Catalunya-España: el desencuentro

José Martí Gómez

En los inicios de la democracia cuando llegaba a Madrid y cogía un taxi la conversación siempre se iniciaba de la misma manera:
Taxista:
-¿Catalán?
Yo:
-Sí.
Taxista:
-¡Que suerte tienen ustedes teniendo un presidente como Puchol.
Pasaron los años. Desde Catalunya, CiU apoyó primero al gobierno del PSOE y después al del PP.
El diálogo con el taxista varió.
Taxista:
-¿Catalán?
Yo:
-Sí.
Taxista:
-¿Cómo aguantan a ese enano de Puchol como presidente?

¿Que ha pasado en esos años? ¿Por qué la Barcelona del franquismo la miraba gran parte de la España culta como un islote europeo y ahora la mira con desdén? ¿Por qué  para gran parte de la Catalunya culta habían muchas razones para admirar a España y ahora se la detesta? ¿O quizá era todo un espejismo?

Josep Maria Castellet  me decía hace años que cada vez llevaba con más cansancio y menos entusiasmo a las reuniones que intelectuales catalanes y castellanos han venido celebrando en diversos lugares, desde 1953, para tratar de encontrar el encaje de Catalunya en una España plurinacional. Castellet razonaba el motivo de su cansancio:

-En el último medio siglo he estado repitiendo cosas que han tenido una utilidad que pongo en duda. El encaje de Catalunya en España solo se podrá conseguir cuando la gente esté convencida de que el Estado español es plurinacional y se tienda a un federalismo donde el trato sea de tú a tú. Los intelectuales castellanos con los que hace veinte, treinta, cuarenta años conversábamos sobre el tema tenían buena voluntad pero muy pocos de ellos conocían realmente el problema de la cultura y la identidad catalana. En una reunión en Toledo, paseando por el Cigarral  Enrique Tierno Galván me decía:

-¿Así que usted cree que en el momento que haya democracia mi partido tendrá que plantearse dar en Catalunya mítines en catalán?

Le respondí que si no lo hacía iba a sacar pocos votos y el Viejo Profesor musitó:

-Es curioso…

En el actual estado de desencuentro, radicalizado el sentimiento independentista catalán como comprensible reacción a la radicalización del nacionalismo español respecto a Catalunya cabe preguntarse si todavía es posible un encaje de Catalunya en España. La respuesta a la pregunta me la dio el historiador Josep Fontana:

– Es un problema difícil de resolver porque cuando se plantea la cuestión se habla de cosas diferentes. Es un problema que requiere de un esfuerzo mutuo de comprensión que no se hace. Hay fórmulas de convivencia sin renunciar a lo que se piensa. Es un hecho que para Catalunya es difícil convivir en una situación que no le resulta fácil y menos en un momento de crisis, pero está claro que al margen de que podamos plantearnos si la independencia es deseable, si es conveniente o si es posible, hoy el independentismo lo tiene difícil. Eso Europa no lo ve. La destrucción de Yugoslavia por intereses alemanes y la independencia de Kosovo por intereses de Estados Unidos son experiencias de un pasado reciente que nadie tiene interés en plantear hoy en otros países.

 

3 pensaments a “Catalunya-España: el desencuentro”

  1. Las reuniones de intelectuales y demás, están muy bien como tertulia pero no mueven nada.

    Seguimos en una dictadora gestionada por los poderes ocultos (bancos, cajas, estado y capitalistas especuladores).

    Espagna es el laboratorio de pruebas de Europa, como siempre.

    No les interesa una Catalunya independiente, rompería su laboratorio.

    Ojala se consiguiera la independencia pero los mismos que ondean esa bandera independentista son los más interesados económicamente.

    Una triste realidad y me considero independentista, el problema es que no encuentro a nadie que defienda, sinceramente, la independencia.

    Es una utopía.

    Hace años, sentado en una mesa con unos amigos en Jaén me preguntaron “que es lo que queréis con la independencia” a lo cual respondí “lo mismo que tú tienes con el estado espagnol”. Tienes una hipoteca al 1% de interés, tienes un ere, tienes una empresa que gestiona tu hijo y mañana tu hijo y dos trabajadores no van a trabajar porque son las 4 de la madrugada y estamos todos sentados en esta mesa, lo peor del caso es que tus prestaciones las paga Catalunya, Madrid y alguno más. Se hizo el silencio y cambiamos de tema.

    Hay que contribuir al estado español pero no podemos ser esclavos y apaleados.

    La ciudadanía catalana está cansada (menos la minoría de Camacho y su sequito).

    Increible la manipulación de la información por parte de los medios televisivos.

    Los que no cabían en el pp los metieron en el Psoe y cada día nacen más borregos que no tienen inteligencia ni escrúpulos para votar lo mismo de lo mismo. Parece mentira que estemos en siglo XXI.

    Creo que por eso tenemos una tasa tan pobre de nivel intelectual, no les interesa que la juventud aprenda y se desarrolle por si misma eso provocaría el caos y el fin del liderazgo político.

    Ruego a dios, si existe, que algún día nuestros hijos vean la independencia y se sientan ciudadanos del mundo no del esclavismo económico y social de esta Espagna incombustible.

  2. Que tremoli l’enemic
    en veient la nostra ensenya:
    com fem caure espigues d’or,
    quan convé seguem cadenes!

  3. La verdad, a mí me gustaría que en Cataluña se plantease de una vez por todas la independencia, pero en serio, para ver qué harían muchos (o algunos, no sé), que ahora la apoyan, porque no se creen que pueda llegar.
    Y me gustaría que se consiguiese esa independencia, para ver qué harían muchos patriotas españoles, en Cataluña y sobre todo, fuera de ella, ante el hecho consumado de la desmembración del estado español. A lo mejor nos llevábamos una sorpresa con algunos, empezando por el Ejército.

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