Tres noticias de largo alcance

Ana Pastor revisa el AVE gallego

Joan J. Queralt

25-3-2012 (12:00)
Esta semana ha sido pródiga en tardes de gloria para los medios con noticias que, al menos, de momento, aseguran su vigencia.

* La primera noticia es que la Ministra de Fomento no se ha enterado de que Europa empieza a estar un poco harta de España y va a ser el PP quien, con su zascandileo, se les va a llevar todas en el mismo carrillo; como dios manda. En efecto, aun resuena el bofetón, galante, pero bofetón en toda regla, que el comisario de Transportes de la UE, Siim Kallas, le propinó a la Sra. Pastor: Europa negocia con Estados, no con gobiernos; por tanto, del corredor central, o lo que es lo mismo horadar los Pirineos 40 kms, rien de rien. Si el PP quiere seguir configurando su modelo de España, que se olvide del AVE con ayuda de Bruselas. Todo después de que el Ministro de Guindos fuera estrangulado, gráfica y metafóricamente, por el Jefe del Eurogrupo, Juncker.

Además, y eso es grave para quienes han desterrado de su lenguaje calificar sus propias iniciativas de ocurrencias, no se dan cuenta de que Europa nos mira con más que justificado recelo: se desmantela la sanidad, la educción y la cultura, pero se quiere hacer no uno sino tres ejes de alta velocidad, el atlántico, el central y el mediterráneo. ¿Con qué dinero? ¿Dónde queda la politica de austeridad? Portugal, más sensato, ha dicho nones al AVE Lisboa-Madrid y los de la capital se quedarán sin poder ir a Lusitania a comparar toallas o café (aunque como Portugal ya no tiene colonias, a lo mejor, no sale tan a cuenta).

Es tanta la irresponsabilidad político-económica del gobierno, empeñado en recentralizar España,  jibarizar el estado del bienestar y aniquilar a los sindicatos, siguiendo el modelo de la Dama de Hierro, que antepone, en la peor tradición hispánica la quimera a la realidad: más AVE y menos derechos.

Ese es el mejor camino para la tercera suspensión de pagos española de la era moderna. Monti, en Italia, lo acaba de anunciar en Cernobbio ante la Confederación General de Comercio italiana (Confcommercio): “España está dando motivos de gran preocupación a Europa”. O sea, menos AVE y más seriedad sin centrarse en exclusiva en los recortes y recuperando la productividad.

 

SSS y su marido

* Un segundo punto que nos brinda la semana es la anunciada abstención de SSS: cuando el Consejo de Ministros tenga que resolver algo de Telefónica -donde su marido, abogado del Estado como ella misma, va a prestar sus servicios-, se abstendrá. Vaya: a nadie se le había ocurrido. Sin embargo, eso va a ser un chollo para la Vicepresidenta, dado que va a tener desde ya muy poco trabajo.

En efecto, Telefónica con vastísimos intereses en los campos de las comunicaciones de voz, de datos, de imagen, de televisión, del audiovisual en general, directamente o a través de sus participadas, con sus permanentes ajustes tarifarios que dependen de la aprobación última del Consejo de Ministros, con sus constantes conflictos en materia de competencia, en España, en la UE y en el mundo, lo que requiere la decisión y/o el auxilio de Gobierno –servicio exterior incluido-, con sus problemas con los derechos de autor, los relativos a la intimidad, la realización de funciones para las investigaciones judiciales, las expropiaciones para sus instalaciones, su recontracomplicada fiscalidad, con todo eso y muchas más cosas, es un fijo en el Consejo y el Consejo no es solo la habitual reunión semanal de los viernes: es el día a día; o sea que SSS con media jornada va a tener de sobra. Buen invento que el cónyuge concilie y traiga también el pan a la mesa.

Pero lo de SSS no acaba con su boutade abstencionista. Dos cosas inquietan: el ir y venir de altos funcionarios, ahora abogados del Estado, del despacho público de las mañanas, asesorando a ministerios y organismos regudalores de las compañías, a las que acuden por las tardes y son arropados por estas en despachos de caoba y sueldos y/o minutas como corresponde a tan relevantes clientes.

Ya que lo que se entiende por incompatibilidad en España no es lo que parece entenderse etimológicamente, ¿dará cuenta al menos de estos vaivenes la cacareada Ley–en anteproyecto aún- de Transparencia?

La otra: decir que Telefónica es una empresa privada es ocultar la realidad. Un antiguo monopolio, por cuya venta los españoles no han recibido ni un duro, sino servicios más caros, depende de la tarifa que aprueba el Gobierno. ¿Cómo va a ser realmente privada una empresa cuyo negocio es, a fin de cuentas, la tarifa que le fija el Consejo de Ministros? Reflexiónese sobre este menudillo de particular.

 

Camacho y Mas, per la independència

* Finalment, el Congrés de Convergència. Arengats cap a la independència pel President Pujol (¡els presidents ho són per sempre!) els convergents no presenten només el garbuix retòric, triomfalista i indefinit de sempre, sinó que es preparen per fer el salt definitiu a la independència … de la mà del PP, partit que de fet quasi ha desplaçat a Unió en l’actual tripartit.

A Madrid, PP y PSOE s’estaran fent un fart de riure amb aquests independentistes. Convergència es comporta com el jove rebel que abandona la casa paterna amb un bon cop de porta, d’aquells que fan època, però que, des l’escala estant, crida la mare que vindrà a sopar.

Amb aquest panorama no és gens estrany que, encara que augmenti un vaporós sentiment independentista, no arrenqui l’opció política de la independència: falta de convicció en qui i com (es) durà a terme aquesta travessia.

Fins un altre dia