“Acabo de superar una mastectomía preventiva”

Entrevista a  Luz María Gaona, una joven de 28 años a la que le acaban de extirpar los dos pechos.

Noelia Conrado
Periodista

Luz María Gaona tiene 28 años y lleva toda la vida restándole días a sus pechos. Su madre ha superado dos cánceres de mama y dos de sus tías han fallecido a causa de esta enfermedad. En 2015 le confirmaron que era portadora de una mutación en el gen BRCA1, lo que conllevaba un 88% más de probabilidades de padecer cáncer de mama que otra persona. Le acaban de extirpar los dos pechos para reducir el riesgo y le han puesto implantes. En eso consiste la mastectomía preventiva. Aunque asegura que ha pasado un auténtico infierno durante el postoperatorio, ahora vive más tranquila.

No se esconde, no le da vergüenza decir que se los han quitado y ahora lleva silicona. Acepta la entrevista para explicar que hay muchas mujeres en su situación y que toda mujer merece sentirse atractiva, con o sin senos, que siempre ha sido fan del escote y lo seguirá siendo. Luz María se burla de los que miran con desdén a las mujeres imperfectas. Afronta la vida con una mirada optimista, aun sabiendo que también le pueden extirpar los ovarios. Ya no tiene miedo.

¿Cómo te enteras que tienes el gen BRCA1?

Dos de mis tías murieron de cáncer, una de ovarios y otra de pecho, y mi madre ha superado dos de mama, en 2001 y en 2010. Siempre he sido muy consciente de que podía heredarlo y en 2015 se confirmó mi peor pesadilla. El Hospital de Sant Pau se puso en contacto con mi madre para realizarle un estudio genético y descubrir cuál era origen de la mutación del gen BRCA1, que ha resultado ser mi abuelo materno. Como había bastantes posibilidades de que yo también lo tuviera me preguntaron si quería realizarme un análisis de sangre para saber si era portadora. Después de una espera agonizante de tres meses los resultados dieron positivos.

¿Qué supone ser portadora de este gen?

En mi caso tenía un 88% más de probabilidades de tener cáncer. Además, ya tenía microcalcificaciones y podía ser un preludio de la enfermedad. Los médicos me dijeron que tenía la opción de realizarme revisiones trimestrales o bien someterme a cirugía plástica. Lo pensé durante un tiempo y decidí que pasaba de estar siempre sufriendo. En noviembre del año pasado decidí que me realizaría la mastectomía preventiva.

¿En España esta operación es gratuita?

Sí, muy poca gente sabía lo que era una mastectomía hasta que Angelina Jolie se sometió a ella en 2013 y piensan que es carísima. En Estados Unidos sí que cuesta un pastón pero en España la mastectomía preventiva, así como los estudios genéticos que determinan la predisposición a padecer cáncer de mama son servicios que cubre la Seguridad Social.

Decides operarte y qué pasa.

Yo quería realizarme una mastectomía en la cual te hacen una reconstrucción de las mamas con grasa de tu propio cuerpo, pero los médicos del Hospital de Sant Pau me dieron un no por respuesta. Tenía más riesgos. Me aconsejaron una mastectomía profiláctica doble bilateral que me realizaron el 20 de marzo. Vaya, que me han quitado los dos pechos y me han añadido implantes de silicona. Además, solo tengo un pezón mío. Si seguía con ellos tenía un 1% más de probabilidades de desarrollar el cáncer, si me los quitaba el riesgo era menor. Yo opté por dejármelos, pero al final solo tengo uno mío, ya que durante la operación, que duró más de 5 horas, el derecho se rompió cuando extraían las glándulas mamarias y tuvieron que injertarme un trozo de mi piel para reconstruirlo.

¿Cuáles son los pros y los contras de esta operación?

Se reducen bastante las posibilidades de tener cáncer. Lo peor es que he perdido la sensibilidad en el pecho y que no podré dar de mamar a mis hijos, si los tengo.

¿Eso te daba miedo?

Me sentía diferente, no entendía por qué me tenía que pasar esto a mí. Mi madre vive sin sus dos pechos y es feliz, es una auténtica heroína, la verdad, pero no sabía cómo me vería yo. Soy joven, coqueta, me gusta verme bien, y ponerme delante de un espejo me daba pavor, pensaba que iba a perder feminidad y que tendría dos trozos de cartón.

¿Y eso ha sucedido?

Todavía no me los veo bien del todo, pero yo creo que están de lujo y… ¡más redondos! Tengo tres cicatrices: una en el mismo pezón, otra que baja en forma de T y otra más por debajo, pero esta a penas se ve porque tengo bastante pecho, una 95, y queda escondida. Un pezón lo tengo todavía encostrado.

¿Qué es lo que más te ha fastidiado de todo este proceso?

El postoperatorio. Los primeros diez días fueron un horror. Un verdadero infierno. Las glándulas mamarias que me quitaron estaban esparcidas por los senos, las axilas y la clavícula, sentía dolor en todo el cuerpo. Llevaba un drenaje, dos tubos en cada axila para expulsar la grasa y la pus, y eso me impedía moverme, tenían que ayudarme para comer, en la ducha, para levantarme. Era totalmente dependiente.

Ya ha pasado un mes de la operación.

No puedo coger peso ni levantar los brazos pero estoy mejor. Sigo con las curas diarias y poniéndome a diestro y siniestro aceite de mosqueta para que cicatricen las heridas. Nadie que no lo sepa se daría cuenta, solo llevo vendas en el pezón y me pongo un sujetador deportivo, sin aros y sin relleno, para que no me aprieten.

¿Y qué pasa con las relaciones sexuales?

Me preocupa cero. Cuando un hombre me toque sé que no sentiré prácticamente nada, no tengo ni tacto ni sensibilidad, pero me da igual. Las críticas las envío a la mierda, no me importan. El resto de mujeres debería pensar igual, el cuerpo se puede y debe exhibir de muchas maneras.

¿Ahora vuelves a ver la vida de forma positiva?

Me siento valiente y feliz. Ya no vivo con la espada de Damocles en la cabeza pensando cuándo aparecerá un tumor. Si llego a tener hijos tendré que extirparme los ovarios, ya que también hay posibilidades de que se desarrolle un cáncer, pero hoy por hoy estoy más tranquila. He perdido mis pechos para vivir más y mejor.

Entrevista publicada en Vice

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *