Boadella vuelve a hablar de tanques

Antología de sandeces políticas (2)

Ángel Sánchez de la Fuente
Periodista

Esta segunda entrega de despropósitos y sandeces de la clase influyente española tiene acento catalán, como no podía ser de otra manera por poco que se siga la actualidad política. La encabezamos con el impulsor de la compañía teatral Els Joglars, Albert Boadella, un intelectual que ha ido sustituyendo cada vez más la cabeza por las vísceras, hasta crear una caricatura de su propio personaje.

Al catalán Boadella le va la marcha. La marcha militar, por lo que se ve. Días atrás, aprovechó la presentación de un libro suyo en Madrid (su ciudad predilecta desde que le ríen las gracias anticalatalanas con las que se prodiga) para hablar de tanques salvapatrias, aunque esta vez en un presunto tono de broma y de risitas (la original presentación la acometió vestido de torero y sirviendo cerveza en un bar). Cuando un asistente le preguntó si había que intervenir militarmente en Cataluña, Boadella bromeó: “A ellos [los catalanes] les gustaría mucho; no hay que darles este placer.” Y agregó con cachondo regodeo: “Solamente un tanque asomando por Lleida les provocaría un orgasmo general.”

El director de los Teatros del Canal de Madrid, Albert Boadella (i), y el coordinador de la Plataforma por la Promoción y Difusión de la Fiesta, Luis Corrales, durante la charla titulada “Toros, política y otras hierbas en Cataluña”, en el marco de las XIV Jornadas Taurinas de Arévalo (Ávila). EFE

El problema no es únicamente si es de recibo hacer supuestas bromitas con temas tan graves. Lo verdaderamente preocupante es que Boadella no es la primera vez que saca a relucir los tanques. Y no en plan de chanza barata. En junio de 2005 (hace ya siete años), en una entrevista sesuda y seria en el diario Abc, al abordarse la cuestión de la unidad de España, Boadella dijo sin asomo de humor: “Cuando un Estado no tiene disposición ni fuerza moral para, en el momento en el que hay un acto de desobediencia constitucional, poner los tanques en el territorio que comete este acto de desobediencia, la situación se puede volver muy complicada.” El periodista, quizá perplejo, quiso profundizar y le inquirió sobre si en alguna ocasión debieron salir los tanques. “No sé –respondió el joglar–, pero sería importante que quienes plantean estos desafíos fueran conscientes de que los otros pueden sacar los tanques.”

Meses después, en marzo de 2006, el inefable cómico dictó (en Madrid, por supuesto) una lección magistral a 200 altos directivos de Coca-Cola. Telefónica, JP Morgan, etcétera, en un denominado curso de técnicas teatrales para ejecutivos. Boadella sentenció: “Hay que hablar con seguridad, incluso si se dice la mayor de las sandeces. Que sea una sandez segura.” Memorable. Y elocuente.

Esperanza y Boadella

La España eterna de doña Espe
“España es una gran nación, con 3.000 años de historia. Cataluña no fue nunca independiente. Eso lo tienen que saber los niños.” (Afirmación de Esperanza Aguirre, expresidenta autonómica de Madrid y actual funcionaria del Estado del Bienestar). Como es sabido, la frase ha levantado mucha polvareda, porque revela que doña Espe no tiene tiempo de ver en TVE la serie sobre Isabel la Católica, ilustre dama que reinó en Castilla hace bastante menos de 3.000 años cuando aún no se había inventado España. Como la señora Aguirre tiene fama de ser algo despistada en materia intelectual, seguro que se ha asesorado antes de sentar cátedra. Y tal vez le han dejado el libro España. Tres milenios de historia, del eximio historiador Antonio Domínguez Ortiz. Y, claro, quizá no haya tenido tiempo de leer más que el título. En cualquier caso, sería deseable que los niños españoles aprendieran que, hace 3.000 años, la península que hoy comparten España y Portugal estaba habitada por los celtas, los íberos y los tartessos, que ni eran españoles ni jugadores del Celta de Vigo o del Real Betis Balompié.

Doña Espe y la extranjera Cataluña
“Mala noticia para la Comunidad de Madrid el que la sede de una empresa eléctrica, que es una de las grandes multinacionales españolas, se traslade fuera del territorio nacional.” (Disparate de Esperanza Aguirre que data de septiembre de 2005, cuando la catalana Gas Natural pretendía adquirir Endesa, hoy en manos italianas).

Menos mal que los niños españoles de 2005 y de ahora no suelen leer los periódicos, porque de lo contrario se habrían enterado de que si una empresa tiene su sede en tierras catalanas es extranjera. Por supuesto que la entonces presidenta madrileña aclaró que lo de “fuera del territorio nacional” había sido un lapsus, pero ya sabemos cómo interpretaba Sigmund Freud esos resbalones mentales.

Lo mataron los catalanes, deduce el intelectual Armas Marcelo

Bodrio Armas Marcelo
Juancho Armas Marcelo es un escritor canario que en las últimas semanas ha conseguido que se hablara de él al publicar un artículo en El Mundo de Pedro Jota en el que, tras sentar la premisa de que Poncio Pilatos se llevó su guardia pretoriana (de catalanes) desde Tarragona (imperial Tarraco) a Palestina, en donde condenó a muerte a Jesús de Nazaret, afirmaba: “Saquen [ustedes] conclusiones de quién o quiénes mató o mataron a Cristo. Y quién dio la lanzada final al costado del Maestro. Al final se jugaron la túnica de Jesús a los dados […] La pela es la pela, aunque sea del Hijo de Dios.”

Si antiguamente proliferaban los chistes sobre la tacañería y codicia de los catalanes, ahora ya el humor hecho escarnio va más lejos: fueron los catalanes los que asesinaron a Jesucristo. ¿Cómo no va a estar justificado que los tanques asomen por Lleida?

Demetrio reza

Obispos preconciliares a la española
Ahora que se han cumplido 50 años de la apertura del Concilio Vaticano II (1962-1965) y se ha rememorado el paupérimo papel de los obispos españoles de la época, veamos un ejemplo del no menos triste papel que están desempeñando algunos miembros de nuestro episcopado. Si en la España de Franco, lo que más le preocupaba a la jerarquía eclesiástica era condenar el comunismo, en la actualidad las condenas van en otra dirección. El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández González, nacido en 1950 en El Puente del Arzobispo (Toledo), no ha tenido el menor escrúpulo en comparar el aborto con el horrendo crimen de los niños Ruth y José a manos de su padre. En una misa celebrada en memoria de las víctimas, dijo: “Ningún crimen como que una madre se ve en la situación de matar al niño que ha concebido. Que Ruth y José nos lo hagan entender a todos […] ¿No podrán procurarnos estos niños que se reduzca el número de abortos que diariamente se producen en nuestro entorno?

Este mismo prelado fue el que hace casi dos años alertó en una homilía acerca de un supuesto plan de la Unesco para que se incremente la población homosexual. Citó un comentario que le había hecho un cardenal en estos términos: “La Unesco tiene programado para los próximos 20 años hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual.” Y mencionó la implantación de “la ideología de género que ya está presente en nuestras escuelas.” Por si no se entendía bien del todo, monseñor Demetrio Fernández precisó que esa ideología de género consideraba que “uno no nace varón o mujer, sino que lo elige según su capricho, y podrá cambiar de sexo cuando quiera, según su antojo.”
Con obispos así, el descrédito de la Iglesia española está tan asegurado como el ridículo.

Un pensament a “Boadella vuelve a hablar de tanques”

  1. Don Boadella siempre ha sido muy dado a las chanzas ingeniosas. Que los tanques dan mucho gustirrinín a los catalanes es cosa sabida; por Barcelona aún nos andamos carcajeando de los bombardeos de 1938, cuando los Savoia Marchetti italianos al servicio de la alegría generalizada por el Generalísimo soltaban sus bombas sobre la población civil. Lástima que en 1945 algunos malasombras decidieron en Nüremberg ahorcar a los bromistas que practicaban esas divertidas jugarretas; es que no tenían ningún sentido del humor, hombre.

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