A vueltas con el torero

Teorema de Padilla: la propensión de un país al disparate es inversamente proporcional a la calidad de su opinión publicada.

El torero Juan José Padilla. Foto de Daniel Ochoa de Olza
El torero Juan José Padilla. Foto de Daniel Ochoa de Olza

Aquí hay tema
Marta Solé
Periodista

Les supongo a estas horas completamente al corriente de la polémica que ha suscitado que el ayuntamiento de Barcelona haya rechazado la foto del torero Juan José Padilla “el ciclón de Jerez” como imagen de las banderolas que publicitarán el certamen World Press Photo en la ciudad. Según fuentes del mismo ayuntamiento –que desechó la primera propuesta de la fundación Photographic Social Vision, vía CCCB- la decisión no ha estado motivada por razones políticas. La imagen que finalmente veremos por la calles es la de un joven parado, obra de la fotógrafa holandesa Ananda van der Plujim. La organización de la muestra en Barcelona, Photographical Social Vision, eligió en primer lugar la foto de Padilla como ejemplo de superación personal: “la imagen de un superviviente que se enfrenta de nuevo a la realidad por difícil que sea”, en palabras de su directora, Silvia Omedes.

La foto del año 2013, de Paul Hansen, ganadora del World Press Photo
La foto del año 2013, de Paul Hansen, ganadora del World Press Photo

No es la primera vez que esto ocurre: el ayuntamiento, que cede gratuitamente el espacio para la publicidad, ya había hecho descartes –entre otros (1)– en las exposiciones Quinquis de los 80 y Cultura Basura –ambas celebradas también en el CCCB-. No tengo constancia a esta hora de que surgiera ningún club de admiradores de Juan José Moreno Cuenca para denunciar al ayuntamiento censor en nombre de los chorizos autóctonos –mucho más representativos, junto a las putas, de la imagen local, que no los toreros, con permiso de ustedes–. Según fuentes del CCCB, el proceso con el ayuntamiento siguió los cauces habituales, y usará para todo el material la imagen del torero (hecha la excepción de las banderolas que se verán por las calles).

De este país salen insignes fotógrafos como Daniel Ochoa de Alza, autor del retrato del torero Juan José Padilla o Samuel Aranda, ganador de la edición anterior cuya foto sí fue escogida para publicitar la exposición. Como siempre.

La diferencia la ha marcado en 2013 la misma organización del World Press Photo al rechazar la ‘foto del año 2013’ para promocionar la exhibición. La imagen muestra la comitiva del entierro de dos niños en Gaza, es obra del fotoperiodista sueco Paul Hansen y se ha considerado demasiado dura para exhibirla en las calles. Aún no he escuchado a ningún paladín de la libertad quejándose de ello, ni acusando a World Press Photo de censores.

Como tampoco he escuchado a nadie, ni a la misma alcaldesa de Madrid –que sí calificó de “lamentable” la decisión de su homólogo en Barcelona tras descubrir una placa en honor al torero Juan Belmonte el pasado 16 de octubre–, cuestionar por qué en Madrid se promocionó el World Press Photo con la imagen de una carrera de bueyes en Sumatra obra del fotógrafo malasio Wei Seng Chen.

Esta polémica ha puesto de acuerdo a buena parte de los partidos del consistorio barcelonés: los socialistas califican de “provinciana” la decisión; ICV acusa a Trias de “llevar una trayectoria de censura brutal”; mientras que los populares lo califican de “inquisitorial”. Es más, hasta el presidente de la Comisión de Cultura del Congreso, Juan Albenda, ha tenido palabras para esta decisión: “una censura propia de la era franquista” –podría haber dicho dictadura franquista, ya puestos–. También se ha apuntado a la fiesta la alcaldesa de Jerez de la Frontera, María José García-Pelayo, que se ha mostrado interesada en adquirir la foto como imagen de la Feria del Caballo 2014.

Aprovecho para recordar que el Parlament de Catalunya aprobó en julio del 2010 una iniciativa legislativa popular que prohíbe las corridas de toros –aunque no los correbous–. La última corrida en Barcelona tuvo lugar el 25 de septiembre de 2011 en la Monumental. Torearon los diestros José Tomás y el catalán Serafín Marín.

Si tienen interés en las fotografías de Daniel Ochoa podrán verlas en el CCCB del 6 de noviembre al 8 de diciembre, como antes se pudieron ver en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Más adelante llegarán a Vitoria. También les recomiendo el artículo publicado el domingo 20 de octubre por El Periódico donde el fotógrafo cuenta cómo trabajó la serie de imágenes que le han hecho valedor del segundo premio en la categoría ‘Retratos’ de esta edición del World Press Photo.

La tontería es la auténtica fiesta nacional. Y aquí una servidora también se apunta, mientras se toma un relaxing glass of manzanilla disfrutando de un pasodoble y otras canciones de inspiración taurina. Pido una comisión en el Congreso para la inclusión de la majadería en el patrimonio nacional y la marca España.

>> Suspiros de España, interpretado por Voces para la Paz en el Auditorio Nacional de Madrid

>> Renato Carosone: Torero

 

(1) Llàtzer Moix recordaba ayer en una columna de opinión publicada en La Vanguardia estos otros casos de censura: En 2011 se prohibió una campaña a favor del juez Garzón en los autobuses de Barcelona. Este mes de julio se prohibió, en el mismo transporte público, publicidad de un libro titulado Artur Mas: on són els meus diners?, relativo a episodios nada edificantes de la sanidad pública catalana. En setiembre, se prohibió rodar secuencias de la serie Isabel en la plaza del Rei (y no era el primer rodaje abortado). También en setiembre se vetó en Ferrocarrils de la Generalitat y en los autobuses una campaña publicitaria del show circense-cabaretero The hole, montado en el Coliseum.

2 pensaments a “A vueltas con el torero”

  1. ¿Per què no varem protestar per la censura del World Press Photoa la fotografia guanyadora del 2013 de l´enterrament de dos nens morts a Gaza i ara els diaris van plens de la censura a una foto d´un home amb un vestit masclista, ridícul i passat de moda? A veure si ho entenem d´una vegada, com molt bé ens recordes el Parlament de Catalunya va aprovar el juliol de 2010 una iniciativa popular que va prohibir els toros, per tant no em sembla malament prohibir que s´empastifi la ciutat amb un cartell amb l´imatge d´un torturador d´animals.
    Pilar

  2. Tot molt propi de la mediocritat conservadora i moral de CiU. Un bon article.
    Per cert, impressionant la foto de Paul Hansen.

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