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De la hostia volante al trineo ruso

El concepto de ‘hostia volante’ lo aprendí en Madrid, en esos entes públicos en que todo depende del humor de un subsecretario –y si se trata de un ministro, ni te cuento–. De repente, en el ambiente se detecta una vibración especial y alguien avisa: “¡Hostia volante!” Entonces todos se esconden o, al menos, encogen el cuello, se ponen de perfil, se hacen los despistados, silban para su cogote y rezan para que la hostia pase de largo y le atice en la cresta a otro. La sensación general es que el que te toque depende básicamente del azar. Pero no siempre ha sido así…

En los años cuarenta aprendimos los críos en el colegio (y los demás en la calle) que si alguien venía por ti y te pillaba en falta, se te había caído el pelo. Alegar el argumento ese de que la justicia debe ser igual para todos, y que todos estaban en la misma falta sólo agravaba las cosas: “Estamos hablando de ti. Y ahora ración doble, por hablar”. En su origen era una mera cuestión de exhibición chulesca del verdugo, pero pronto se desarrolló una justificación refinada para este comportamiento canallesco: “Y así, los demás, aprenden…”, y recibió el nombre de ‘castigo ejemplar’.

Ya en los años sesenta observamos que el procedimiento se había perfeccionado barnizándolo con la proverbial desvergüenza de los regímenes totalitarios: Se hacen unas leyes metafísicas, que no se cumplen en general, o incluso que no se cumplen jamás. De ello se deduce que todos los ciudadanos están con el culo al aire. En el momento que conviene podemos ir a por cualquiera, o sea, a por el que nosotros queramos, y lo freímos vivo con la ley de nuestra parte. Y así vimos a compañeros y amigos apaleados, expulsados de la Universidad o simplemente arrojados por una ventana. Del castigo ejemplar se había llegado a un concepto más elaborado: ‘Cabeza de turco’.

A todos estos conceptos hubo que añadir otro proveniente de nuestras lecturas juveniles: El trineo ruso. Corriendo por la estepa, a miles de verstas (sea lo que sea una versta) de cualquier signo de civilización, un trineo cargado de pasajeros es perseguido por una manada de lobos hambrientos. Cuando están a punto de ser alcanzados, los viajeros arrojan al menos apreciado por la borda: el trineo irá más ligero, los lobos se entretendrán devorándolo y el personal superviviente respirará un rato. Y, luego, el siguiente.

En estos tiempos de infinidad de leyes incumplidas y de infinidad de injusticias que claman al cielo, de poderosos sin vergüenza y de siervos sin dignidad, de castas podridas y jóvenes lobos hambrientos, hemos conseguido amalgamar todos esos mecanismos sonrojantes e indecentes en operaciones nuevas en las que, elegido el caso ejemplar, señalado el cabeza de turco, elegido al que va a ser arrojado a los lobos, las diferentes manadas carnívoras se disputan el pellejo: ¿Qué fiscal podrá morderle el cuello? ¿Qué juez se dará el gusto de comerle el hígado? ¿Qué policía saldrá en la tele dándole esa tierna colleja que marca como un beso de Judas? ¿Qué guripa, qué carcelero, qué sayón se va a quedar con la túnica? ¡Oigan! No se ofendas… que Dimas y el otro ladrón también llevaban túnicas…

Rato: Date por masticado, devorado y digerido. Te queda el consuelo de pensar que no has sido el primero; y diviértete en adivinar, cuando se hayan calmado los ánimos y vuelva a sentirse el vibrar de la hostia volante y el chasquear de las mandíbulas de los lobos de las diferentes manadas, quién va a ser el siguiente.

Rato, Rajoy y Aznar

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Los agentes del servicio de Vigilancia Aduanera detuvieron ayer (16 de abril) a Rodrigo Rato durante el registro de su vivienda en Madrid

José Martí Gómez
Periodista

A finales de mayo del 2008 Rato y Rajoy coincidieron en las jornadas del Cercle d´Economia y se saludaron sin dirigirse la palabra. Las malas relaciones entre ambos vienen de lejos. Tras dar su conferencia, mala de solemnidad (también fue mala la de Rajoy) Rato se largó con las manos en los bolsillos sin quedarse a escuchar la conferencia del presidente y ex colega de gabinete con Aznar. Años antes, cenando en Madrid con Rajoy y tres personas más una noche de verano le insinuamos que el ministro Rato tenía una amante, a lo que Rajoy respondió que no era posible porque no tenía tiempo, todo lo dedicaba a tirar adelante la economía española. Su jefa de prensa comentó: “Mariano: para eso siempre se tiene tiempo”.

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De la Rosa

Hace tiempo definí a Javier de la Rosa como un hombre monocorde en su conversación que aburre a quienes no estén interesado en los negocios. Lector compulsivo de historias de intrigas político-financieras se suele desdecir hoy de lo que dijo ayer porque una característica de los mitómanos es el delirio. Es soberbio y paternalista; enérgico e inseguro. Durante años supo jugar con la vanidad, la codicia y la ambición de mucha gente. Franquista sociológico llevó mal el fraude que cometió su padre en el Consorcio de la Zona Franca. Ahora sale a relucir su conversación con el pequeño Nicolás. Dos mitómanos mano a mano. Dios los crea y ellos se juntan.

El primo de Zumosol

Se ha constituido el Parlamento Andaluz, en su décima legislatura. El PSOE, con su mayoría relativa y sin necesidad de acuerdos en este momento, se ha quedado con tres sillas de la mesa, una de ellas la de la presidencia, que ha correspondido a un condenado de la Audiencia Nacional por infracción muy grave que puso en peligro la solvencia o la viabilidad de Cajasur cuando era consejero. Como el castigo consistió en dejarle sin merienda los suyos consideran que es persona idónea para presidir el Parlamento de los EREs. ¿Qué eres? Un gilipollas, por extrañarme.

Como no hubo pasteleo previo, los votos y el reglamento fueron repartiendo sillas: Una para Podemos, otra para ‘Siudatans’, pese a ser catalanes, y otra para IU, aunque nadie sepa ya qué son.

¿Y el PP? Como no consiguió ligarse a nadie (es lo que pasa cuando con tu chulería te haces odioso para todo el mundo) le tocó también una sola silla.

¡Huy cómo se han puesto! ¡Huy lo que han dicho! Qué bronca, Señor, qué bronca… De las que le gustan a Arriola, que dice que cuanta más crispación más prietas las filas de los recios y marciales, que van en escuadras a partirle el alma a los rojos, masones y separatistas.

Cuando han considerado que, con la que han armado, ya era suficiente para salir en las televisiones, han anunciado que llamarán a su primo de Zumosol:

– ¡Nos están robando los votos! ¡Recurriremos al Tribunal Constitucional!

Claro… para eso controlan todo. Y si el Constitucional no se da prisa, recurrirán a Hacienda, para que empapele a los malos; o al Ministro del Interior, para que les llame yihadistas; o al del Exterior, para que les llame nacionalistas; o a la Policía, para filtre documentos inculpatorios fabricados a medida, o a cualquier otra instancia de las que usan para mangonear el país. El PP tiene ya toda una parentela Zumosol para arrear en la cresta a todo lo que se mueve.

Y si la cosa se pone chunga, que le pregunten a su lideresa cómo se monta un tamayazo y asunto concluido. ¡Será por dinero!

La República de abril

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Proclamación de la II República Española, 14 de abril de 1931. Fotografía de Alfonso Sánchez Portelo

Marc Carrillo
Catedrático de Derecho Constitucional de la UPF y consejero de Garanties Estatutàries

En aquel abril de 1931 las elecciones municipales que la última expresión del personal político de la dictablanda que fue el almirante Juan Bautista Aznar se vió obligado a convocar, dieron el triunfo a las candidaturas republicanas en las ciudades más importantes de todas España. El 14 de abril nacía la II República como una esperanza de recuperar la libertad y modernizar un país atrasado y aislado del resto del mundo. La España negra de Franco derrocó el régimen democrático en la forma habitual que había empleado en el pasado, con un golpe militar al que sucedió la guerra civil de tres años y los cuarenta de la dictadura. Hace ahora ochenta y cuatro años de aquél abril tricolor. Rememorar esa fecha nunca será gratuito. Entre otras razones porque algunas de los problemas históricos a los que se trató de enfrentarse el joven régimen republicano siguen sin estar resueltos.

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