‘A quick brown fox jumps over the lazy dog’

aeiou

Alguien con fino olfato lingüístico puede sospechar que es la respuesta que recibía el que se aventuraba a afirmar con toda seriedad ‘my tailor is rich’. O, quizá, una adecuada réplica al quejumbroso lamento ‘j’ai perdue ma plume dans le jardin de ma tante’. Pero no. Aunque la estructura de la frase y el nivel intelectual de su contenido puede invitar a pensar en un primer curso de lengua extranjera, se trata de algo más práctico.

¿Recuerdan aquellas cavilaciones escolares para encontrar una palabra que contuviera todas las vocales? La respuesta era: ‘murciélago’. Pero el gambito seguía: No, todas las vocales seguidas y por orden. Imposible. Sí: Aeiountamiento. Lo cierto era que Ayuntamiento también tenía las cinco vocales; y las seis, si contábamos la y. Juegos de críos…

El veloz zorro marrón tiene un origen similar: En su día se usó para ejercicios de caligrafía, ya que contiene todas las letras usadas en inglés, y es una frase corta y fácil de recordar. Luego se empleó para revisar el estado de las letras de las máquinas de escribir y de los teclados de ordenador. Baden-Powell, el auténtico, lo propuso a sus boy scouts como práctica para aprender el leguaje de señales. Últimamente sirve para exhibir los diferentes tipos de fuentes que ofrecen los procesadores de textos. Muchos han intentado montar narraciones o mundos de fantasía a partir del viejo aunque veloz zorro marrón, pero todos los intentos han acabado en desastre…

A cuenta de todo esto, a nosotros nos suena más otro bicho más gastrónomo: El veloz murciélago hindú comía feliz cardillo y kiwi. Aunque no me imagino a un crío de ahora mordiéndose la lengua en la comisura de los labios y garabateando con un lápiz ‘el veloz murciélago hindú…’, en vez de ‘mi mamá me mima…’.

Temas de hoy: La imputación de la infanta, las chorizadas de UGT, los embustes de Gallardón, la autocompasión de Magdalena Álvarez, las altas finanzas de Willy Meyer, la madriguera familiar del Tribunal de Cuentas, Fernández Díaz amenazando a los catalanes con los yihadistas, los multimillonarios deportistas de élite que se lían a mordiscos, Oliu pidiendo una CEDA porque el PP se le queda corto… y Ana María Matute, que se nos muere.

¿Saben lo que les digo? Que alguien me explique: El veloz zorro marrón, después de saltar sobre el perezoso perro, ¿le mordió?, ¿se hicieron amigos?, ¿se fueron de perras? ¿Tuvo una indigestión el veloz murciélago hindú, que el cardillo crudo cuesta de digerir? ¿Era vegetariano porque no quería chupar la sangre a las vacas sagradas? ¿los kiwis que se jamaba el quiróptero eran nacionales o de importación?

O sea, hablemos en necio para darnos gusto, en defensa de nuestras más preciadas y necesarias vísceras.