de unos jueces, cargos públicos a los que han accedido por oposición, que son funcionarios de pata negra y que apenas recuerdan, si es que alguna vez las supieron interpretar, cuáles eran las ideas centrales del barón de Montesquieu sobre la separación de poderes. Tienen memoria pero no criterio.
    El Estado también cuenta, en este caso de forma directa, con los fiscales, que dependen del ministro de Justicia y siguen sus instrucciones al pie de la letra, un ministro que ha descrito el movimiento de solidaridad ciudadana con los acusados (señoras Ortega y Rigau, y señor Mas) como un “numerito”. Para el señor Albiol, el estrambótico representante oficial del PP en Catalunya, más que un “numerito” es una “romería”. Será que añora la del Rocío.
    Y como teloneros tenemos a los secretas de la “operación Pika”, que invaden, unos días antes del evento, las casas de varios ciudadanos en busca de “dinero en billetes y drogas”, armados con recortes de digitales madrileños, siguiendo las órdenes de un obsequioso fiscal muy respetuoso con la jerarquía, pero sin conocimiento previo del juez de instrucción correspondiente.
    Para acompañamiento coral tienen a los monaguillos del PSOE (a los que les importa un bledo la justicia democrática y sólo quieren asegurar sus estipendios). Y esto ocurre en esa gestora fruto de un “golpe de Estado” que maneja los hilos de un partido decadente, y en su delegación de ventas en Catalunya, que preside el sempiterno señor Iceta, siempre tan sonriente, melifluo y servil.
    Por último está la claque, el conjunto de los medios de información públicos y privados que se producen en Madrid (con algunas pequeñas excepciones no contaminadas del todo), que tienen la desvergüenza de adelantar la sentencia condenatoria y de dedicar toda una sarta de insultos a quienes estamos a favor de la independencia de nuestro país.
    ¡ Y cuando algunos dicen que todo esto no es representativo, sólo hay que señalar que, con la excepción de los abertzales de Euzkadi, nadie en la España imperial se ha manifestado a favor de los encausados. Porque aquí, señoras y señores, se está juzgando el concepto de “democracia” y no la independencia de Catalunya. ¿O es que no hay demócratas, en ese país que no es el nuestro?
    Vayamos ahora a la dimensión cuantitativa de este esperpento. ¿Cuánto está costando todo esto? ¿Quién paga los salarios de todos estos funcionarios, sus viajes, sus pesquisas, sus informes, sus fuentes, etc. etc.? Total, ¿para qué? La sentencia está servida.
    Sus ancestros eran más eficientes. No tenían tiempo para tanta parafernalia. El “apunten, disparen, ya” era casi de coste cero. Pero ahora no se puede hacer. Es imposible fusilar (aunque sea virtualmente y por mucho que se desee) a dos millones de personas. Hay limitaciones técnicas y logísticas. Tampoco se los puede encarcelar. No caben.
    En el lenguaje empresarial, a esto se le llama una “estrategia quebrada”.

  2. Benvolgut Martí Gómez, jo també trobo fluixa la relació que vostè fa d’aquell esmorzar. A mi no me n’estranya gens la formulació de l’exconseller. Política vella.
    Sap quin és el problema de tot plegat, per mi? Se’n diu democràcia. Però a l’anglosaxona, esclar.
    Espanya, avui, no respon en absolut als mínims d’un estat democràtic sa. D’un que respectés les línies argumentals pactades entre (quasi) tothom a la CE del 78. Ha trencat tots els ponts amb Catalunya. I ha posat al descobert una cosa que ja sabíem però que (almenys jo) no sabíem que fos tan i tan profunda: l’estat espanyol actual és neofranquista. És molt greu, però és així.
    És ben evident que això agrada, si més no, a una bona quantitat d’espanyols, potser propers al 50 % i tot. Però ens exclou del tot als catalans. A tots, que ningú es confongui. No és possible ser català a Espanya. Altra cosa fóra ser espanyol a Catalunya, això sempre ha estat i seguirà sent posible. No ens molesta pas. Però no catalans.
    Per això estem prenent les decisions que prenem.

  3. Señor Facundo, solo una aclaración. A los vascos no les dio el concierto económico Aznar. Lo tenían ya anteriormente, producto del reconocimiento constitucional pactado por Suárez y Garaikoetxea en 1978.

  4. Sí, señor Santamaç, lo ha descrito muy bien, pero ¿qué importa que unos tengan la razón y el derecho a la autodeterminación si los otros tienen los tanques y los usan? Esta es, seguramente, la gran tragedia de la Guerra civil española, y así estamos, ochenta años después.
    Sobre si lo deseo, pues la verdad es que un poco sí. No porque sea sádico sino porque en el plano teórico ocurriría lo que usted tan bien describe y, en el práctico, se pondría a prueba a Cataluña, España y Europa. De paso también terminaríamos con el teatro y la verborrea infinita e insoportable en que se ha convertido la política española.

  5. A l’atenció de Facundo:

    Si l’Estat espanyol utilitzes la força tal com vostè diu, o ignoro si desitja, l’únic cert és que s’escenificaria, amb una gran cruesa, que l’autogovern de Catalunya és una simple concessió de l’Estat i no un dret inalienable dels catalans. Catalunya passaria a ser l’únic territori sense autonomia i dependria de Madrid, bé directament o per via interposada a través d’un virrei. Aquest extrem certificaria la mort de l’estat autonòmic, que va ser dissenyat precisament per encabir les aspiracions catalanes. I, en última instància, seria la mateixa Espanya del 78 la que hauria fracassat. En una estranya carambola de la història, el moment en què Puigdemont entregués les claus de la Generalitat, Catalunya passaria a ser a ulls de tothom una colònia. I, per tant, a tenir dret a l’autodeterminació.

  6. ¿Se refiere a que un presidente catalán hubiera sido más sensible hacia Cataluña, de igual modo al que ahora lo es Rajoy con Galicia (véase la inversión en el AVE gallego), y por lo tanto quizá no se hubiera generado el malestar catalán y el independentismo hubiera continuado siendo algo minoritario? Quizá, pero usted mismo dice que es imposible que un presidente de España sea catalán. El anticatalanismo forma parte de la política española. A los vascos Aznar les dio el concierto y nadie se alborotó, con Cataluña no se sientan ni a negociar. Rivera es una trágica metáfora de esto, sucumbirá a su propio anticatalanismo. No puede evitarlo el pobre, él también es catalán.
    Con perdón, pero volveré a mi mal rollo. A mí esta polémica no me parece tan fantástica. El tema ahora no es si lo permitirán o no, porque ya estamos en la fase que nadie va a pedir permiso. La época de Mas está pasada, lo de mañana solo será teatro, al igual que lo fueron las detenciones del otro día. El tema ahora es si los de Madrid están dispuestos a sacar los tanques/Guardia Civil, y qué pasará (en Cataluña, España, Europa,…) cuando lo hagan.

  7. Fantástica polémica, reavivada cuando faltan horas para que el president Mas, la vicepresidenta Ortega y la consejera Rigau se sienten en el banquillo de los acusados.

    Voy al tema. El capitoste convergente caso de ser el presidente español se negaría a la independencia por la misma razón que Rajoy, es obvio. Sin Catalunya, España no será más España. Al menos económicamente.

    La pregunta es: ¿En el caso de que el convergente fuera presidente español (ya lo intentó Roca para demostrar que es algo imposible) habría sido tan memo políticamente como lo han sido Aznar, Zapatero y Rajoy y habría dejado pudrirse la situación hasta llegar a la situación sin salida en la que nos encontramos hoy?

    Estoy convencido de que la respuesta sería NO.

  8. La seva anècdota, Sr. Martí Gómez, és típica i tòpica d’abans de l’explosió atòmica del 28 de juny de 2010. Des d’aleshores ha canviat per SEMPRE MÉS. Tant per part de la majoria de convergents, com de molta altra gent. No en tingui cap dubte, amb perdó.

  9. Vale, quizá sí no es tan obvio, sr. Martí Gómez, pero es que tengo unos días un poco cínicos últimamente (más bien son años). La CiU de la época que habla usted (y ya veremos si también la de ahora -o lo que queda de ella-) es la de la puta-i-ramoneta, gente cuya única ideología es la pasta (la de sus bolsillos), como el 90% de los políticos actuales.
    En relación al comentario del sr. Soriano, a Europa lo único que le queda es la disolución. Fíjese que desde lo del Brexit ya nadie más ha amenazado a los independentistas con la expulsión, porque parece más un premio que un castigo. Europa es patética, da lástima. Merkel y sus bancos han difundido la doctrina del sálvese quien pueda, que era, al fin y al cabo, la idea opuesta por la que se creó, y esto no hay dios que lo arregle.
    Saludos cordiales

  10. Es evidente que ni España ni Europa van a dar la independencia a Cataluña. ¿Es que Europa va a querer que se le creen de la nada un montón de nuevos estados: Bretaña, Escocia, Córcega, El Veneto, Baviera, etc.?

  11. También con perdón, pero no creo que sea muy obvio que un ex conseller diga que si fuese presidente del gobierno de España no daría la independencia a Cataluña.

  12. Con perdón, pero a ver si se explaya también un poco más usted. sr. Martí Gómez, porque de momento lo expuesto es bastante obvio.
    Además, con lo dicho uno podría pensar que la salud económica de España es la hostia, con perdón.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *