Adiós a Albert Manent

width=Escritor, historiador, crítico literario y activista cultural, Albert Manent  murió ayer 14 de abril, a los 83 años de edad. Hijo del poeta Marià Manent, destacó en el campo de la narrativa, el ensayo y la historia, y ha sido un referente del nacionalismo catalán.
En su recuerdo recuperamos el texto publicado en 2013 en la sección Ellas y Ellos, de José Martí Gómez.

Albert Manent

Este hombre con prematuro mechón blanco y porte de abad mitrado, de activista del XIX o de comisario político, tiene un pasado de subversivo vocacional en campañas contra el franquismo. Socialmente de izquierdas por ideas y por austero estilo de vida, conservador en lo político, Albert Manent es hombre dado a tipos de trabajos que no dan un duro. Llevado de esa pasión ha censado en sus horas libres a todos los sacerdotes de Catalunya, trabajaba desde hace tiempo en los pseudónimos de escritores y periodistas, ha estado varios años tras la pista de leyendas y refranes sobre los lobos y de los nombres que reciben los vientos, nubes o nieblas en las comarcas de Catalunya. A su padre, el poeta Marià Manent, le dio por estudiar a fondo el canto de todos los pájaros, llegando a dominar la frecuencia con la que emitían sus gorjeos a diferentes horas del día. A su hijo, poeta y biógrafo, se le rindió un homenaje en Òmnium Cultural, institución en la que durante treinta años Manent presidió la benemérita sección de onomástica que dedica sus esfuerzos a salvar las palabras. El actual presidente de la sección, el ingeniero Josep Maria Albaiges, espécimen humana digna como Manent de ser declarada fauna protegida ante el peligro de extinción, recuperó unas palabras de Josep Pla sintetizando la figura del octogenario homenajeado que ha dedicado media vida a rastrear nombres, palabras, historias y leyendas del país: “Es el hombre que en Catalunya ha bajado y subido más escaleras”.